Celebraciones litúrgicas

La Iglesia tiene 3 tipos básicos de celebración: Memoria, fiesta y solemnidad.

Estas tres son las categorías litúrgicas que existen y se emplean de acuerdo a la importancia de lo que se celebra. Con ellas, se celebra el testimonio extraordinario de los hombres y mujeres que han vivido el evangelio de Cristo, así como las celebraciones más importantes de Cristo y su Madre María.

De la gran lista de santos y santas existentes en la Iglesia y que cada vez se hace más larga con cada beatificación que se realiza, solo unos pocos han sido elegidos para celebrar su memoria en el año litúrgico. Estos son elegidos debido al impacto que generan a nivel mundial o a nivel de un determinado sector geográfico. Sería imposible, por ejemplo, no celebrar el día de San Francisco de Asís, santo conocido a nivel mundial.

Veamos las categorías.

Fiestas

Las fiestas honran algún misterio o título de Jesús, de la Virgen María y de santos especialmente relevantes, como los apóstoles, los evangelistas y otros de gran importancia histórica como san Agustín, Santo Tomás de Aquino, Santa Teresa, etc.

Memorias

La memoria es generalmente la celebración de un santo, pero podría también celebrar algún aspecto de Jesús o de María. En este caso se subdivide

Memoria libre. Son fiestas de santos que han tenido relevancia en su lugar de origen, donde desarrollaron su ministerio. Gozan de una profunda devoción de parte de sus fieles aunque solo en esta zona geográfica.

Memoria obligatoria. Las memorias obligatorias poseen oración Colecta propia y a menudo también de ofrendas y de después de la Comunión. Son conmemoraciones de santos que tienen repercusión a nivel mundial, por ejemplo San Juan Bosco, San Pío de Pietrelcina.

Solemnidades

Las solemnidades son las celebraciones de grado más alto, reservadas a los misterios más importantes de nuestra fe: por ejemplo, la Pascua, pentecostés, la Inmaculada Concepción, los principales títulos de Jesús, como Cristo Rey o el Sagrado Corazón, además de celebraciones que honran a algunos santos de especial importancia en la historia de la salvación, como es el caso de las solemnidades de los santos Pedro y Pablo y la del nacimiento de san Juan Bautista.

Variaciones geográficas 

Hay casos en los que una determinada celebración tiene una clasificación diferente según la región, ya que algunos santos son más venerados en un lugar que en otros, por ejemplo, San Óscar Romero es venerado en El Salvador y es una enorme fiesta, pero a lo mejor en Eritrea, no sea venerado por lo cual es una memoria libre.

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