
Refutación a publicación en contra el celibato sacerdotal
Desconocido
DOS PREGUNTAS PARA CATÒLICOS INSTRUÌDOS.
¿Porquè a los curas que se casan los echan e la iglesia, y a los violaores de niños y niñas los premian mandàndolos a mejores parroquias? ¿Acaso no es mejor que el celibato lo cumplan solo los que tienen el don de continencia, o sean castrados?
Personalmente puedo ver que el Celibato Catòlico no es optativo sino obligatorio, lo dice el Catecismo de la Iglesia Católica, Numeral 1579: <En efecto, todos los sacerdotes «están OBLIGADOS a observar una continencia perfecta y perpetua por el Reino de los cielos, y, por tanto, quedan sujetos a guardar el celibato>. (Código de Derecho Canónico c. 277).

Foto: Alberto Cutié, conocido como padre Alberto, es un pastor episcopal, o sea anglicano, internacionalmente popular por su trabajo en los medios de comunicación. Fuè sacerdote católico romano durante quince años.
Apocalipsis 18:4.
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Roberto Campos
Yo te respondo con gusto.
- ¿Porquè a los curas que se casan los echan en la iglesia?
La Iglesia NO expulsa a los curas que se casan. Los curas que trasgreden las normas de la Iglesia, se expulsan solitos. Hay normas que hay que respetar dentro de la Iglesia, aquél que no las asume como suyas, es obvio que no puede pertenecer a la Iglesia. De igual manera es aplicable para otra clase de personas. Un estudiante que transgrede las normas de la institución en la que estudia, se aparta él solo, por sus actos será puesto a un lado.
Un policía que transgreda las normas de la institución, también transgrede las reglas que juró defender, no puede permanecer más en esa institución.
2. ¿Acaso no es mejor que el celibato lo cumplan solo los que tienen el don de continencia, o sean castrados?
La Iglesia NO OBLIGA A NADIE. Todo el que accede a ser parte del ministerio sacerdotal, lo hace libre y voluntariamente. Ahora bien, ya dentro del ministerio sacerdotal, entonces debe cumplir y obedecer las normas y reglas que la Iglesia impone. El celibato es uno de ellos. ¿Comprendes?
La Iglesia no obliga a nadie, otra cosa es que aceptando voluntariamente un estado ministerial, deba someterse con rigurosidad a esas normas.
Hay muchos sacerdotes que lamentablemente, violan esta regla del celibato y lo hacen de una manera grosera. No son dignos de ser parte de tan grande ministerio, por eso se les somete a juicio y los que son encontrados culpables son expulsados del ministerio. También ha habido acusaciones falsas al respecto.
Sin embargo, hay muchísimos más sacerdotes santos, que cumplen su celibato con mucha santidad. Hay otros, que lo cumplen con extraordinaria solvencia esta regla de vida, como el padre Pío, el padre Juan Bosco, monseñor Óscar Romero, el padre Juan María Vianney, el padre Rutilio Grande, etc.
El Dios de Jesucristo otorga el temple para poder ser castos y célibes así como otorga la sabiduría a quien se la pide.
Sab 8
“Pero comprendiendo que no podía obtener la Sabiduría si Dios no me la concedía”
Pero la tentación del sexo es uno de los demonios más fuertes y poderoso que existe para nosotros los hombres, por eso dice la Escritura
“Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio” Ef 6, 12
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Y por eso San Agustín dice:
«Creo que nada debilita el espíritu del hombre tanto como las candas de una mujer y las intimidades que acompañan a la vida matrimonial”
San Agustín, I Soliloq.
Cita de Santo Tomás de Aquino, Summa Teológica IV, Cuestión 151, Art 3, pág. 455 del doc»
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El señor Cutie, puede hacer de su vida lo que desee. Optó por el sacerdocio católico y lo traicionó, por tanto está bien donde está, FUERA DE LA IGLESIA. Si ha optado por tener una familia, debió hacerlo desde el principio, en cualquiera caso, que el Señor lo juzgue.
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El celibato tiene fundamentos bíblicos, debieras saberlo.
Mt 19
“En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay OTROS QUE DECIDIERON NO CASARSE A CAUSA DEL REINO DE LOS CIELOS. ¡El que pueda entender, que entienda!»”
El Dios de Jesucristo otorga el temple para poder ser castos y célibes así como otorga la sabiduría a quien se la pide.
Sab 8
“Pero comprendiendo que no podía obtener la Sabiduría si Dios no me la concedía”
Jesucristo fue célibe, supongo que lo sabes, pero por el hecho que Jesús es el Hijo de Dios, es Dios hecho hombre, es el mesías, dejémoslo fuera de esta conversación….
Empecemos por los dos grandes pilares del cristianismo Pedro y Pablo
Pedro, fue un hombre aparentemente casado, Pablo en cambio, fue un hombre totalmente célibe.
Aquí tenemos los dos casos. Y también podríamos decir que están las dos posiciones. La primera de los protestantes, representada por Pedro y su esposa. La segunda, de los católicos, representada por Pablo y su celibato.
Ambas son acertadas bíblicamente. Los pastores protestantes se casan y eso es correcto, otra cosa es que su ministerio de “Pastor” sea auténtico, pero ese, es otro tema.
Los pastores católicos no se casan y eso es correcto.
Pero como aquí, lo que se cuestiona es que la posición católica del celibato sea incorrecta y “anti bíblica” eso es lo que vamos a refutar.
Pablo dijo cierto día “Me gustaría que todos sean como yo, pero cada uno recibe del Señor su don particular: unos este, otros aquel” 1 Co 7, 7
¿A qué se refería Pablo? Pues es totalmente seguro, que se refería a “SER CÉLIBE” porque, luego, Pablo dice “A los solteros y a las viudas, les aconsejo que permanezcan como yo. Pero si no pueden contenerse, que se casen…” 1 Co 7, 8 entonces claramente Pablo está hablando del estado sexual, sentimental y social de las personas.
En los primeros siglos de la cristiandad, los ministros católicos, tenían esposas, como Pedro. Tenían hogar, hijos, familia, pero debían ocuparse ambas cosas, las cosas del Señor y las de sus familias. El trabajo de los apóstoles y de cualquier ministro de Dios, es arduo y constante. Pedro dice que debían recibir ayuda “En aquellos días, como el número de discípulos aumentaba, los helenistas comenzaron a murmurar contra los hebreos porque se desatendían a sus viudas en la distribución diaria de los alimentos. Entonces los Doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: «No es justo que descuidemos el ministerio de la Palabra de Dios para ocuparnos de servir las mesas. Es preferible, hermanos, que busquen entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les encargaremos esta tarea. De esa manera, podremos dedicarnos a la oración y al ministerio de la Palabra».
Hch 6, 1 – 4
Entonces, entendemos que el trabajo del ministro es duro y mucho. El trabajo en un hogar es igual de duro y mucho. Son dos cargas que suman un peso muy grande para un hombre. Fue aquí cuando fueron entendiendo lo que decía Pablo:
1 Co 7, 33 “El que no tiene mujer se preocupa de las cosas del Señor, buscando cómo agradar al Señor. En cambio, el que tienen mujer se preocupa de las cosas de este mundo, buscando cómo agradar a su mujer”
No habían comprendido la profundidad del mensaje de Pablo. Ya desdelos siglos III y IV, algunos miembros de la Iglesia se planteaban el celibato en los sacerdotes debido a muchos inconvenientes en torno a este tema, es por eso que en el siglo XI, se define como regla de vida, el celibato a los sacerdotes. Ahora, pueden dedicarse enteramente al Señor.
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Pero el matrimonio, es algo parecido al celibato. Podríamos decir que es una especie de “celibato” no exactamente igual, pero sí de alguna manera. Porque si estás casado, debes mantener relaciones conyugales, sexuales con una única mujer o un único hombre y los que critican la violación del celibato sacerdotal, no se ven a sí mismos, cuando violan su voto matrimonial. Ves la enorme pelusa en el ojo de tu prójimo.
Acusas de que el sacerdote no es fiel en su promesa y tú, HIPÓCRITA, engañas a tu mujer o tu marido, manteniendo relaciones sexuales con otras mujeres o prostitutas. O eres soltero y andas en fornicaciones. O te masturbas de cualquier manera o ves pornografía. ¿Ves cuánta razón tiene el Maestro cuando afirma que dejes de ver la pelusa en el ojo de tu hermano?