Los días que no existen

Muy curiosamente el día de la muerte de Santa Teresa de Ávila, coincide con una excepción sorprendente en la historia.

Santa Teresa murió en la noche del 04 de Octubre al 15 de Octubre. Esa es la noche que le tocó entregar su alma al Creador de la historia. Sí, la noche del 04 al 15. No es ninguna equivocación. Fue la noche del 04 (cuatro) al 15 (quince) de octubre de 1582, pero ¿Qué pasó? ¿No sería la noche del 04 al 05? ¿O del 14 al 15? ¿A qué se debe semejante situación? ¿Será que no conocían las matemáticas nuestros antepasados del siglo XVI?

Debes saber que oficialmente, los días 05, 06, 07, 08, 09, 10, 11, 12, 13 y 14 de octubre de 1582 no existen. Sorprende conocer este dato y es importante conocerlo, porque aparte de enterarnos de esta excepción única en la historia, nos da otro elemento importante en el cual nuestra Iglesia, la Iglesia Católica, juega un papel importante en la historia de la humanidad. Esta situación se explica de la siguiente manera.

Sucede que desde que Dios puso al hombre en la tierra le dio el mandato de ordenar todo lo que existía (Gen 1, 28). Le dio potestad para ordenar las cosas de acuerdo a su conveniencia. Dios dispuso sobre él una capacidad intelectual que no se podía comparar a ninguno de los animales existentes sobre la faz de la tierra, por eso, el ser humano puede razonar, crear, comparar, construir, destruir, hacer, deshacer y rehacer objetos y situaciones de acuerdo a su conveniencia.

En base a esto, desde la antigüedad, se dio la necesidad de medir el tiempo y así surgió la creación del segundo, el minuto y la hora, pero también había que crear tiempos más grandes y nombres para ellos, y así surge el día, la semana, el mes, el año.

El hombre se planteó que era necesario que las diferentes estaciones del año, siempre cayeran exactamente en los mismos meses del año, es por eso que tuvieron que medir el año solar y así lograrían su objetivo. Parece ser que los egipcios dieron los primeros pasos en la “medición del tiempo”

Pero pasemos rápido en el tiempo, para no hacer tan largo esta historia. El calendario utilizado en los países católicos era el implantado por el emperador Julio César. Este famoso político que llegó a ser dictador en la Roma de antes de Cristo. Julio César, el mismo que formó familia con Cleopatra, instauró el calendario en el que se establecía que un año solar tenía 365 días más seis horas, es decir 365.25 días, aunque la equivalencia exacta es de 365.242189 días. La diferencia es de 0.007811 días, una diferencia minúscula, sin embargo, nos daremos cuenta que con el pasar de los años, las décadas y los siglos, se convertirá en una diferencia sustancial.

Este calendario, llamado “Calendario Juliano”, se usó en Europa desde el año 46 antes de Cristo hasta el hasta el siglo XVI, después de Cristo. 16 siglos se usó y esa diferencia ínfima de 0.007811 días se convirtió en un desfase de 10 días. Durante los 1,628 años en que el calendario Juliano estuvo vigente, el año solar se desfasó aproximadamente 10 días.

Es indiscutible, que en este tiempo, una de las autoridades sociales más relevantes, era la Iglesia, y con ella, el Papa, por lo cual era un asunto en el que debía actuar. El Papa, asesorado por estudiosos en este campo, muestra su preocupación para que las fiestas litúrgicas, sobre todo, la pascua, se celebren en el tiempo exacto, por eso, desea que se corrija ese error en el calendario vigente, dice el Papa Gregorio XIII: “ha mostrado que todos los defectos del calendario pueden ser corregidos de una manera constante y que dure hasta el fin de los siglos, de modo que el calendario no esté sujeto a ningún otro cambio en el futuro”

La Iglesia se dispuso a realizar este cambio, sin embargo, era necesario e indispensable consultar a entidades formales, universidades y eruditos, ya que este cambio afectaría a todo el mundo, dice la bula “hace pocos años fue enviado a los Príncipes cristianos y a las más célebres universidades, a fin de que una cosa que es común a todos se hiciese con el consejo de todos; y habiéndonos ellos expresado estar de acuerdo, como sinceramente esperábamos, Nos hemos, con este su consenso, hicimos venir a esta Alma Urbe, para la reforma del calendario, a los hombres más entendidos sobre la materia, que ya hace mucho tiempo fueron escogidos entre las principales naciones de la Cristiandad

La Universidad de Salamanca, envió a la Santa Sede, dos informes respecto a esta diferencia, por lo cual la máxima autoridad, el Papa, dispuso que se instaurara un nuevo calendario con la corrección al mismo. La idea, como ya hemos dicho, era celebrar la pascua en el tiempo correcto y con este desfase, se estaba celebrando en fechas que no eran las indicadas. El Papa reformó el calendario a través de la bula Inter Gravissimas, la cual dice:

 “Sea restablecido en su lugar, prescribimos y ordenamos que del mes de Octubre del año 1582 sean removidos diez días, desde el 3 de las Nonas (día 5) hasta la víspera de las Idus (día 14) inclusive, y que el día que siga al 4 de las Nonas (04 de Octubre), donde se acostumbra celebrar a San Francisco, sea los Idus de Octubre (15), y que en él se celebre la fiesta de los santos mártires Dionisio, Rústico y Eleuterio”

“Que el jueves, 04 de octubre de 1582 esté seguido por el viernes, 15 del mismo mes.”

La “Bula” es un documento pontificio, usado incluso hoy día, en la cual el Sumo Pontífice trata de temas de fe, de asuntos administrativos y lo autentica para ser cumplido por la cristiandad.

Y debido a esto, es que esos diez días no existen. La Iglesia entonces, con ayuda de los eruditos de esa época, corrigió este error en la forma de medir el tiempo. Aunque muy probablemente se puede decir que fueron los eruditos los que se dieron cuenta del error y acudieron a la Iglesia para formalizar el reacomodo del tiempo. Esta corrección fue implementada en los países católicos y a partir de ese momento, el calendario cambió y por eso se conoce con el nombre de “Calendario Gregoriano”, que es el calendario con el cual nos regimos aun ahora en el año 2021.

Cabe mencionar que los protestantes calumnian a la Iglesia Católica de que “va contra la ciencia” cuando es totalmente lo contrario, la Iglesia, apoya la ciencia y este es un ejemplo de ello, es más, los protestantes se rigen por este calendario sin saber que es un calendario modificado por un Papa de la Iglesia Católica. ¿Irónico no?

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo

Octubre 2019

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