El Papa Francisco obsequió al patriarca de Constantinopla, Bartolomé una extraordinaria reliquia. Un cofre conteniendo 9 pequeños huesos del apóstol Pedro.
Esto dentro del marco del “Ecumenismo”. El Papa Francisco, sucesor del apóstol Pedro, obsequió al patriarca Bartolomé, sucesor del apóstol Andrés, hermano de Pedro, una extraordinaria reliquia que consiste en nueve huesos del apóstol Pedro, esto como muestra de hermandad y con la esperanza de que en un futuro no muy lejano, nuestras dos iglesias puedan reunirse en una sola.

Si. La Iglesia Ortodoxa, de rito oriental, diseminada en los países del oriente, Rusia, Grecia, Rumania, Ucrania, Turquía, Georgia, Bulgaria, etc., es la hermana gemela de la Iglesia católica. Para los que no están muy informados, la Iglesia Ortodoxa, se separó de la Iglesia católica en el cisma del año 1,054, que es muy diferente al cisma del siglo XVI, de Martín Lutero, porque Martín Lutero renegó de la fe y con 95 tesis en contra de la doctrina católica, contradice las escrituras y esto se ha ido deformando con el paso de los siglos hasta ahora donde hay verdaderas herejías en los protestantes.
La Iglesia Ortodoxa, es otra cosa muy diferente. La Iglesia ortodoxa, mantiene casi la misma fe y doctrina de la Iglesia católica, puesto que se separó de ésta. Tiene Eucaristías, Obispos, sacerdotes, aman y veneran a la Virgen María, veneran a los santos y también tienen santos padres de la Iglesia, tienen templos, catedrales y santuarios, sacramentos y un santoral e incluso algunos santos son comunes entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa, es la Iglesia gemela, solo hay algunas pequeñas diferencias, entre ella, que el patriarca de Constantinopla, se considera el sucesor de Andrés, hermano de Pedro. Por eso dice Bartolomé: “es el vínculo de fraternidad que une a San Pedro y a San Andrés, patrón del Patriarcado Ecuménico. De la misma manera que los dos apóstoles son hermanos según la carne, también son hermanas nuestras Iglesias de Roma y de Constantinopla” El ecumenismo, más importante es con ellos, verdadera Iglesia histórica, que poseen verdadera sucesión apostólica.

Fue después del Concilio Vaticano II, en 1964 en que el Papa Pablo VI se dio un abrazo fraterno con su hermano el patriarca Atenágoras de Constantinopla, y las conversaciones han avanzado en los siguientes pontificados. Ahora fue el turno del Papa Francisco.
El patriarca dijo estar sorprendido con este gesto: «Debemos admitir que, al principio, nos sorprendió mucho saber que Su Santidad, nuestro hermano, el Papa Francisco, nos estaba regalando un tesoro así. Este gesto sorprendió a muchos. Ni siquiera la delegación del Patriarcado Ecuménico, que estaba en Roma para la fiesta patronal de nuestra Iglesia hermana, lo esperaba”

Quiera Dios, que en un futuro, la Iglesia Ortodoxa y sus patriarcas, acepten de una vez y para siempre, el primado de Pedro sobre los demás apóstoles para por fin, “ser uno solo” como nos pidió el Maestro.
Roberto Campos, Septiembre de 2019