San Francisco de Asis

San Francisco de Asís, es de esas lumbreras de la Iglesia por su sencillez y humildad. Nacido en el siglo XI, en una familia acomodada, no le faltaba materialmente nada, pero sí tenía un vacío espiritual que decidió llenar, por lo cual, decidió seguir a Cristo, renunciando a todo cuanto tenía o tenía derecho. Desnudo ante Dios, decidió ser fiel al evangelio.
Vio una Iglesia divina, pero sucia, manchada, que amenazaba ruina, pero no pensó en salirse de ella, sino en ayudar a fortalecerla desde adentro.

Con su testimonio de vida, fue crítico al estilo de vida opulenta de los ministros de la Iglesia de la época y muchos de ellos se avergonzaron, pues siendo ministros, debían guardar esa sencillez, pero las fuerzas del mal, habían desviado su vida “Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio” Ef 6, 12  Francisco hizo la más grande crítica a la iglesia pero desde dentro y con su testimonio de vida.

San Francisco es la antítesis de Martín Lutero, pues Francisco también, al igual que Lutero, vio una Iglesia en crisis, desorientada y en pecado, pero no renunció a ella, sino que se encaminó a transformarla desde dentro. Lutero por su parte, la rechazó con desdén y renunció a ella, y por sus acciones ahora, miles rechazan y no solo rechazan sino que insultan a la Santa madre Iglesia. Esos son sus frutos, el ataque y el odio visceral y recordemos las Escrituras “Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos” Mt 7, 16 – 20

San Francisco por su parte, tiene frutos de evangelio. Su nombre sigue sonando 8 siglos después de su partida. La congregación que fundó ha dado muchísimos santos a la Iglesia, como san Antonio de Padua, San Maximiliano Kolbe, San Leopoldo Mandic, San Padre Pío de Pietrelcina, que hace poco celebramos su fiesta litúrgica, Fray Cosme Spessotto, Santa Clara, etc. Cuánta gracia, cuánta entrega.

Viva San Francisco y felicidades a todos los «Franciscos» en su día.

Francisco nació en Asís, una provincia italiana, aproximadamente en el año 1182, en el lejano siglo XII, contemporáneo de otros grandes santos como Santo Domingo de Guzmán, San Antonio de Padua y santa Clara también de Asís, quienes adornan la corona de la Iglesia que en sus dos mil años de existencia, se enorgullece de estos grandes servidores del evangelio.
Por años, por siglos, la Iglesia ofrece estas vidas preciadas a Dios, que han amado a Cristo desde la doctrina católica. siéntete orgulloso de ser católico.

San Francisco amó a Dios en lo más simple, en las plantas, en los animales y “quien es fiel en lo poco, es fiel en lo mucho” Lc 16, 10 por eso también le amó en abundancia en los seres humanos. Su respeto por todo lo creado le hacen digno de admiración en todo el mundo e incluso en la actualidad. El hermano sol, la hermana luna, el hermano viento, las hermanas flores, la hermana hormiga, el hermano lobo, el hermano fuego, e incluso, la hermana muerte. Así vio la vida este santo, reconociendo en todo, la mano del Maestro. Frases, textos y pensamientos que ahora son cantos con los que alabamos al Señor.

Esta imagen es la de la Basílica de San Francisco.

La persona de San Francisco de Asís, está rodeada de acontecimientos sorprendentes, llenos de Dios, difíciles de creer para muchos, porque siempre se cumplen las Escrituras “Si no lo veo, no lo creo” Cfr Jn 20, 25 y así podemos enumerar

  1. Es el primer estigmatizado que se conozca. Efectivamente. El Señor le dio los estigmas en su cuerpo que es un don extraordinario, reservado a almas puras y llenas de Dios. Solo en este detalle, se comprende la grandeza de San Francisco.
  2. Es famosa la predicación de San Francisco a los pájaros. Impresionantes dones. Hasta las aves escuchaban a este santo. Dios le dio ese don.
  3. Fue a tierras de infieles, predicó al Sultán quien le escuchó atentamente y pudo regresar sin ser asesinado.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, Octubre de 2021

Roberto Campos, octubre de 2019

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