
Hoy, nuestra Iglesia no celebra a un santo o a un mártir, sino la dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán.
Pero ¿por qué esta celebración? ¿Por qué esta Basílica? ¿Por qué este templo en particular?
“Basílica” es el nombre que en la Iglesia Católica se le da a algunos templos con ciertas características específicas, pero esta designación, sin embargo, solo el Papa puede dar tal distinción a un templo. La Iglesia de San Juan de Letrán, es la primera Basílica que existió, la primera que se nombró y por eso también se le conoce como “la Archi Basílica” y su consagración se celebra este día.
Esta Basílica, sin embargo, tiene mucha historia y algo digno se ser conocido por todos los católicos.
La Basílica de Letrán es un templo venerable, que tiene más de mil años de existencia. Antes que existieran los protestantes esta basílica ya existía y ¿A quién pertenece esta Iglesia? Pues solo puede pertenecer a una Iglesia… la única Iglesia de Cristo, la Iglesia Católica.
En principio, era un palacio, que pertenecía a una familia adinerada italiana, la noble familia romana de los Lateranos que cayó en desgracia en tiempos del emperador Nerón, con lo cual sus posesiones pasaron a ser propiedad del imperio romano. En la época de Constantino, que fue el emperador romano que dejó de perseguir a la Iglesia Católica, este palacio fue obsequiado a la Iglesia, como emperador, podía hacerlo, era la máxima autoridad política de su tiempo. El Papa San Silvestre, convirtió el palacio en templo y lo consagró el 09 de noviembre del año 324.
Ahora hagamos un ejercicio mental. Imaginemos, año 324, ¿Dónde estaban los protestantes? Faltarían más de mil años para que apareciera el primero. ¿Curioso no? A este templo, también se le conoce con el nombre de Basílica del Santísimo Salvador. Cuánta historia en la Iglesia. Los mormones, los anglicanos, los pentecostales, sueñan con un templo de esta antigüedad, de más de 1500 años, pero solo soñarán, porque un templo con tal antigüedad solo puede pertenecer a la única Iglesia de Cristo, la Iglesia Católica.
Esta basílica, contrario a lo que se podría pensar, es la primera Iglesia de Roma, la principal, no es la Basílica de San Pedro que estamos acostumbrados a ver, sino la basílica de Letrán. Muchos católicos pueden pensar que la Basílica de San Pedro, por ser la más grande, las más hermosa, la más espectacular, es la Iglesia principal del catolicismo, pero no es así, esta es la Basílica de San Juan de Letrán. Es la madre de todas las Iglesias Católicas, es LA CATEDRAL DE ROMA, esta es “La Catedral del Papa”, porque el Papa es “El Obispo de Roma” y como bien sabemos, las catedrales son las Iglesias de los Obispos, son sus “cátedras”.

Por eso, en su parte frontal tiene esta leyenda que puede leerse en latín «Omnium urbis et orbis ecclesiarum mater et caput» / «Madre y Cabeza de toda las iglesias de la ciudad y del mundo». Esta basílica junto a la Basílica de San Pablo extramuros, la Basílica de San Pedro y la Basílica de Santa María la mayor, poseen altares Papales, dignos de misas Papales.

En su interior posee dos capillas, una dedicada a San juan Bautista y la otra a San Juan evangelista. En esta basílica se han llevado a cabo sucesos históricos, como 5 concilios de la Iglesia y el tratado entre el Estado Italiano y el Estado Vaticano, hasta el siglo XVIII los Papas eran entronizados aquí.
Lamentablemente su aspecto físico actual no es el de hace 1700 años, pues con los conflictos humanos ha sido destruida a lo largo de los siglos. La actual arquitectura data aproximadamente del siglo IX, y está construida sobre los restos de los antiguos templos.
Por eso, católicos de todo el mundo, sintámonos orgullosos de pertenecer a esta Iglesia milenaria, que posee la verdad revelada desde tiempos inmemorables. Hasta los templos que poseemos nos confirman que la Iglesia católica, es la Iglesia de Cristo, la más antigua, la más sólida, la que ha preservado la fe por más de dos mil años.
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, 09 de noviembre de 2019
Datos curiosos
En la época medieval, allá cuando estaban en boga las cruzadas contra los musulmanes que se habían apoderado de los santos lugares, cuando acceder a puestos ministeriales en la Iglesia era cuestión de “poder” y no de servicio, surgieron varios hombres y mujeres que desafiaron con sencillez y humildad esa manera de vivir el evangelio.
La época medieval es un tiempo de oscuridad para la Iglesia, puesto que los obispos parecían más interesados en acumular riquezas que en pastorear al pueblo. Ser Obispo era sinónimo de poder. Cristo siempre supo que esto sucedería, pero su promesa siempre sería verdadera porque su palabra es antigua y es actual. “…y las fuerzas del infierno no prevalecerán contra ella”. Es por eso que Cristo, el Dios de la verdad, envía al mundo a esos santos que desde dentro de “su” Iglesia, la reforman, la edifican, la purifican y la “enderezan” del camino tomado.
La actual Basílica de San Juan de Letrán, fue el escenario histórico donde el Papa recibió en audiencia a algunos de estos personajes que llegaron para “edificar la Iglesia”. En el año 1209, Inocencio III recibió a San Francisco de Asís y aprobó sus estatutos para convertirse en orden religiosa. También en esta Basílica, el Papa recibió a Santo Domingo de Guzmán, entre San Francisco y Santo Domingo, sostuvieron una Iglesia que amenazaba ruina.
Les dejamos un pequelo video de una de las escenas de la película Hermano sol, hermana luna, de Franco Zefirelle, donde se ve al santo de Asís frente al Papa.
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, 09 de noviembre de 2019