San Juan Bosco

Juan Bosco es un santo relativamente joven. Nacido en el siglo XIX, 1815 para ser exactos. Es de los santos que el Señor envía cuando los momentos son críticos.

Nacido en Turín, Italia, en tiempos de mucha pobreza. Nacido en una familia humilde pero trabajadora. Su madre Margarita, le enseño la fe en Jesucristo, como todas las madres de hoy enseñan a sus hijos las bases de la fe.

Dios dispuso hablar a Juanito en sueños, tal como lo hizo con José el hijo de Jacob, con José el esposo de María, con el Padre Pío el capuchino de los estigmas. 

Entre los sueños más importantes está aquel en el cual los lobos se convertían en mansas ovejas y aquel en el cual la barca estaba punto de naufragar y solo dos columnas importantes evitaron su hundimiento: La Eucaristía y la Virgen María. San Juan Bosco supo que Dios lo llamaba a algo importante y se dispuso a seguirle con determinación.

Don Bosco traía consigo un amor excepcional por los jóvenes a quienes dedicó su vida y su obra. Les animó a ser honrados, a amar a Dios, a dar lo mejor de sí. Les defendió de los abusadores empleadores quienes en estos tiempos, hacían trabajar a los jóvenes 10 / 12 / 14 horas diarias. Don Bosco creó los talleres para que aprendieran un oficio y dejaran de ser abusados por empresarios inescrupulosos que solo buscaban su propio bienestar a costa de la opresión de estos muchachos.

Con los talleres nacieron los oratorios y luego, crecieron en número, y amaron a Dios. Tempranamente Don Bosco y su obra dieron el primer santo a la Iglesia: Santo Domingo Savio quien dijo “Prefiero morir antes que pecar” y Dios le concedió el deseo de su corazón.

Dos Bosco dio con sus muchachos, sacerdotes a la Iglesia y luego obispos y cardenales. Ahora, también hay muchas religiosas salesianas que dan su vida por el evangelio. La obra de Don Bosco es enorme. Hoy día se cuentan por cientos los centros de estudio salesianos donde se forman buenos cristianos y honrados ciudadanos. Los salesianos son miles alrededor del mundo, trabajando por la evangelización y la justicia social.

Don Bosco murió de cansancio por predicar a Cristo el 31 de enero de 1888 y así, nos dio su ejemplo eterno para seguirle en alegría.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, 31 enero de 2022

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