Debate : La Sola Scriptura

Roberto Campos

No creo que hayas respondido la pregunta. Te voy a reformular la interrogante. Voy a explicarme de otra manera.

Mira y lee esta conversación hipotética entre tú y yo. Dime si es exacta o al menos muy parecida a lo que fuera si en verdad la tuviéramos

——-

Yo           María fue asunta al cielo

Tu           Dame la cita bíblica donde dice eso

Yo           No tengo cita bíblica

Tu           Entonces no lo creo. Es falso, es mentira

Yo           Ok

——-

Yo           Los niños pueden bautizarse siendo bebes

Tu           Dame la cita bíblica donde dice eso

Yo           No tengo cita bíblica

Tu           Entonces no lo creo. Es falso, es mentira

Yo           Ok

—–

Yo           Pedro fue el primer Papa

Tu           Dame la cita bíblica donde dice eso

Yo           No tengo cita bíblica

Tu           Entonces no lo creo. Es falso, es mentira

Yo           Ok

——

¿Lo notas? Ustedes, en su afán de “entender” de dónde se obtiene la autorización para realizar tal o cual acto de fe, PIDEN RELIGIOSAMENTE una cita bíblica que diga textualmente eso que se desea demostrar, por ejemplo

  • “Y María fue asunta al cielo”, esto está en el Primer libro de los profetas, 45, 30
  • “Y se también bautizaron bebes para la gloria de Dios”, esto lo encontramos en la 3 carta de Apolo a los fenicios, 3, 2
  • “Y Jesús le dijo a Pedro: – desde ahora serás Papa de la Iglesia cristiana-”, esto búscalo en la Sexta carta de Juan, 52, 25

Y hasta aquí todo bien, porque esa es la fe de ustedes, que TODO lo quieren comprobado con una cita textual. Esto es así precisamente porque ustedes creen en la “Sola Scriptura”.

Su “dogma” de la “Sola scriptura” sin ser dogma, sostiene que TODO y SOLO lo que está escrito en la biblia es lo que el cristiano debe creer. Por eso ustedes NO aceptan una doctrina cuando No tiene base bíblica.

Así como ustedes se obstinan en ver y leer una cita exacta y textual que demuestre cada acción de nuestra fe, nuestra doctrina y nuestra creencia, entonces ustedes debieran ser los primeros en someterse a dicha premisa y así, siendo los primeros en aplicarse a sí mismos la exigencia de la “Sola Scriptura”, romper con esa “mal entendida, mal explicada y mal aplicada” forma de comprobar las creencias de las Escrituras. En síntesis, “dar ejemplo” de lo que exigen.

Por eso, te hago el cuestionamiento de nuevo.

Muéstrame textualmente que su fe, la de ustedes, se basa en verdad en la verdad. Muéstrame dónde dice:

TODO y SOLO lo que está en las Escrituras es lo que debemos creer.

En otras palabras, muéstrame dónde dice:

«y lo que está escrito en este libro, es lo que los seguidores de Cristo deben creer»

«Y nada de lo que no está escrito en este libro deben de creer, solo lo que está aquí»

«Y solo lo que está escrito en este libro sirve para seguir a Cristo»

«Y solo esto, lo que dice este libro es lo que Cristo quiere que creas»

Espero de nuevo, a ver si me di a explicar.

——–

Roberto Campos

Muy bien, te diré por qué no acepto eso que me has respondido como respuesta valedera a mi cuestionamiento.

Me citas una frase de Pablo, en su carta a los Corintios.

——-

1 Co 4, 6

“En todo esto, hermanos, les puse mi ejemplo y el de Apolo, a fin de que aprendan de nosotros el refrán: «No vayamos más allá de lo que está escrito», y así nadie tome partido orgullosamente en favor de uno contra otro”

——-

 “No vayamos más allá de lo que está escrito” ¿Se refiere este “refrán” a la sagrada Escritura?

Es difícil llegar a la conclusión que esa premisa, se refiera a las Sagradas Escrituras.

Analicemos

  1. Esa es una frase bíblica, ciertamente, pero veamos el contexto de las palabras de Pablo, para concluir si de verdad debemos entender lo que los no católicos entienden. Pero leamos algo más que el versículo 6

Versos 1 – 7

Los hombres deben considerarnos simplemente como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, lo que se pide a un administrador es que sea fiel. En cuanto a mí, poco me importa que me juzguen ustedes o un tribunal humano; ni siquiera yo mismo me juzgo. Es verdad que mi conciencia nada me reprocha, pero no por eso estoy justificado: mi juez es el Señor. Por eso, no hagan juicios prematuros. Dejen que venga el Señor: él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas y manifestará las intenciones secretas de los corazones. Entonces, cada uno recibirá de Dios la alabanza que le corresponda. En todo esto, hermanos, les puse mi ejemplo y el de Apolo, a fin de que aprendan de nosotros el refrán: «No vayamos más allá de lo que está escrito», y así nadie tome partido orgullosamente en favor de uno contra otro. En efecto, ¿con qué derecho te distingues de los demás? ¿Y qué tienes que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

——–

Antes de esa frase que citas, Pablo habla de ser servidores, ser fieles, no juzgar, solo Dios juzga, y que “en todo esto”, él, Pablo y Apolo, han dado ejemplo. ¡¡¡Y LUEGO VIENE ESA FRASE!!!! Después de ella, Pablo habla de que no se critiquen entre los cristianos, que no se hagan “facciones” apoyando a uno y en contra de otro. Algo parecido a aquella cita “Yo soy de Pablo, Yo soy de apolo y yo soy de Pedro” 1 Co 1, 12

¿En verdad crees y entiendes en ese contexto, que Pablo quiere decir que solo creamos en lo que está escrito en las sagradas Escrituras?

Si no es la respuesta “un rotundo NO”, al menos, es sospechoso. No se puede entender y aceptar que esa frase, se refiera con seguridad a las sagradas Escrituras. Esto es puesto en duda por otras frases que Pablo describe en sus cartas y las indico a continuación.

Estas son citas de Pablo en las que enseña que el cristiano debe aprender sobre tradiciones y ejemplos visuales y en consecuencia, esto “no es escrito”. ¿Pablo se contradice?

——-

1 Co 11, 2

Los felicito porque siempre se acuerdan de mí y guardan las tradiciones tal como yo se las he transmitido.

——-

2 Tes 2, 15

Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta.

——-

 “oralmente”, es claro que lo que se dice “oralmente” no se escribe.

——-

2 Tes 3, 4

Nosotros tenemos plena confianza en el Señor de que ustedes cumplen y seguirán cumpliendo nuestras disposiciones.

——-

Fil 4, 9 “Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí”

——-

¿Pablo se equivocó? ¿Pablo se contradice? O es que ¿Nosotros entendemos mal sus palabras? O es que ¿nosotros interpretamos mal lo que él nos quiere decir en esa frase?

Pero como sabemos que las Sagradas escrituras, aunque son muchos libros escritos por diferentes autores, en diferentes épocas en diferentes estilos literarios, son una unidad granítica que NUNCA se contradice entre ella, porque son la Palabra del Dios vivo, entonces no se puede contradecir. ¿Por qué entonces hay otros escritores que nos dan mensajes opuestos a los que nos da pablo? ¿Acaso estos escritos contradicen a Pablo? ¿O es que nosotros entendemos mal lo que dice pablo?

Las siguientes citas, no apoyan la idea de que “solo es válido lo escrito”.

——-

Jn 20, 30 – 31 “Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre

——-

El apóstol Juan lo dice claramente. No tenemos toda la predicación de Cristo, no todos los signos realizados, no toda su vida está escrita. Fueron tres años de anuncio del evangelio y solo tenemos la esencia de su mensaje.

——-

Jn 21, 25 “Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían

——-

Pero hay más argumentos que nos ayudan a entender que “no todo lo escrito” es lo que debemos creer.

——-

Cartas desconocidas

——-

Col 4, 16 “Una vez que hayan leído esta carta, háganla leer también en la Iglesia de Laodicea, y ustedes, a su vez, lean la carta que yo envié a esa Iglesia”

——-

San Pablo, era un erudito, que aparte de predicar el evangelio con su ejemplo, por alguna razón, lo escribía y es así como tenemos cartas verdaderamente inspiradas por el Espíritu Santo y en esta ocasión, les manda a los residentes de Colosa que lean esa otra carta que él escribió para Laodicea. Desgraciadamente no tenemos la carta de San Pablo a los Laocetitas, y no forma parte del canon bíblico, pero si la encontráramos ¿no sería de provecho evangélico para nosotros? Aquí se demuestra también que hay muchísimas cosas que no están en la Biblia, pero que serían de enorme edificación cristiana.

——-

2 Jn 12 “Tendría muchas otras cosas que escribirles, pero no quise hacerlo por carta, porque espero ir a verlos para hablar con ustedes personalmente, a fin de que nuestra alegría sea completa

——-

3 Jn 13 – 14 “Tendría muchas cosas que decirte, pero no quiero hacerlo por carta. Espero verte pronto para hablarte personalmente

——-

ASUMAMOS QUE LA FRASE SE APLICA A LAS ESCRITURAS

¿A cuáles Escrituras? Pues a las que existen en ese tiempo, las del ANTIGUO testamento.

En este momento, el tal “Nuevo “testamento,” No existe.

Si damos por verdadero que esa frase “no vayan más allá de lo que está escrito”, en verdad se refieren a las sagradas Escrituras, esa frase excluiría las cartas de Pablo, porque eso lo dijo y lo escribió Pablo y cuando Pablo dijo y escribió eso, en ese preciso momento, sus cartas NO ERAN Palabra de Dios. Las cartas de Pablo llegaron a ser Palabra de Dios, hasta cuando la Iglesia católica empezó a clasificar los escritos que se hallaban diseminados alrededor del mundo conocido. Pablo no sabía que sus cartas llegarían a ser “palabra de Dios”. Entonces cuando Pablo dice “no vayamos más allá de lo que está escrito”, se refiere, si es que lo damos por verdadero, a los libros del Antiguo Testamento y que nada, fuera de ello, es valedero.

Por esto, esa cita “no vayan más allá de lo que está escrito”, NO se refieren a las sagradas Escrituras.

ASUMAMOS QUE LA FRASE SE APLICA A LAS OTRAS ESCRITURAS

¿Y si se refieren a los libros del Nuevo Testamento? Ahora asumamos que Pablo, con esa frase, se refiere a los textos del Antiguo Testamento, cosa prácticamente improbable, pero solo para refutarlo, vamos a hacer de caso que a eso se referían.

Es importante saber que la tradición fue primero que la palabra escrita, los mismos escritores bíblicos lo reconocen, tal como San Lucas en la introducción de su evangelio quien reconoce que todo lo que escribe a su amigo Teófilo es el resultado de lo que él mismo investigó entre los testigos oculares de los hechos que él mismo narra, es decir, San Lucas en sí mismo no fue testigo ocular y por tanto se basó en testimonios orales, NO ESCRITOS. Lucas escribió “lo que oyó”, “lo que le contaron”. Si esa cita es cierta, entonces eso que se “contaba” sería anulado por ella, si no el evangelio, al menos el libro de los hechos.

Pero hay más. Si hacemos verdadera la frase de Pablo, «No vayamos más allá de lo que está escrito»,entonces el libro de las Revelaciones de Juan, no deberíamos tomarlo en cuenta porque el apocalipsis se escribió después de las cartas de Pablo, esta cita, anularía el apocalipsis. Sabemos que Pablo murió aproximadamente en el año 67 dC y el libro del apocalipsis fue escrito a finales del siglo I o principios del siglo II.

Por tanto, esa cita “no vayan más allá de lo que está escrito”, TAMPOCO se refieren a las Sagradas Escrituras que conocemos ni las del AT ni las del NT.

Citando a los padres de la Iglesia primitiva

En cuanto a los textos de los padres de la Iglesia primitiva que citas, te voy a demostrar la razón y el sentido de dichas citas y expresiones y te demostraré que NO se refieren al tema de la “Sola Scriptura” como tú crees que se refieren.

Los personajes Orígenes (185-254) / Dionisio de Alejandría (264) / Atanasio (296-373) / Cirilo de Jerusalén (313-386) / Basilio de Cesárea (330-379) / Gregorio de Nisa (335-395) / Ambrosio (340-397) / Juan Crisóstomo (349-407) / son contemporáneos del “canon bíblico”. Después de la muerte de los apóstoles, un creciente número de libros se presentaban como sagrados y causaban confusión y controversia, porque no se apegaban entre ellos, unos eran aceptados en algunas regiones y rechazados en otras. Existían muchos de estos escritos. El evangelio de Tomás, el evangelio de Pedro, el evangelio de María Magdalena, otras cartas que se adjudicaban a San Pablo, el apocalipsis de Pedro, la carta a Bernabé, etc. Son los que llamamos “libros apócrifos”. Algunos eran de influencia gnóstica, había que poner orden. Con la autoridad Apostólica que Cristo le dio, la Iglesia iba a tomar cartas en el asunto para definir los libros sagrados de la Biblia.

Todos los personajes que mencionas, vivieron este tiempo de confusión y estos cuestionamientos llegaban a sus diócesis.  Los personajes que mencionas defendían la posición de aceptar ciertos textos y rechazar otros y que a la postre, son los que al día de hoy conocemos como inspirados y esa es la razón del por qué ellos hacen esas afirmaciones, ellos defienden el canon que se va constituyendo poco a poco y van en contra de lo que ahora conocemos como “textos apócrifos”.

Clemente de Roma mencionó al menos ocho libros del Nuevo Testamento (95 DC). Ignacio de Antioquía reconoció siete libros (115 DC). Policarpo, un discípulo de Juan el apóstol, reconoció quince libros (108 DC). Más tarde, Ireneo mencionó veintiún libros (185 DC). Hipólito reconoció veintidós libros (170-235 DC)

El primer «canon» fue el Canon de Muratoria, compilado en el año 170 DC, que incluía todos los libros del Nuevo Testamento excepto Hebreos, Santiago y 3 Juan. El Concilio de Laodicea (363 DC) concluyó que solo el Antiguo Testamento (junto con los libros apócrifos) y los veintisiete libros del Nuevo Testamento debían leerse en las iglesias. Los Concilios de Hipona (393 DC) y Cartago (397 DC) reafirmaron los mismos veintisiete libros como legítimos.

Las primeras decisiones eclesiales en cuanto a los libros inspirados, proceden de tres concilios africanos: el de Hipona (año 393), Concilio III (año 397) y IV de Cartago (año 419). Como vez, el lapso, el período de estas reuniones conciliares coinciden con los años en que vivieron los personajes que citas.

Son en estas reuniones donde se va definiendo poco a poco, qué libros son inspirados y cuáles no. Por eso, estos santos de la Iglesia, con estas expresiones, se refieren a que “estos libros” y no “los otros libros” son los libros que deben ser considerados por la cristiandad, como inspirados. Sus palabras NO se refieren a la Sola Scriptura.

San Dámaso promulgó en el sínodo romano del año 374, el Canon de Escritura Sagrada. En el año 377, Dámaso convocó a un concilio en Roma, se editó una primer lista de los libros que conformarían el Nuevo Testamento, los 73 libros que la cristiandad deberá considerar la palabra inspirada de Dios. Como no era un Concilio ecuménico, no era definitivo, pero sí, la base de él.

En el concilio de Roma, en el 382, la Iglesia católica constituyó el Canon bíblico, que conformaban los 46 ya conocidos del Antiguo Testamento y que la Iglesia primitiva había recibido, el canon del Antiguo Testamento de la tradición judía, y se agregaban 27 que constituirían el Nuevo Testamento.

En el concilio de Hipona en el 393, donde participó San Agustín, se ratificó esta lista de Roma 382. El concilio de Cartago en el 397, de nuevo ratificó los libros inspirados de Roma 382. Aún con esto, todavía quedaban dudas sobre las cartas de Santiago, Judas y la epístola de los Hebreos por lo cual en el II Concilio de Cartago, en el 419, se reafirmó definitivamente. El canon dogmático se constituyó definitivamente en el siglo XVI en el concilio de Letrán.

———-

El “Canon bíblico” no es el tema de esta publicación, pero lo he tenido que citar para explicar que las citas de los padres de la Iglesia primitiva que mencionas no se refieren a la “Sola Scriptura”, porque, ese “dogma” (de la Sola Scriptura) nace en el siglo XVI, faltarían X siglos para que eso fuera inventado por la reforma protestante. Los santos padres de la Iglesia, en ningún momento ni por tiempo, ni por intención, ni por creencia, JAMAS se refirieron con esas citas a la conclusión protestante:

SOLA FIDE / SOLO DEO GLORIA / SOLUS CHRISTUS / SOLA GRATIA / SOLA SCRIPTURA

Por estas razones, tus argumentos NO son válidos.

Roberto Campos

Las citas que haces de los padres de la Iglesia primitiva, de ninguna manera se refieren a la tradición y al magisterio de la Iglesia católica y te lo voy a demostrar.

No puedo aceptarte esas citas de los santos de la Iglesia que hablan sobre este punto. No puedo aceptártelos porque pueden ser falsos.

Ahora bien, tampoco puedo negarlos, porque no los conozco, y pueden ser verdaderos.

Te agradeceré me puedas dar los links de cada uno de ellos para ir a verificar esa fuente de los que los has tomado y una vez en ese sitio, poder ver las citas textuales y analizar si es apropiado darles valor o desmeritarlos.

Ahora bien, sin saber que son ciertos o no, me atrevo a pensar que “Son verdaderos” ¿por qué? Los padres de la Iglesia primitiva que citas vivieron entre los siglos II y V y en estos siglos hay un acontecimiento importante.: LA FORMACIÓN DEL CANON BIBLICO por parte de la Iglesia católica

1 Co 4, 6 “«No vayamos más allá de lo que está escrito», y así nadie tome partido orgullosamente en favor de uno contra otro”

Tampoco puede serlo, porque de hecho, cuando una carta de Pablo habla de “Las Escrituras” no se refiere a sí misma, sino a las Escrituras que se leían en la antigüedad, es decir a lo que leían los judíos, Jesús mismo (Lc 4, 17). Pablo, en ningún momento se refiere a sus cartas, puesto que en ese momento en que él escribía tal cosa, no se imaginaba que años, siglos después, eso mismo que estaba escribiendo se convertiría en “Palabra de Dios”. Insinuarlo sería blasfemo, para el mismo Pablo. Esta cita, habla del Antiguo Testamento, pero descalifica su carta, es decir, se descalifica a sí misma.

El contexto de lo que dice san Pablo es sobre no juzgar al prójimo y sobre ello aconseja. El verso 3 dice: “poco me importa que me juzguen ustedes o un tribunal humano” y así va explicando 

Roberto Campos

No quiero meterme a conversar sobre si fue o no la Iglesia católica la que “hizo” (yo no he dicho que “hizo”) la biblia, porque efectivamente es otro tema. De hecho fue lo que puse al final… he tenido que hablar del canon bíblico porque era necesario para responder a las citas de los padres de la Iglesia primitiva que tú has citado.

Pero en definitiva, mi punto es que ustedes piden siempre una cita textual para cada creencia católica, entonces den ustedes una cita que sustente esa petición. Veamos qué tan bíblica es esa exigencia. Lo que yo espero que me puedas proporcionar es una cita que diga Y ESTO ES TODO Y SOLO LO QUE DEBEMOS CREER… esa cita acabaría con mi cuestionamiento.

——-

Roberto Campos

No he negado las Escrituras… lejos de mi semejante blasfemia… lo que he puesto es una argumentación basada en las mismas escrituras y de una “aparente” contradicción, que yo puedo asegurar no la hay (la contradicción), pues simplemente es una mala interpretación de ese texto en cual te apoyas. Hablo de un “contexto” que es totalmente válido analizar tal contexto. Te ruego puedas leer con detenimiento mi comentario.

Bueno… yo espero la cita que me pueda demostrar la “Sola Scriptura” de don Lutero.

¿Dónde dice que las escrituras son TODO Y SOLO LO QUE DEBEMOS CREER?

Roberto Campos

Muy bien, como resumen también.

Los “textos de prueba” de los protestantes son discutibles y también refutados por nosotros los católicos. No se trata de que esos “textos de prueba” no existan en las Escrituras, no los negamos, en lo que se equivocan nuestros hermanos protestantes es en “la interpretación” de los mimos.

Pero si somos atentos y detallistas, eso ya lo había advertido el apóstol Pedro,

——-

1 Pe 3, 16

En ellas (las Escrituras) hay pasajes difíciles de entender…

——-

Porque las Escrituras no es una lectura común y corriente, como una revista de modas o un periódico, que puede leerse sin tener el más mínimo conocimiento para tal efecto. Sin embargo, hay otros libros que debemos tener algo de cultura para leerlo. Un libro de Biología, matemáticas, economía, física cuántica, integrales, derivadas, anatomía, estructuras, etc.

Leer las Escrituras, aunque está al alcance de todos, porque todos pueden “abrir una biblia y leer”, llegar a comprender lo que nos quiere decir, no está al alcance de todos.

Hay citas fáciles, por supuesto, “Yo soy el camino la verdad y la vida”, eso lo comprendemos todos, pero hay otras citas complicadas que es a las que se refiere el apóstol Pedro… y Pedro va más allá profetizando a aquellos que se atreven a “interpretarlas” y que lo hacen de manera torcida, sin quererlo, ni pretenderlo.

“…que algunas personas ignorantes e inestables interpretan torcidamente – como, por otra parte, lo hacen con el resto de la Escritura– “

Es decir que la persona “ignorante” interpreta un texto y cree que eso es lo que Dios le quiere dar a entender. Y ser “ignorante” lo está diciendo el apóstol Pedro, además ser “ignorante” no es un insulto, es simplemente una característica de una persona. Yo, por ejemplo, soy un “ignorante” en física cuántica. Todos somos ignorantes, pero no toso ignoramos las mismas cosas. Lo verdaderamente contradictorio es ignorar un tema y opinar sobre él, insinuando afirmando e incluso asegurando algo de aquel tema que ignoramos, como los protestantes cuando afirman y aseguran:

“La Iglesia católica es la gran Ramera”

“El Papa es la bestia”

“Los católicos son idólatras”

Lo lamentable de esto es que eso, los lleva a una situación peligrosa, que el protestante vive sin saberlo. Porque nosotros, yo, como católicos, se que los protestantes buscan con verdadero corazón a Dios y quieren servirle pero ignoran que al errar el camino, solo juega en contra de ellos, porque el apóstol Pedro, termina su frase con las siguientes proféticas y temibles palabras:

“…para su propia perdición”

Por eso el protestante, sin quererlo, va a la perdición, porque ignora que lo interpreta mal. El protestante dice que, “el Señor recurrió siempre a las Escrituras para decidir cualquier controversia”

Y, debido a esto es que el protestante cree que puede hacer lo mismo. Se “igualan” a Cristo, y se creen poseedores de “la misma sabiduría” que el Maestro. Eso es en verdad, padecer de “altanería” y “soberbia”, pero en verdad allá ellos, si es que creen tener la misma sabiduría, discernimiento y autoridad del Maestro. Claro, para justificar tal atrevimiento, usan sus citas bíblicas sacadas de contexto.

Mt 6, 6

Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Nosotros los católicos procedemos de manera diferente. Sabemos que Dios está con nosotros, pero no nos engañamos a sí mismos, haciendo una pantomima y diciendo “cierro los ojos y abro mi biblia y donde la biblia se abra, pongo mi dedo y donde lo pongo, eso es lo que debo leer y lo que Dios quiere decirme”

Nosotros entendemos las Escrituras, analizamos y opinamos sobre ellas, pero para establecer doctrina de Cristo, para entender lo que verdaderamente Cristo nos quiso dejar, entonces mejor nos sometemos a los “Líderes” que son los “pilares de la Iglesia”. Son ellos los verdaderamente inspirados para definir doctrina. ¿A quién tienen los protestantes para definir doctrina? A NADIE… pero seguramente ellos dirán “El Espíritu Santo nos ilumina”, así se engañan a sí mismos, la pequeña doctrina que ellos profesan, es heredada de la Iglesia católica y “no lo saben”

Nuestra Iglesia ha tenido santos y sabios a lo largo de los siglos, que no son solo para ponerles velitas y rezarles, sino para imitarlos, leer sus reflexiones y entenderlo que en las Escrituras es difícil de comprender.

Tenemos a un san Agustín que nos dice “Ama y haz lo que quieras”, porque en ese mandamiento se resume la ley y el evangelio.

Mt 22, 40

De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas».

O un santo Tomás de Aquino, un San Francisco de sales o un San León Magno, un San Atanasio.

Es lo que llamamos “La Teología milenaria de la Iglesia”, que los protestantes no tienen en absoluto y por eso, tuercen el camino hacia Cristo.

Pero por esto estamos en estos grupos de debate, para explicar y dar razón de nuestra fe, aunque esto no sirva de nada, porque hasta ahora, no he visto ninguna conversión y por eso a veces pienso que estos grupos son banales y superfluos… pero lo seguiremos intentando.

Deja un comentario