La primacía de Pedro

LA PRIMACÍA DE PEDRO

Muchos protestantes, en su afán enfermizo de desacreditar el liderazgo del apóstol Pedro, quieren poner a competir al apóstol Pablo con él. Muchos afirman que fue Pablo el líder de la Iglesia y no Pedro, para esto, dan citas mal interpretándolas.

Vamos a demostrar el liderazgo de Pedro, ante el apóstol Pablo, pero de antemano, que quede claro que con esto, no queremos de ninguna manera, desmeritar, despreciar, disminuir, ningunear a Pablo, porque…

  • Pablo es un extraordinario evangelista.
  • Pablo tiene diversos dones dados por Dios
  • Pablo fue llamado por el mismísimo Dios
  • Pablo tiene una elocuencia y una preparación extraordinaria
  • Pablo trabajó más que todos los apóstoles juntos
  • Pablo fue un testimonio excepcional del poder de Dios
  • Pablo demostró el poder de Dios ante los paganos
  • Pablo tiene un celo extraordinario por predicar a Dios
  • Pablo es un “animal” en la terquedad por predicar
  • Pablo es un “radical” en la manera de llevar el evangelio
  • Pablo es esto y mucho más
  • Pablo es un ser único…

Lo que deben entender los protestantes es que Pablo, a pesar de todo esto, se sometió a los líderes antes que él.

Pablo SE SOMETE a la autoridad de Pedro, es una verdad apodíctica.

  1. Veamos el suceso de la circuncisión

En el suceso de que los fariseos querían imponer a los paganos el rito de la circuncisión Hch 15

Algunas personas venidas de Judea enseñaban a los hermanos que si no se hacían circuncidar según el rito establecido por Moisés, no podían salvarse. A raíz de esto, se produjo una agitación: Pablo y Bernabé discutieron vivamente con ellos, y por fin, se decidió que ambos, junto con algunos otros, subieran a Jerusalén para tratar esta cuestión con los Apóstoles y los presbíteros.

Deliberaron mucho, pero no lograron ponerse de acuerdo. Pablo NO PUDO resolver esa situación polémica y debió ir a Jerusalén a consultar con “los pilares de la Iglesia” (Gal 2, 7), es decir, con Pedro, Santiago y Juan.

Pablo va a exponer el problema a los líderes primeros y principales de la Iglesia a la que él pertenece, para que ellos den su punto de vista, el cual será tajante, decisivo y definirá la cuestión.

Pero atrevámonos a decir que, en verdad, no es que Pablo “no haya podido” resolver esa situación, porque con su erudición y su elocuencia, bien pudo resolverla solo. El Espíritu de Dios habitaba en Pablo… aun así, Pablo no debe imponerse, Pablo necesita que “los líderes” estén de acuerdo con él y lo respalden. Pablo NECESITA la aprobación de Pedro. Veremos este punto de esta carta de nuevo, más abajo y con más detalle.

  1. Pablo va a visitar A PEDRO

Gal 1, 18

Tres años más tarde, fui desde allí a Jerusalén para visitar a Pedro, y estuve con él quince días. No vi a ningún otro Apóstol, sino solamente a Santiago, el hermano del Señor. En esto que les escribo, Dios es testigo de que no miento.

¿Para qué lo visitó? Seguro que no fue una visita de cortesía. Que no fue sólo para almorzar juntos ni ir al lago a pasear. Se reunieron 15 días y seguramente de lo que hablaron esos 15 días fue de Cristo, el evangelio, y la evangelización.

Pero Pablo No fue a ver a “los apóstoles” en general, LA ESCRITURA DICE QUE FUE A VER A PEDRO, eso no lo decimos los católicos, sino LA ESCRITURA

¿Por qué? Porque Pedro era el líder y Pablo desea estar de la mano con él. Pablo quiere obtener de él, el principal, el beneplácito para predicar el evangelio.

Pero es importante preguntarse por qué lo hizo. Pregúntense los protestantes que tantas dudas tienen del sometimiento de Pablo a Pedro.

¿Por qué Pablo hace eso? Hay que pedir inspiración al Señor para entenderlo. Analicemos que cronológicamente antes de que esto suceda…

  • Pablo ya tuvo la visión del mismísimo Cristo donde le dice

“Hch 9, 4 Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”

  • Pablo ya recibió el bautismo

Hch 9, 18 Se levantó y fue bautizado.

  • Pablo ya hizo milagros en nombre de Cristo

Hch 14, 10 y le dijo en voz alta: «Levántate, y permanece erguido sobre tus pies». Él se levantó de un salto y comenzó a caminar.

  • Pablo ya es tomado en cuenta por el Espíritu Santo

Hch 13, 2 Un día, mientras celebraban el culto del Señor y ayunaban, el Espíritu Santo les dijo: «Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la obra a la cual los he llamado».

  • Pablo ya realizó conversiones

Hch 13, 12 Al ver lo que había sucedido, el procónsul, profundamente impresionado por la doctrina del Señor, abrazó la fe.

  • Pablo ya predicaba

Hch 9, 20 y luego comenzó a predicar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios.

Hch 13, 16 Entonces Pablo se levantó y, pidiendo silencio con un gesto, dijo: «Escúchenme, israelitas y todos los que temen a Dios.

  • Pablo ya era objeto de atentados contra su vida, por predicar a Cristo

Hch 9, 23 Al cabo de un tiempo, los judíos se pusieron de acuerdo para quitarle la vida.

  • Pablo ya es líder de la Iglesia

Hch 13, 44 Casi toda la ciudad se reunió el sábado siguiente para escuchar la Palabra de Dios.

  • Pablo ya demostró el poder de Dios a sus opositores

Hch 13, 9-11 Saulo, llamado también Pablo, lleno del Espíritu Santo, clavó los ojos en él… Ahora la mano del Señor va a caer sobre ti: quedarás ciego y privado por un tiempo de la luz del sol». En ese mismo momento, se vio envuelto en oscuridad y tinieblas, y andaba a tientas buscando a alguien que le tendiera la mano.

¿POR QUÉ? ¿si Pablo ya, a tan poco de ser cristiano, y tantos dones que ya tenía, tiene el deseo de ir a ver a Pedro? ¿Por qué? Pregúntatelo, hermano, ¿Por qué?

Nosotros los católicos, creemos tener la respuesta y esta respuesta, no estás obligado a creerla, pero ya es decisión tuya.  Pablo tiene el ansia de ver a Pedro porque es el que Cristo dejó encargado de la Iglesia. Lo quiere ver porque Pedro es el principal líder visible en esta tierra de la Iglesia de Cristo. Lo quiere ver porque sabe que debe estar en comunión con él. Lo quiere ver porque “Pedro es Pedro” el que “apacienta el rebaño de Cristo” Jn 21

Regresando a la cita de Gal 1, Pablo pudo ver «a Santiago… pero no vio «a ninguno» de los demás… pero no era a Santiago a quien había ido a ver SEGÚN LAS ESCRITURAS, porque SEGÚN LAS ESCRITURAS, Pablo fue a ver A PEDRO. Parece que Pablo no hizo ni el intento de verlos, de encontrarlos, de hablar con ellos… Pero ¿Con Cefas?… No solo lo vio, no solo habló con él, sino que SE QUEDÓ 15 DIAS, con él, se sobreentiende, en su propia casa, porque Pablo quiere estar de la mano con el que fue dejado por Cristo para apacentar la Iglesia.

Y si aún con esto, el protestante duda, veamos otra cita. En el capítulo 2 de Gálatas, es decir, después de este episodio de que fue a visitar a Pedro (capítulo 1), veamos lo que Pablo nos dice:

Al cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo a Tito. Lo hice en virtud de una revelación divina, y les expuse el Evangelio que predico entre los paganos, en particular a los dirigentes para asegurarme que no corría o no había corrido en vano. Gal 2, 1 – 2

DE NUEVO fue a ver a los DIRIGENTES… y fue “INSPIRACIÓN DIVINA”… es Cristo, es Dios mismo quien le animan, le motivan, le exigen ir a ver a los dirigentes a ver a Pedro… ESTO PALABRA DE DIOS.

¿Para qué los fue a ver? Pablo lo dice categóricamente: “…para asegurarme que no corría o no había corrido en vano”. En este texto no menciona a Pedro, pero habiéndolo mencionado en Galatas 1 y habiendo reflexionado sobre su estima para con Pedro, ¿no quería ver a Pedro más que a nadie más? Seguramente el protestante dirá que NO, porque lo quiere ver siempre escrito.

Si Pedro no es “el líder principal”, ¿Por qué va a consultar el evangelio que predica a esos dirigentes, entre ellos Pedro? ¿Por qué quiere que ellos le aseguren que “no predica en vano”? ¿Acaso no se sentía invadido del Espíritu Santo (que ya lo vimos que esto es verdadero, Pablo estaba lleno del Espíritu) tanto como los primeros apóstoles?

Hermanos protestantes, DEMOSTRADO CON LAS ESCRITURAS, si no lo quieren ver, es su decisión.

  1. Hay otras citas en las cuales Pablo tiene en su predicación siempre presente a esos “apóstoles” a quien tanta estima tiene. Ellos están siempre en su boca, en su pensamiento, en su evangelización

Ef 2, 20

Ustedes están edificados sobre LOS APÓSTOLES y los profetas, que son los cimientos

Ef 3, 5

…ahora ha sido revelado por medio del Espíritu a sus santos APOSTOLES y profetas.

  1. Ahora retomaremos el tema de la carta que hablamos al principio, pero con más detenimiento y más detalles. Una carta a los cristianos a quienes predica Pablo, esta carta va en nombre de los líderes

Hch 15, 22-29

“Entonces los Apóstoles, los presbíteros y la Iglesia entera, decidieron elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé…. y les encomendaron llevar la siguiente carta: «Los Apóstoles y los presbíteros saludamos fraternalmente a los hermanos de origen pagano, que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia. Habiéndonos enterado de que algunos de los nuestros, sin mandato de nuestra parte, han sembrado entre ustedes la inquietud y provocado el desconcierto, hemos decidido de común acuerdo elegir a unos delegados y enviárselos junto con nuestros queridos Bernabé y Pablo, los cuales han consagrado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. Por eso les enviamos a Judas y a Silas, quienes les transmitirán de viva voz este mismo mensaje. El Espíritu Santo, y nosotros mismos, hemos decidido no imponerles ninguna carga más que las indispensables, a saber: que se abstengan de la carne inmolada a los ídolos, de la sangre, de la carne de animales muertos sin desangrar y de las uniones ilegales. Harán bien en cumplir todo esto. Adiós».

¿No nos dice nada este detalle? Refresquemos la memoria.

Una “carta” da autoridad a quienes la portan. Pero esa autoridad proviene de los que firman la carta. Es decir, que estas personas van con autoridad, pero para que la gente sepa y se convenza que en verdad esa persona tiene autoridad, lleva una carta firmada por otros que tienen más autoridad que él, y esas firmas son de quienes todos saben que son autoridad.

Veámoslo con un ejemplo bíblico. Lean esto, protestantes, y CREEANLO, si es que quieren hacerlo.

Hch 9, 1 – 2

“Saulo, que todavía respiraba amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote y LE PIDIÓ CARTAS para las sinagogas de Damasco, a fin de traer encadenados a Jerusalén a los seguidores del Camino del Señor que encontrara, hombres o mujeres”

Saulo perseguía a los cristianos, pero en Damasco había autoridades que probablemente no le iban a dar todo el apoyo que Saulo necesitaba. Saulo no tenía la altura legal necesaria de su tiempo, necesitaba que alguien mayor que él, le autorizara o diera fe de él que él podía hacer lo que iba a hacer. ¿Cómo se resolvía esta falta de autoridad? CON CARTAS. Cartas que autorizaran al portador de que era verdadero enviado de los que firmaban la carta.

Con esa carta en las manos, Saulo tenía poder de detener a los cristianos y así, llevarlos a la cárcel. ¿No es evidente?

Regresando a la carta que le enviaron a la comunidad de Antioquía, donde predicaban Pablo y Bernabé. Abramos nuestra Biblia, Libro de los hechos de los apóstoles, capítulo 15. Tratemos de entender hermanos.

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Algunas personas venidas de Judea enseñaban a los hermanos que, si no se hacían circuncidar según el rito establecido por Moisés, no podían salvarse. v 1

  • Hubo un problema –

A raíz de esto, se produjo una agitación: Pablo y Bernabé discutieron vivamente con ellos…. v 2

  • Pablo y Bernabé, que eran los líderes, discutieron con los que habían llegado, pero no pudieron resolver este problema o mejor dicho, estos personajes que llegaron de Judea, les eran rebeldes, no les hacían caso, predicaban algo contrario, por eso, la comunidad estaba confundida –

y por fin, se decidió que ambos, junto con algunos otros, subieran a Jerusalén para tratar esta cuestión con los Apóstoles y los presbíteros. v 2

  • Como no llegaron a un acuerdo, decidieron que Pablo y Bernabé, los predicadores, los líderes de esa comunidad, fueran a Jerusalén, donde estaban los líderes principales, es decir, los de Jerusalén, y fueron junto con algunos representantes de los que predicaban lo contrario, que la Escritura solo dice “junto con algunos otros” –

En los versos del 3 al 6, se puede leer que, una vez llegados a Jerusalén, hubo argumentos a favor y en contra de ambas formas de predicar, ambas partes querían que su argumento fuese aceptado

Al cabo de una prolongada discusión, Pedro se levantó y dijo: «Hermanos, ustedes saben que Dios, desde los primeros días, me eligió… v 7 – 11

  • Pedro se levanta y expone su posición. Pedro, el líder principal, el primero en hablar –

Después, toda la asamblea hizo silencio para oír a Bernabé y a Pablo, que comenzaron a relatar… v 12

  • Ahora, Pablo y Bernabé, dan sus argumentos. La Escritura no lo dice, pero es más que seguro que “los otros” también dieron su versión de cómo lo anunciaban ellos –

Cuando dejaron de hablar, Santiago tomó la palabra, diciendo: «Hermano, les ruego que me escuchen: Simón les ha expuesto cómo Dios… V 13 – 21

  • Ahora interviene Santiago, lo primero que dice es “apoyar” la posición de Pedro – Recordemos que Pedro, Santiago y Juan eran los tres “pilares de la Iglesia” en estos tiempos, es decir que ya hablaron dos de ellos, y, aunque la Escritura no dice que hablara Juan, seguramente sí lo hizo, pero no lo refleja la Escritura.

Una vez se discutió mucho, con participación de muchos otros que la Escritura no lo refleja, ahora viene la decisión de la Iglesia, de los líderes. Ya está definido Pablo ha ganado la discusión, pero ahora, los hermanos de Antioquía deben ser informados de la decisión, porque si Pablo y Bernabé van con “su sola palabra” diciendo “Fuimos a Jerusalén y después de tanto debatir, nosotros tenemos la razón, no les hagan caso a esos que vinieron predicando otra cosa”, muy probablemente habrían algunos que no les creerían, además, era un tema que debe quedar totalmente zanjado.

Entonces los Apóstoles, los presbíteros y la Iglesia entera, decidieron elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres eminentes entre los hermanos. v 22

  • Eligen dos DELEGADOS, que junto con la carta darán autoridad a Pablo.

…y les encomendaron llevar la siguiente carta: «Los Apóstoles y los presbíteros saludamos fraternalmente a los hermanos de origen pagano, que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia… v 23

  • Hacen una carta y la entregan a los delegados, quienes acompañan a Pablo y Bernabé. Y veamos lo que dice la carta:

Habiéndonos enterado de que algunos de los nuestros, sin mandato de nuestra parte, han sembrado entre ustedes la inquietud y provocado el desconcierto… v 24

  • Veamos los detalles. La carta dice que “ALGUNOS DE LOS NUESTROS” pero “SIN MANDATO NUESTRO”, es decir que algunos cristianos fueron a decir cosas “sin autorización de la Iglesia, de los líderes”. Como vemos, podemos ser cristianos, pero debemos estar sometidos a nuestros líderes. NO nos mandamos solos.

…hemos decidido de común acuerdo elegir a unos delegados y enviárselos junto con nuestros queridos Bernabé y Pablo… v 25

  • Y ahora en esta ocasión, se aseguran de que, “los nuestros” sí van con “nuestra autorización”. Pablo está autorizado a predicar de la manera en que lo está haciendo, Lo autoriza esa carta, firmada por los líderes, y esa carta, para que no haya duda de que es verdadera, la llevan dos delegados, Judas y Silas “hombres eminentes”. Que NO haya duda.

El Espíritu Santo, y nosotros mismos, hemos decidido… v 28

  • Fíjense bien lo que dice este versículo EL ESPIRITU SANTO Y NOSOTROS… decide Dios, el Espíritu Santo y esa decisión se manifiesta por los líderes de la Iglesia. Esto, le da la autoridad a Pablo. Y así, Pablo vence en la disputa y ahora con LA AUTORIZACIÓN de los líderes de la Iglesia de Jerusalén, puede seguir predicando lo que estaba predicando y “los otros” NO tienen autoridad para contradecir lo que Pablo y Bernabé enseñan.

Pero exactamente ¿Quién firmaba la carta? No lo sabemos, pero por lógica elemental sabemos que NO pudieron firmarla todos los presentes, porque había mucha gente en esa reunión, tuvo que ser unos pocos las que la firmaron, ¿Quiénes? los “pilares de la Iglesia”, Pedro debía firmarla, junto, probablemente con Santiago y Juan, para que Pablo y Bernabé gozaran de la credibilidad que necesitaban.

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Créanlo si lo desean. Deséchenlo si es lo que su corazón se lo dice. Más no podemos hacer por ustedes, hermanos protestantes.

La Iglesia Católica, la Única Iglesia de Cristo

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