La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo

Los católicos afirmamos con seguridad que “la única” Iglesia que Cristo fundó es “La Iglesia católica”, esto, ante la explosión de 60 mil “iglesias” cristianas (y contando), fundadas hasta ahora alrededor del mundo. Pero ¿Por qué afirmamos tal cosa? ¿Qué nos da esa seguridad? ¿No es acaso arrogancia, decir tal cosa?
Hablar con la revelación divina no es arrogancia. La verdad hay que decirla, guste o no, ya lo decía el Maestro: Jn 8, 31 – 32 «Si ustedes permanecen fieles a mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos: conocerán la verdad y la verdad los hará libres»
Cristo vino a este mundo a entregar su mensaje, a dar su sangre y su vida para darnos salvación. Nació, vivió, predicó, fue condenado, murió y resucitó, pero luego debía dejar este mundo, su mensaje debía continuar, pero ¿De qué manera? Para eso fueron los tres años que duró su vida pública, caminó por esta tierra enseñando una nueva doctrina, nuevas formas de comportarse en este mundo. Durante esos tres años, preparó a un grupo de personas, que habían de ser la base de esa nueva doctrina. La doctrina vigente en ese momento era resumida en la famosa “Ley del talión”, “ojo por ojo y diente por diente”, que era la ley mosaica y que podemos leer en Ex 21, 23 – 25, Lv 24, 18 – 20, Dt 19, 21
Es importante esta última cita del libro del Deuteronomio que textualmente dice: “No tendrás compasión: vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie”
“No tendrás compasión…” dice la ley mosaica, esto es lo que vino a cambiar Cristo y para lo que preparaba a sus apóstoles y a su Iglesia.
El ser humano en busca de Dios
Dios, siempre ha estado presente en el ser humano, quien sabe que hay un ser supremo hacedor de todo. En la época de Jesús, había fariseos, saduceos, doctores de la ley y también paganos. Cristo trae un nuevo mensaje, el mensaje del Padre y para ello preparó a sus discípulos, fueron muchos los que se vieron seducidos por Cristo, así nos lo narra el evangelio, Lc 10 1 – 3 “Después de esto, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir. Y les dijo: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos”, pero dentro de la multitud que seguía a Cristo, sobresalen 12 hombres, que son los doce apóstoles. A ellos entregaría el fundamento de su doctrina y sobre ellos fundaría su Iglesia. A ellos y solamente a ellos, explicaría con detalle su manera de actuar y de obrar. Mt 13, 36 – 37 “Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo». Él les respondió: «El que siembra…”
A ellos, que le seguían en toda su misión, el Maestro invitaba a descansar Mc 6, 31 – 32 “El les dijo: «Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco». Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto”

Siendo más acucioso, cuando leemos el evangelio, notamos que sobre estos doce, sobresalen tres, que le acompañarán en eventos importantes, estos son Pedro, Santiago y Juan, quienes le acompañaron en la oración del huerto de los olivos (Mt 26, 37), en la resurrección de la hija de Jairo (Lc 8, 51) y en la transfiguración (Mt 17, 1). Después, a estos tres, Pablo les dirá en la carta a los Gálatas 2, 9 “Por eso, Santiago, Cefas y Juan, considerados como columnas de la Iglesia, reconociendo…”
Pero aun entre estos tres, que son “columnas de la Iglesia”, sobresale uno de ellos, que será el líder indiscutible cuando Cristo debía dejar este mundo. Por eso en Mt 16, 18 Cristo dice “Y yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella»” Cristo fundó ahí literalmente la Iglesia, dejando a Pedro, como el primero entre el resto de los apóstoles, hay muchas otras citas donde confirma.
Jn 21 : Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos».
Lc 22 : Jesús le dice a Pedro : «He orado por ti»
Lc 5 : Jesús subió a la barca de Pedro…
Apacentar es “liderar”, “guiar”, “cuidar”. Pedro cuida las ovejas del Maestro, nadie más.

Pero bien, hemos visto quiénes son los apóstoles que llevarán las riendas de la Iglesia naciente, pero ¿Quién dice que esa Iglesia que fundó Cristo es la Iglesia Católica? Porque está claro que Cristo fundó una Iglesia, pero no está muy claro que esa Iglesia se llame “Católica”.
El nombre de la Iglesia de Cristo
Es en Antioquía donde se les da por primera vez a los seguidores de Cristo, el nombre de “cristianos” Hch 11, 26 Es totalmente claro y fuera de discusión que había una sola Iglesia cristiana, la de Cristo, no había otra. Pues aquí mismo, en Antioquía, a ese grupo de cristianos que confesaban la fe en Cristo, que conformaban la Iglesia de Cristo, también se les denominó de otra manera, pero esta vez haciendo referencia a la Iglesia a la que pertenecían.
Es San Ignacio de Antioquía, discípulo de Juan, quien aproximadamente en el siglo I en la carta de a la Iglesia de Esmirna, dice cómo se llama esa Iglesia:
“Allí donde aparezca el obispo, allí debe estar el pueblo; tal como allí donde está Jesús, allí está la iglesia católica” carta de San Ignacio de Antioquia a los esmirnianos, VIII

Es san Ignacio, discípulo de Juan, quien en el mismo lugar donde se les denominó cristianos, en Antioquía, aquí mismo se le dio nombre a esa Iglesia de Cristo: Católica.
Los protestantes podrán decir que «eso no está en la biblia», «esas son cosas de hombres» Ciertamente la carta de San Ignacio no es parte del canon bíblico y por eso no está en el nuevo testamento, pero esto es así porque la misma Iglesia Católica que conformó los libros de la biblia, específicamente del nuevo testamento, decidió que no fuera parte del canon pero sí, las guardamos con total respeto, veneración y orgullo, son los testimonios de la Iglesia primitiva, los padres de la Iglesia, los primeros cristianos.
Por eso estamos seguros, totalmente seguros que la Iglesia que fundó Cristo, es la Iglesia Católica. Hay fundamento bíblico e histórico. No es la Iglesia pentecostal ni los mormones, ni los anglicanos, ni los apóstoles y profetas ni los testigos de Jehova… de ninguna manera… la Iglesia de Cristo, la Única Iglesia de Cristo es LA IGLESIA CATÓLICA.
Algo debemos tener claro y es que antes que hubiera una biblia, había una Iglesia, la Iglesia precede a la biblia, no al revés, y esa primera Iglesia, no es otra sino la Iglesia Católica.

La biblia no tiene fundamento bíblico porque no es razonable que la biblia de fe de sí misma, es la Iglesia la que da fe de la biblia o dicho en otras palabras, la Biblia se cimenta NO en una cita bíblica sino en la Iglesia y la Iglesia son hechos históricos realizados por hombres.
En los libros del canon bíblico no se encuentra textualmente esa palabra «católico», aunque sí implícito «a todos las naciones», porque «Católico» significa «Universal».
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, diciembre de 2019