Mediador – Intercesor

Una de las objeciones más recurrentes de las sectas protestantes es esta. “Solo Cristo es mediador”, según ellos, ni la Virgen ni los santos pueden mediar. Es importante entonces que el católico pueda entender y así, poder defender este punto, ya que la mayoría de los católicos no saben cómo poder contra argumentar esta objeción.

La doctrina de la Iglesia

Uno de los problemas fundamentales en este punto es lo que cada una de las 100 mil denominaciones, diferentes a la Iglesia católica, entiende por «intercesión». Veamos primero, bíblicamente lo que significa ser «mediador» para no confundirlo con “intercesor”

1 Tim 2, 5 – 6

Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo, hombre él también, que se entregó a sí mismo para rescatar a todos.

Jesucristo es MEDIADOR, eso está claro. Nadie, que se diga cristiano, puede negar tal cosa, ni puede agregar otro u otra “mediadora”. La doctrina de la Iglesia católica es clara al respecto, HAY UN SOLO MEDIADOR. Eso nos enseña y eso predica y eso ha predicado siempre. Es mediador porque Él y solo Él, se entregó por nosotros para el perdón de los pecados.

Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre en la unidad de su Persona divina; por esta razón él es el único Mediador entre Dios y los hombres.

CIC # 480

La Cruz es el único sacrificio de Cristo «único mediador entre Dios y los hombres» (1 Tm 2, 5). Pero, porque en su Persona divina encarnada, «se ha unido en cierto modo con todo hombre» (GS 22, 2), él «ofrece a todos la posibilidad de que, en la forma de Dios sólo conocida, se asocien a este misterio pascual» (GS 22, 5).

CIC # 618

«Cristo, el único Mediador, estableció en este mundo su Iglesia santa, comunidad de fe, esperanza y amor, como un organismo visible.

CIC # 771

Ni la virgen María, ni Pedro, ni Pablo, ni Apolo, ni nadie, nadie murió por nosotros, solo Cristo nos redimió, solo Él pagó el precio por nuestros pecados. El «mediador» es el que nos redimió.

Un «intercesor» es otra cosa diferente a un «mediador». Los protestantes creen que es lo mismo y es por eso su objeción, de hecho, ellos creen que nosotros creemos que María y los santos son “mediadores”. Es su ignorancia lo que los hace rechazar la doctrina de la Iglesia.

¿Qué es un «intercesor»?

Un intercesor, suplica por otra persona, ora por él, pide por él, suplica por él. Claro está que el “intercesor” no ha muerto por amor a nosotros, esa es la diferencia entre uno y otros. Hay muchas citas que nos indican qué es un intercesor. Veamos solo dos ejemplos que nos indica el apóstol Pablo.

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2 Co 1, 11

Ustedes también nos ayudarán con su oración, y de esa manera, siendo muchos los que interceden por nosotros, también serán muchos los que darán gracias por el beneficio recibido.

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Rom 15. 30

Les ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu Santo, que luchen junto conmigo, intercediendo ante Dios por mí

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Ejemplos de intercesión

  1. Mt 8, 5 – 8

“Al entrar en Cafarnaúm, se le acercó un centurión, rogándole: «Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente». Jesús le dijo: «Yo mismo iré a curarlo». Pero el centurión respondió: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará”

El Centurión INTERCEDIÓ por su sirviente y Cristo NO le dijo… «Es él (el enfermo) quien tiene que venir a pedir personalmente». La petición del centurión romano fue válida y Cristo sana al enfermo, por petición de otra persona.

  1. Gen 18, 23 – 26

“Entonces Abraham se le acercó y le dijo: «¿Así que vas a exterminar al justo junto con el culpable? Tal vez haya en la ciudad cincuenta justos. ¿Y tú vas a arrasar ese lugar, en vez de perdonarlo por amor a los cincuenta justos que hay en él? ¡Lejos de ti hacer semejante cosa! ¡Matar al justo juntamente con el culpable, haciendo que los dos corran la misma suerte! ¡Lejos de ti! ¿Acaso el Juez de toda la tierra no va a hacer justicia?». El Señor respondió: «Si encuentro cincuenta justos en la ciudad de Sodoma, perdonaré a todo ese lugar en atención a ellos»”

Abraham intercede ante Dios por todo un pueblo, Dios escucha la súplica de Abraham. Si leemos todo este capítulo, nos daremos cuenta de cómo Abraham va pidiendo cada vez y a bajando el número de justos para que Dios perdone la ciudad. 

  • Gen 39, 5

“A partir del momento en que le encomendó el cuidado de su casa y de todas sus posesiones, el Señor bendijo la casa del egipcio, en atención a José. La bendición del Señor se extendía a todas sus posesiones, dentro y fuera de la casa”

Dios bendice la casa de un pagano (Putifar), de un idólatra a causa de un justo (José). Dios bendice a un pecador, a causa de la fidelidad de un justo, de un santo.

Está claro en la doctrina de la Iglesia que María NO ES MEDIADORA, solo Cristo, eso dicen las Escrituras y eso dice la Doctrina de la Iglesia. María es «Intercesora», que es diferente. María, con amor de madre, intercede ante su hijo por nosotros, y esto, lo notamos el episodio de las bodas de Caná de Galilea. María no podía hacer nada, porque María no tenía ni tiene poder sobre los elementos, pero sí conocía al que sí podía hacer algo concreto, a su Hijo. Es por eso que María pide, sin pedir, a su Hijo y este, hace lo que ella dice, sin decir que lo hará. María como sabe que su Hijo la escuchará, dice “hagan lo que él les diga”. Y ya sabemos el final de la historia.

Si tú me dices «ora por mí por favor»… con gusto lo hago… y tú puedes hacer lo mismo por mi… «Interceder» es como «pedir por alguien», pidiendo un favor…

Esta es la doctrina de la Iglesia, la cual los protestantes no están obligados a creer, porque no son católicos, pero eso es lo que nosotros los católicos creemos, juzgar algo que se desconoce, es subjetivo.

Jd 10 “Estos impíos, hablan injuriosamente de lo que ignoran”

Objeción protestante

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Una vez se les explica y se les rebate la objeción, entonces externan esta otra, respecto a la intercesión de los santos de la Iglesia. “Ah, pero en las Escrituras se habla de que el que “intercede” es un vivo por otro vivo, pero ustedes los católicos, le piden a un muerto que interceda por ustedes.”

Esta objeción protestante no hace más que demostrar su falta de fe y el desconocimiento de las Escrituras ¿No que muy sabios? ¿No que conocen las Escrituras? Veamos.

Desconocimiento de las Escrituras

Los protestantes no saben que Dios mismo dice:

Mt 22, 32-33

«YO SOY el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, ¡Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes!»».

Si Dios NO es un Dios de “muertos”, entonces ¿cómo es que se entiende esta cita?

Abraham, Isaac y Jacob son muertos hace miles de años, Cristo no diría esas palabras si no estuvieran “vivos”. El asunto es que ellos están en otro plano existencial diferente al nuestro.

Veamos 3 ejemplos de que los “muertos” siguen “vivos”

  1. Mt 17, 3 – 4

“De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús. Pedro dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantará aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».”

Moisés y Elías están “muertos” hace miles de años, sin embargo, dice la escritura, que estaban con Jesús al momento de la transfiguración, sus “cuerpos” o “espíritus” o “espectros” o como sea que se hayan aparecido, fueron reconocidos por los apóstoles, lo cual nos enseña que el acto de «morir», es simplemente dejar este mundo terrenal, pero pasan a otro estado de vida, pasan a vivir con el Padre, por tanto, piensan, hablan, se manifiestan, etc. pueden escuchar y hablar, por eso es que así como Moisés y Elías, los santos que veneramos en la Iglesia, nuestra fe nos dice que están con Jesús, cerca de Jesús. La virgen María murió, pero está tan viva como tú y como yo, y de esto es testigo Juan Diego, Jacinta, Francisco, Bernardita, por tanto, pueden escucharte.

  1. 1 Sam 28, 6 – 7

“Entonces Saúl dijo a sus servidores: «Búsquenme una nigromante, para que yo vaya a verla y la consulte». Sus servidores le dijeron: «Precisamente hay una nigromante en Endor». Saúl se disfrazó, poniéndose otra ropa, y partió en compañía de dos hombres. Llegaron de noche, y Saúl dijo a la mujer: «Predíceme el futuro evocando a un muerto, y haz que se aparezca el que yo te diga».”

Saúl quería consultar respecto a una batalla que estaba punto de librar, pero el profeta Samuel ya había muerto, por lo cual fue a consultar a una «medium», esas personas que se ocupan de evocar lo que ya no es de este mundo. La mujer le dice ¿A quién quieres que llame? Saúl dice «A Samuel». La mujer contactó a Samuel. Samuel reprendió a Saúl diciéndole ¿Por qué me molestas llamándome a regresar? y ahí sigue la conversación entre Samuel y Saúl, como podemos ver, Samuel estaba ya muerto, pero sin embargo, en ese estado en que se encontraba, escuchó el llamado de Saúl. Más claro hermanos, imposible. Los santos han dejado esta tierra, están con el Padre y escuchan nuestras oraciones.

  1. Fil 1, 23 – 24

“Me siento urgido de ambas partes: deseo irme para estar con Cristo, porque es mucho mejor, pero por el bien de ustedes es preferible que permanezca en este cuerpo”

Pablo quiere “irse”, es decir morir, pero a la vez no lo quiere. Pablo sabe y lo externa, que para él, es mejor morir, pues se va con Cristo. Entonces “morir” es trasladarse inmediatamente a otro estado o lugar, donde los espera el Señor. Muere y estará con Cristo, le verá, interactuará con él, No es un “morir” y estar pasivo en el lugar de los muertos, de otra manera, Pablo no dijera tal cosa.

Y así se refuta las objeciones protestantes. Esperamos que haya quedado claro la diferencia entre “mediador” e “intercesor” y que ellos, perfectamente pueden pedir por nosotros y así poder dar “razón de nuestra fe” a quien pregunte o cuestione.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo.

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