
El 28 de noviembre de 1978, fue asesinado un sacerdote diocesano, perteneciente a la diócesis de monseñor Oscar Romero. Esta es su historia.
Ernesto Barrera Motto, era un sacerdote joven que trabajaba en la pastoral obrera en un país donde la muerte rondaba a diario a todos aquellos comprometidos con los valores de la solidaridad y la justicia. Su muerte sucedió en circunstancias un tanto confusas y complicadas. Ese día, se dio una confrontación violenta, con muchos disparos de por medio. El gobierno salvadoreño asegura que el padre Barrera era parte de 5 militantes de las FPL (Fuerzas Populares de Liberación), que era una organización de izquierda y que fallecieron en pleno combate contra los cuerpos de “seguridad” estatales, monseñor Romero por su parte, respalda al padre Barrera y desconoce lo que de él se dice. No hay nada de peso que sustente la afirmación gubernamental. El gobierno salvadoreño se caracterizaba por tergiversar información para sus propios intereses y para ello, podía usar cualquier método, lo importante era hacer ver a la opinión pública que actuaba dentro del marco de la ley.
El Padre Barrera estaba acompañando la pastoral obrera, dando seguimiento a los obreros en sus justas reivindicaciones por mejores condiciones de trabajos en las empresas. Los sindicatos también eran sujetos de la pastoral del padre Barrera, a quienes asistía para darles lineamientos cristianos y tratar de apaciguar la radicalización que algunos de sus miembros estaban tomando.
“Yo puedo asegurar que este hombre consagrado por la ordenación sacerdotal, se mantuvo en comunión con sus hermanos sacerdotes y con su Obispo, y esto es una garantía de su ministerio auténtico, legítimo” dijo monseñor Romero el 29 de noviembre de 1978, en la misa de su sepelio.
Hay mucha información contradictoria en los periódicos de la época respecto a este suceso. Unos dicen que fueron 5 los que atacaron a las fuerzas de “seguridad” otros, que fueron 28. No se hicieron las autopsias a los cadáveres, para determinar las causas de las muertes. Se sospecha que el padre Barrera fue asesinado en otro lugar y llevado al lugar de los hechos.
Días después, monseñor Romero decía: “…esa mañana el P. Neto había salido con Valentín Martínez a buscar madera para hacer pupitres para la Escuela Parroquial y no volvieron… Y que en las crónicas, que han tratado de echar tanta tierra, no se menciona para nada el dinero que llevaba el P. Neto, que era bastante, para comprar madera…” 03 diciembre 1978
El Padre Ernesto Barrera, dio la vida por los valores del evangelio, debemos respetar su memoria.
La Iglesia católica, la única Iglesia de Cristo, noviembre de 2019