
14 de Junio de 1980
El padre Cosme, es un fraile franciscano, asesinado por los escuadrones de la muerte en El Salvador, en tiempos de la cruenta persecución a la Iglesia en ese país centroamericano en la década de los ochentas.
Su vida
Santí Spessotto Zamuner nació en el pueblito de Mansué, un pequeño pueblo de la provincia de Treviso, Italia, en 1923, hijo de humildes campesinos. Desde temprano en su vida sintió el llamado a la vocación sacerdotal. Ingresó al noviciado franciscano en Italia. Ahí, cambió su nombre a Cosme, por lo cual se le conoció como “Fray Cosme”. Fue ordenado sacerdote el 2 de junio de 1948 en la Basílica de nuestra señora de la salud, en Venecia, Italia. Como parte de su espíritu franciscano, netamente misionero, Fray Cosme deseaba misionar para esparcir la palabra de Jesucristo. Pidió a sus superiores ser enviado a China, sin importarle que podría ahí, encontrar el martirio, de hecho, quería entregar su sangre por Cristo. Si iba a China, el martirio sería su final, pues la Iglesia y los sacerdotes eran perseguidos por predicar a Cristo. Fray Cosme ansiaba ir a China, pero la situación bélica debida a la segunda guerra mundial en esos momentos en curso, lo impidieron. Curiosamente fue enviado a tierras lejanas y “pacíficas”, hasta América, donde sin ser tierras conflictivas encontró siempre el martirio. ¿Los caminos de Dios verdad? Dios le daría lo que ansiaba, aunque en otras tierras y otras circunstancias.
Dice monseñor Escobar Alas, arzobispo de San Salvador en su Segunda Carta Pastoral: “A su llegada tomó posesión de la Parroquia de San Pedro Nonualco, Departamento La Paz, atendiendo un extenso territorio compuesto por San Pedro Nonualco, Santa María Ostuma y Mercedes La Ceiba”

Años después se hizo cargo de la parroquia de San Juan Nonualco, la que reconstruyó materialmente.
Funda la escuela parroquial Juan XXIII, para más de mil niños.
Organiza cursos de corte y costura para las mujeres del pueblo
Visita a menudo los pueblos de los alrededores de su parroquia.
El obispo actual de la diócesis de Zacatecoluca, monseñor Elías Bolaños, dice respecto al padre Cosme:
“Días antes de su muerte, había escrito que temía morir de forma violenta. Y decía «aunque no soy digno de morir de esa manera, desde ya perdono a aquellos que van a provocar mi vida». Él percibe que, por las acciones que había hecho de denunciar a las fuerzas del orden de ese momento por la matanza de 4 catequistas de su parroquia, pueden vengarse en cualquier momento”

Su martirio
La Iglesia Católica, fue perseguida en El Salvador, debido a su firme y férrea posición de denuncia de las atrocidades que se cometían contra la población y de defensa de los derechos humanos. Ya siete sacerdotes habían sido asesinados y luego engrosó las filas el señor arzobispo de San Salvador, monseñor Oscar Romero. Así las cosas, cuando ya se había demostrado que nada era sagrado en El Salvador, el padre Cosme aun a costa de semejante situación de desprecio por la vida incluso de los religiosos, había tomado el mismo camino de acompañamiento a los desfavorecidos y se había puesto de parte de los oprimidos. Denunciaba los crímenes de las autoridades gubernamentales cometidos contra la población.
Un buen día, de esos de represión brutal gubernamental, “Asesinaron a seis jóvenes. Las madres eran de la Guardia del Santísimo. Eran pobres. El Padre Cosme dio 75 colones a cada una. Los sepultaron cristianamente. Después el Padre quiso celebrar la misa en la Ermita. Nadie le dio las llaves. Se las habían ocultado maliciosamente. Él celebró la misa igualmente delante de la Ermita”
Segunda carta Pastoral de monseñor José Luis Escobar Alas, arzobispo de San Salvador

El obispo Bolaños, obispo de Zacatecoluca, explica que denunciar este crimen de estos jóvenes, fue el detonante para que el padre Cosme fuera condenado a muerte, las cuales se llevarían a cabo el 14 de junio de 1980.
“Esa denuncia la hizo directamente a la persona, porque vino al cuartel y habló con el jefe, haciéndole ver que no debía matar a los catequistas. Este fue el detonante. Prevé su martirio y no huye, a pesar de que lo habían cambiado de parroquia y tampoco se fue del país, como le habían recomendado”, dijo Monseñor.
Aunque, como dice el señor arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, el padre Cosme es santo, no solo por su bautismo en sangre, sino por su piadosa vida de fe en el evangelio y en sus hermanos. Su estilo de vida, fue coronado por encontrar la muerte a manos de desalmados.
Por fin, la muerte le llegó en San Juan Nonualco, el 14 de junio de 1980, inmediatamente después de celebrar la santa Misa, estaba orando en el Templo, cuando en ese momento… entran dos desconocidos con pelucas, sacan sus armas y sin piedad y respeto por el lugar y la persona, le disparan al corazón. El Padre Cosme cayó en un mar de sangre. II Carta Pastoral Mons. JLEA
Así coronó con su sangre, su vida santa. Como buen cristiano y preparándose a ese encuentro definitivo con su Dios, el padre Cosme dijo: «Que el Señor, en el momento oportuno, me conceda la fuerza para defender los derechos de Dios y de la Iglesia. Morir como mártir sería una gracia que no merezco. Lavar con la sangre derramada por la causa de Cristo todos mis pecados, defectos y debilidades de la vida pasada sería un don gratuito del Señor. Ya desde este momento, perdono y pido al Señor la conversión de los autores de mi muerte».
En Mansúe, su tierra natal, le aprecian como una verdadera perla de Cristo. Vatican News, entrevistó al arcipreste de esta población y entre otras cosa les dijo
Don Ugo Cettolin, usted es arcipreste de Mansuè, el lugar donde nació el Padre Cosme Spessotto en 1923.
¿Qué representa el Padre Cosme para su comunidad?
Don Ugo Cettolin – Es visto como una persona que ha sido testigo de Jesús hasta el final, incluso enfrentándose a la muerte.

Su proceso de beatificación
Apreciando su voluntario derramamiento de sangre, la diócesis a la cual pertenecía, decidió abrir el proceso de beatificación. Después del debido proceso diocesano, el Papa Francisco autorizó el Decreto por el cual la Congregación para la Causa de los Santos promulgó los decretos para su beatificación. Fue beatificado el 22 de enero de este año, 2022, junto a otro mártir de la Iglesia, el padre Rutilio Grande García. la orden franciscana tiene un nuevo santo en sus altares, en este caso, un mártir.
“Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes” Jn 15, 20
La sangre del padre Cosme, queda impregnada en el libro de los mártires y jamás, debe ser olvidada.
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, junio de 2020