Aquí, encontrarán esas historias que nos impresionan. Personas que creían de una forma diferente y que, por un toque divino, cambiaron su “escala de valores” y se dispusieron a creer lo que antes rechazaban, atacaban o combatían. Empezando por el gran Saulo de Tarso, quien se daba “coces contra el aguijón” cuando en verdad peleaba contra el mismo Dios. Así les pasa a los protestantes, a los musulmanes y a los ateos, siempre atacando a la Iglesia católica, cuando ahí está toda la verdad revelada de Jesucristo, Dios y hombre verdadero.
