Las religiosas Mariknoll

Diciembre 02 de 1980

Estos son los que yo llamo verdaderamente justos… el hecho de haber dejado que les quitaran la vida y no haberse huido, no haber sido cobardes y haberlos situado en esa situación de tortura, de sufrimiento, de asesinato, para mí es tan valioso como un bautismo de sangre y se han purificado. ¡Tenemos que respetar su memoria!…    San Óscar Arnulfo Romero 23 Septiembre 1979

Ita Ford (religiosa Mariknoll), Maura Clark (religiosa Mariknoll), Dorothy Kazel (religiosa ursulina) y Jean Donovan (seglar).

El 02 de diciembre de 1980, las religiosas venían de Nicaragua de una reunión general de la orden  en el cual también hicieron un retiro en la población de Diriamba. En El Salvador, la orden Mariknoll tenía asistencia pastoral y humana, en Chalatenango y en la Libertad. Dos de las religiosas regresaban de Nicaragua y las otras dos fueron a traerlas. Estamos en el año 1980, donde la guerrilla, contraria al gobierno, se estaba formando y como las Fuerzas Armadas no tenían un enemigo concreto a quien perseguir, pues usaban su torpe inteligencia para rastrear a los que “parecían” ser sus enemigos. La Iglesia católica estaba en la lista de sus enemigos, de hecho, era la primera en su lista y ya lo habían demostrado, recordemos, estamos a finales de 1980, ya habían casas parroquiales dinamitadas, cateadas, ya seis sacerdotes y un arzobispo habían sido asesinados. Las religiosas eran parte activa de esa Iglesia a la cual perseguían, de esa Iglesia solidaria con los pobres, obreros y campesinos y por si fuera poco, tenían dos enormes agravantes, uno era que se reunían con ellos, los pobres y campesinos salvadoreños y esto era ya un delito para las fuerzas de seguridad, y lo otro y aún peor, era que venían de Nicaragua, “qué horror”, “comunistas”, decían los militares, cuando en verdad venían de su “casa madre”, de un retiro espiritual.

Miembros de la Guardia Nacional vestidos de civil las capturó cuando ya iban de regreso, desde el aeropuerto a sus hogares. Claro, no actuaron al margen de sus superiores, al contrario, fueron órdenes superiores. Las religiosas fueron detenidas, interrogadas, abusadas, ejecutadas y enterradas en San Luis Talpa.

El coronel Carlos Eugenio Vides Casanova, director general de la Guardia nacional, se enteró que el sub sargento Luis Antonio Colindres Alemán había recibido órdenes superiores de asesinar a las religiosas y entonces, se dedicó a hacer su trabajo. ENCUBRIMIENTO. Probablemente él también ya sabía de las tales órdenes.

Los cuerpos de las religiosas, fueron descubiertos el siguiente día, 03 de diciembre y notificado del hecho, el juez de paz de la zona, procedieron a sepultarlas como “desconocidas”, cometiendo la sospechosa, ilógica y cómplice omisión de NO comunicar a nadie del hallazgo, aun y cuando las características físicas de las asesinadas era indiscutiblemente, las de extranjeras. El juez no notificó al Estado ni a ninguna embajada.

¿Extraño verdad?

Es que los asesinos no dejaban cabos sueltos. El sargento Colindres informó a cinco de sus subalternos que detendrían a las religiosas que regresaban de Nicaragua, luego fue al puesto militar de San Luis Talpa con la instrucción de informar y prevenir al comandante de ese puesto militar de que si escuchaban algún combate, hicieran caso omiso. El juez de paz, por su parte, había sido informado de que no debía hacer nada para que las religiosas, es decir, sus cadáveres, fueran descubiertos.

Como las asesinadas eran norteamericanas, las autoridades de ese país estaban muy disgustadas por lo ocurrido, entre ellas, el embajador Robert White. La junta revolucionaria de gobierno encargó una investigación para esclarecer los hechos a sus cuerpos de seguridad, por su parte el coronel Vides Casanova, también ordenó una investigación a sus subalternos. Como bien dice el sabio dicho salvadoreño “los perros cuidando los chorizos”. Ambas investigaciones, como era de esperar, no llevaron a nada, más que a confirmar que ningún miembro de las fuerzas de seguridad tenía nada que ver en este caso.

El FBI tuvo que actuar y fue entonces que el gobierno de EEUU aportó pruebas del caso y solo así se pudo llevar a juicio y condenar, por primera vez en este país, a miembros de las FFAA. Les condenaron a 30 años de prisión.

Cuatro mujeres martirizadas, torturadas y violadas por las fuerzas Estatales el 02 de diciembre de 1980. Lamentablemente ya no teníamos la voz profética de San Romero para denunciar este acto grotesco e infame. Al analizar este caso, las palabras de monseñor Romero, resuenan una vez más como una profecía inapelable, incontestable y tan cierta como su misma existencia, sus prédicas tan certeras demuestran que solo hablaba con la verdad, evidenciada ese 02 de diciembre de 1980.

“…el que se compromete con los pobres tiene que correr el mismo destino de los pobres. Y en El Salvador ya sabemos lo que significa el destino de los pobres: ser desaparecido, ser torturados, ser capturados, aparecer cadáveres…”   17 febrero 1980

El Estado salvadoreño, terrorista que faltó a su principal razón de ser, expresada en el artículo uno de la Constitución.

Art.1.- «El Salvador reconoce a la persona humana como el origen y el fin de la actividad del Estado, que está organizado para la consecución de la justicia, de la seguridad jurídica y del bien común.»
El Estado violó horriblemente la Constitución… traicionó a la patria, de paso, violó los acuerdos de Ginebra…

El Estado salvadoreño falló en la persecución del delito

  1. Fueron las fuerzas Estatales, a quienes irónicamente se les llamaba “fuerzas de seguridad”, las que planearon este crimen
  2. Fueron los mismos miembros de las “fuerzas de seguridad” los que perpetraron el hecho
  3. No solo las asesinaron, sino las torturaron y las violaron
  4. Fueron los superiores de estos cuerpos de seguridad los que obstaculizaron las investigaciones para esclarecer este hecho
  5. Una vez encontrados los cuerpos y al no reconocerlas, el personal del juzgado de paz de Santiago Nonualco, no acudió a ninguna embajada a informar de estos cadáveres, aun y que a todas luces tenían características de extranjeras.

El Estado salvadoreño fue el máximo violador de los derechos humanos en la década de los setentas, ochentas y noventas.

¡¡¡PROHIBIDO OLVIDAR!!!

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo

Les dejo este link, para que puedan ver un documental de Audiovisuales UCA sobre estas valiosas mujeres.

Padre Miguel Pro, Beato

El padre Miguel Agustín Pro es mexicano, nacido en el año 1891 en Zacatecas. Entró a la orden jesuita a la edad de 20 años, estudió en Nicaragua a finales de 1920, pero luego, fue enviado a Bélgica, donde estudió la teología, fue ordenado sacerdote el 25 de agosto de 1925, tenía 34 años, regresó a su tierra natal en 1926, en una época convulsa para el país norteamericano.

En México se había desatado un conflicto entre la Iglesia y el Estado. El gobierno mexicano había realizado algunas acciones de carácter oficial que afectaban directamente a la Iglesia católica. Negó la personería jurídica a la Iglesia, negaba el derecho de posesión de bienes a la Iglesia, prohibido la libertad de culto, etc., pero muchos católicos no estaban dispuestos a acatar tal ley. 50 años después un santo de la Iglesia, monseñor Romero dirá “Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla”. Esto llevaría a un serio conflicto entre el Estado y su aparato militar y el pueblo católico. Conflicto que llevó a herir de muerte, sangre y dolor a la sociedad mexicana. Desde la revolución mexicana que inició en 1910, los problemas políticos afectaron a toda la población. Los historiadores no se ponen de acuerdo en qué año terminó la revolución, pero en 1920, llegó a la presidencia Álvaro Obregón quien gobernó hasta 1924, y daría rienda suelta a la persecución religiosa, o mejor dicho, a la persecución de la Iglesia Católica. Pero todo empeoró con la llegada al poder de Plutarco Elías Calles entre los años 1926 y 1929.

Este conflicto fue llamado “la guerra cristera”. La Iglesia era perseguida, por no acatar las disposiciones del gobierno. El culto a Dios estaba prohibido, Las reuniones, las Eucaristías, los sacramentos, todo estaba prohibido. Si esto, estaba prohibido, los ministros de la Iglesia no eran bienvenidos. Un presidente se había empeñado en hacer desaparecer uno de los pilares fundamentales de la sociedad mexicana, la fe, la Iglesia, pero el pueblo de México, no iba a permitir tal disparate. Se dispuso a soportar la prueba, siendo fieles con ello, a la fe, a la Iglesia y a Cristo. El caso es que no solo soportó la prueba sino que la combatió. El pueblo se armó y se fue al combate, porque no creían que hubiera otra salida más que la militar. No es fácil tomar esta decisión, pues nuestro Señor Jesucristo nos dice que debemos ofrecer la otra mejilla cuando nos golpean la primera, lo que sí es fácil es criticar, 100 años después de sucedidos los hechos de si lo que hizo la feligresía mexicana estuvo correcto o no. En cualquier caso, la fe estaba en la médula espinal de México, renunciar a ella, era impensable para el pueblo y no era una opción.

El padre Miguel estudió en Roma, pero regresó a México en el año 1926. Conociendo las dificultades de su país, se dedicó a la evangelización aun en esas situaciones de persecución. Celebraba misas en la clandestinidad. Confesaba, bautizaba, casaba, todo lo hacía al amparo de la oscuridad debido a la situación difícil que vivía su país. La fe, en estos años, se vivía al estilo de las catacumbas. Todo a escondidas, todo en sigilo, todo sin levantar sospechas. Para lograr despistar a sus perseguidores, el padre Pro se disfrazaba como un mexicano más, sin ningún atuendo clerical, y así lograba sortear a los perseguidores. Se hizo el borracho para escapar de ellos. En otra ocasión, se tomó del brazo de una señorita a quien le pidió que dijera que “eran novios”, y así pudo escapar en esa ocasión.

El Estado tenía en la mira al padre Pro y de una o de otra manera debían detenerlo. El padre Pro, fue arrestado y acusado de participar en atentados terroristas, sabotajes al Estado mexicano. No hubo juicio ni oportunidad de defenderse legalmente. Simplemente fueron acusados y se decretó su fusilamiento. Era claro que no buscaban justicia por lo sucedido, sino simplemente eliminar al padre Pro, quien era “una piedra en su zapato”. El junto a sus dos hermanos, Humberto y Roberto, fueron condenados al paredón. Ahí serían fusilados por orden directa de don Plutarco Elías Calles. (Hay información de que se le acusó de un atentado contra el presidente Álvaro Obregón, por lo cual no se sabe cuál es lo correcto, si el presidente obregón ó Plutarco Elías Calles)

El día de la ejecución fue el 23 de noviembre de 1927. Fue fusilado primero el padre Miguel Pro y luego su hermano Humberto, también murieron el mismo día, el ingeniero Luis Segura, y un joven de 22 años, Juan Tirado, todos acusados del mismo delito. Pero un indulto llegó al paredón aunque demasiado tarde para los ya fusilados, pero a tiempo para su hermano menor.

Al momento de ser fusilado, el padre Pro extendió los brazos en cruz. Tenía el Rosario en una mano y el Crucifijo en la otra. Exclamó: «¡Viva Cristo Rey!». Esas fueron sus últimas palabras. Los soldados dispararon y así acabaron con la vida de un santo sacerdote que aun a costa de los riesgos que eso significaba, llevó el evangelio a quien lo necesitaba.

El martirio fue la puerta para ser parte de los altares de la Iglesia Universal, el Padre Miguel Pro, fue beatificado por el Papa Juan Pablo II en septiembre de 1988, sus restos se veneran en la Iglesia de la Sagrada Familia, en la colonia Roma de México DF. Se espera su pronta canonización, para la cual el Vaticano sigue exigiendo un milagro. Se han presentado ya varios, pero todos han sido desestimados por la santa sede por diferentes motivos. No es fácil que el Vaticano acepte un milagro para elevar a los altares a los hijos de Dios. El proceso del milagro, debe pasar por diferentes etapas y cumplir estrictas normas y características para que no quede ninguna duda. Los protestantes creen que con solo que alguien diga “yo soy testigo del milagro”, ya creen que el Vaticano lo aceptará. Para esto hay que pasar por una serie de requisitos legales.

Honor y veneración al Padre Pro.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, noviembre de 2019

Testimonio, Alex Jones

Este artículo tiene el testimonio de conversión del reverendo Alex Jones, el cual está dividido en 5 partes

Video, Parte I

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué un pastor con 40 años de ministerio evangélico en Detroit, EEUU, decide dejar todo lo que había visto, aprendido y gozado del servicio a Jesucristo, por qué decide dejarlo todo atrás?

¿Por qué dejó a tras una fe fuerte y vibrante? ¿Por qué lo hizo?
Alex Jones, no es un cristiano (protestante) con una fe vacía, de ninguna manera. No es un cristiano que no sabía orar, ni que no escudriñaba las Escrituras, al contrario. Alex Jones siempre fue un cristiano con sed de Dios, que oraba, creía, tenía fe en Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Un cristiano que su lectura diaria de las escrituras lo llevaron a ser parte de ellas. Era un evangélico “practicante”.

¿Por qué entonces decidió a moverse de donde estaba tan plácidamente? ¿Por qué dijo “NO” a una forma de vivir y de creer que tanto había moldeado su vida? ¿Por qué dijo “No” a la forma de ganarse la vida, para dar un salto al vacío de una nueva fe? Y aún más, ¿Por qué se decidió a dar un paso que sabía perfectamente que destruiría la Iglesia que él había engendrado, alimentado, desarrollado y fortalecido por cuatro décadas, sabiendo que con ello, entraría en conflicto con sus miembros, a los que Alex Jones amaba entrañablemente? Miles de preguntas surgen ¿Por qué? ¿Por qué?

Alex Jones es un hombre con un corazón sincero, que busca incansablemente al Señor Jesucristo. Quiere llenarse de Él. Quiere estar con Él. Creía conocerle, pero el Señor decide mostrarle cosas más grandes que las que hasta el momento conocía.

Les dejamos la primera parte del video de la conversión del reverendo Alex Jones

https://www.facebook.com/Catolico.por.conviccion/videos/452692279919403

Video, Parte II

Alex Jones vio el poder de Dios actuando en sus feligreses, los que acudían a su Iglesia pentecostal. El mismo lo testifica y precisamente esto es lo que hace preguntarse ¿Por qué entonces decidió renegar de esa fe que conocía y cambiarla por otra fe que ni él ni sus padres conocían? Son los caminos del Espíritu. Dios vio a un hijo suyo que le buscaba con ansiedad, con sinceridad, con pasión, como San Pablo, y deseó, mostrarle los misterios más grandes que ha revelado a través de su hijo Jesucristo.

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También aprendemos en esta segunda parte, que Alex Jones no era un pastor anti católico, simplemente le éramos indiferentes. No sabía nada de nuestra fe, él iba a lo suyo, a predicar el evangelio como él lo entendía, para él, la predicación era lo máximo en el servicio a Dios.
El pastor Jones, hizo una sencilla pregunta a su congregación, donde comenzó todo. Es aquí, entonces donde el Espíritu Santo sopla y donde El decide empezar el proceso. Fue con esta pregunta. Por alguna razón desconocida para nosotros, y para él, se le ocurrió hacer esta interrogante. Dios desea mostrar algo a Alex Jones que aún no conoce, aún y con su pasión por servirle. ¿Por qué lo preguntó? ¿Qué le dio por hacer esa celebración? Indudablemente, fue el Espíritu Santo quien quería mostrarle algo para él, para Jones, desconocido.
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Y aquí es donde el pastor pentecostal se pregunta del por qué todos queremos ser bendecidos, un cuestionamiento que también debe cuestionar nuestro cristianismo. Aprendemos tanto de los que van delante de nosotros. Aprendemos tanto de los que buscan con sinceridad al Señor. Véanlo. Escúchenlo. Cuestionen su forma de vivir el evangelio.

Les dejamos la segunda parte del video de la conversión del reverendo Alex Jones

https://www.facebook.com/Catolico.por.conviccion/videos/463057745275806

Video, Parte III

Alex Jones primero cuestiona el principio básico de toda secta protestante: “La Sola Scriptura”. El principio de que “solo la Escritura es fuente de fe”. Dicen los evangélicos que nada, fuera de las Escrituras es fuente de fe, que todo y solo lo que está en la Biblia es la fe sana y verdadera, nosotros, los católicos, sin embargo, tenemos tres fuentes de fe. Las Sagradas Escrituras, la Sagrada Tradición y el Magisterio de la Iglesia.

Esta es la premisa fundamental de la Reforma promovida por Martín Lutero en el cisma del siglo XV, pero analicemos. Si este es el principio fundamental, ¿Dónde está eso en la Biblia? Es decir, si solo lo que está en la Biblia es lo que debemos creer, este mismo principio, debe estar explicado o al menos implícito en la Biblia. Búsquenlo, no lo encontrarán, es así como el principio fundamental en que se basan TODAS las sectas protestantes, NO ESTÁ EN LA BIBLIA.

Luego, Alex Jones reflexiona sobre el tesoro encontrado. ¿Se lo quedaría para él solo? ¿Qué dice la escritura?

“El Reino de los cielos se parece a una moneda que se pierde y después de buscarla y buscarla, cuando es encontrada, la mujer va en busca de sus amigas y hacen una fiesta“

¿No es así como le sucedió a Alex Jones? Encontró un tesoro y quiso dárselo a conocer a los que amaba, no podía quedarse con este tesoro, él solo, hubiese sido un egoísta. Tenía que darle la oportunidad a los que amaba de descubrir lo que él había descubierto.

Luego expone la indisoluble separación entre Fe y Obras, que los protestantes, irracionalmente separan diciendo “Solo basta la Fe”, pero el apóstol Santiago (No la Iglesia Católica, sino EL APÓSTOL SANTIAGO) contradice diciendo “Muéstrame tu fe sin obras que yo por mis obras te mostraré mi fe”.

Les dejamos la tercera parte de su testimonio

https://www.facebook.com/Catolico.por.conviccion/videos/651428432950895

Video, Parte IV

Su “iglesia” sospechó que Alex Jones quería ser Católico, obviamente por lo que estaba haciendo, pero Alex Jones, en lo profundo de su corazón, no buscaba eso, él solo quería vivir el Evangelio como la Iglesia primitiva, de corazón, apasionado por la verdad, pero eso, inexorablemente, lo llevó a la Iglesia Católica. No lo buscó, no fue su intención, pero fue inevitable.

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Es que hermanos, todo hermano evangélico que estudia y busca la verdad, que busca a Jesucristo, regresa a la santa Madre Iglesia. No puedes buscar la verdad y no encontrarte con esta Santa madre Iglesia. Es por eso que debe dolernos tanto que haya tantos hermanos que blasfemen contra ella, que la critiquen, que la odien, que la ultrajen, si es nuestra madre, la santa madre Iglesia. El odio de pastores es transmitido con fidelidad a sus adeptos. Así encontramos hombres como Hugo Albornoz y Gary Lee cuya predicación se basa en “el insulto a la fe católica”. ¿Cómo puede – preguntémonos – un “cristiano”, basar su predicación de Jesucristo, en el insulto a su hermano? Porque somos sus hermanos ¿No? Así predican su fe, ellos, insultando a quien saben que nunca les responderá en los mismos términos. Y los miembros de sus iglesias que se reúnen en las plazas, en los parques, para verlos y escucharlos, les aplauden a cada insulto contra nuestra fe. Otros comentan en sus videos “Qué valiente el pastor”/ “Así se predica con poder” / “Dele duro a esos idólatras” / «Este pastor sí está ungido con el Espíritu Santo”.

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¿Valiente? Por favor. Valiente sería que se fuera al medio oriente a predicarle el mensaje de Jesucristo a los musulmanes, como lo ha hecho la Iglesia católica desde siempre. San Francisco de asís le predicó al sultán. San Antonio de Padua, tantos frailes que encontraron la muerte a manos de musulmanes por llevarles a Jesucristo. Y aún hoy día, quienes son los más perseguidos en estos países, Irak, Irán, Afganistán, Somalia, Sudán, Arabia Saudita, son los católicos, aunque gracias al Señor, no podemos generalizar. Ha habido hermanos no católicos que han misionado allá y han encontrado hasta la muerte.

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Pero volviendo al pastor Jones, parafrasea a Jesucristo, cuando le da un mandato y a la vez una promesa a Pedro. “Tú eres Pedro… y las fuerzas del infierno, no prevalecerán contra ella” Lo explica de una manera excepcional. Les invitamos a ver, escuchar y reflexionar esta cuarta parte (Y cuán provechoso sería que comentaran esta y todas las publicaciones).

https://www.facebook.com/Catolico.por.conviccion/videos/294113819424409

Video, Parte V (última)

Esta quinta y última parte, inicia con una declaración firme, dicha con fuerza, sin ninguna duda, con fe y con determinación

“La Iglesia Católica, ES LA IGLESIA”, lo dice el pastor pentecostal Alex Jones.

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Pero esto no fue fácil asimilarlo. El pastor pentecostal, empieza las luchas demoníacas. Las luchas espirituales de las que habla San Pablo. Los principados y potestades, los espíritus malignos, se abalanzan contra este “indeciso” miembro del cuerpo de Cristo ¿Por qué?, Porque “era un pastor”, es decir, un guía espiritual de otras almas. Si el enemigo vence al pastor, vence a todo el rebaño. ¿No reconocemos aquí las fuerzas malignas a la que están expuestas nuestros sacerdotes, nuestros obispos, los abades, las abadesas, las superioras de las órdenes, las religiosas? Ahora pensemos en la lucha del santo Padre el Papa. ¿Se imaginan el peso que hay sobre sus hombros?, ¿Creen que solo es “humildad” lo que lleva al Papa Francisco a pedir “Recen por mí”, a cada instante? NO. Él lo necesita. Él es el pastor del rebaño que sigue en espíritu y en verdad a Jesucristo y el demonio sabe perfectamente que si lo hace caer o al menos tambalear a él… caeremos o tambalearemos nosotros. Oremos por el Papa y por todos los superiores.

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Es por eso que tanto ministro de la Iglesia cae en las garras del alcohol, de la lujuria, de la depresión, de la detestable pedofilia, porque así, se escandaliza al rebaño, y como sabemos, los sacerdotes son como los aviones, solo hace bulla el que cae, pero de los miles que surcan los cielos sin ningún inconveniente, nadie habla.

Cuántas noticias vemos sobre sacerdotes mujeriegos, que abusaron de niños, que se adueñaron de fondos y solo sirven para que los que no tienen su fe cimentada renieguen de la fe o se confirmen, a sí mismos, en que están bien, fuera de la Iglesia Católica y de paso, insultan de nuevo a la iglesia. Ignoran que la “ortopraxis” es una cosa y la “ortodoxia” es otra. Que un sacerdote caiga en la lucha contra los principados y potestades, no es razón alguna para dudar de la fe milenaria que él predica.

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Regresemos al pastor Jones. Luego viene el problema de ¿De qué va a vivir? El trabajo de Jones, era ser pastor, así pagaba sus cuentas y así mantenía a su familia y no es el único, si es sabido por todos que lo que empuja a muchas personas a crear su Iglesia (digo “muchos”, no “todos”), son los beneficios económicos que esto conlleva. Alex Jones se encontraba en una terrible encrucijada. ¿En quién depositó su confianza? ¿Quién se lo resolvió? El mismo lo explica.

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Alex Jones dice “Encontré a su Iglesia – y añade – quizá esto no es importante para ustedes, pero para mí sí”.

Interesante. A nosotros nos parece trivial, porque estamos en la verdad revelada pero para alguien que nunca la había tenido, debe ser todo un acontecimiento. Un discernimiento. Una gracia del Señor. !!!!!!!ESTOY EN CASA¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡, dice el reverendo Alex Jones… ESTÁ EN CASA… Bienvenido hermano.

Alex Jones en la parte quinta de su predicación hace una revelación interesante. Lo menciona como lo más doloroso que pudo experimentar en esta “Formación – Deformación – Transformación”… “Ver gente buena alejarse del camino que se le había revelado”.

El ex pastor, vio “gente buena” alejarse del camino que él emprendía. Es que en los protestantes, hay gente buena, muy buena, solo tienen el defecto de la poca formación o el anti-catolicismo que les imponen sus pastores. Nosotros como católicos debemos amar a nuestros hermanos protestantes y orar para que «Regresen a Casa»… aquí los espera la Madre María con sus brazos de amor bien abiertos quien los espera, aunque les sabremos decir que Ella los ama con o sin su consentimiento.

https://www.facebook.com/Catolico.por.conviccion/videos/503367917776766

… y los espera una sabiduría milenaria, junto con los grandes santos de la Iglesia, como San Pío de Pietrelcina y San Romero de América.

La Iglesia Católica, la Única Iglesia de Cristo

Reverendo Alex Jones

Alex Jones, conversión sin buscarla

El reverendo Alex Jones, es un hombre de raza negra, norteamericano, pastor pentecostal, que pasó por un proceso de, como él mismo dice, “Formación – Deformación – Transformación”, proceso que le llevó a cuestionarse seriamente el cristianismo pentecostal que vivía y dar el paso hacia “la verdad” que no le había sido revelada, LA IGLESIA CATÓLICA. Alex Jones falleció el 14 de enero de 2017, y es parte de esos testimonios que valen la pena recordarlos. Sus palabras de conversión, revelan algo grandioso que ha dicho este hermano pastor y es lo que vamos a escrutar en las siguientes publicaciones. Es sumamente importante transmitir a los demás la alegría que tenemos de pertenecer al rebaño escogido por el mismo Jesucristo y por pertenecer a una Iglesia que ha tenido miembros, a lo largo de los siglos, tan extraordinarios y tan fieles hasta dar su vida por Cristo mismo. Paz y bien.

Alex Jones murió y partió a la casa del Padre. Fue feliz, tanto cuando era pastor pentecostal como cuando se convirtió al catolicismo, era de las personas que buscan con sinceridad al Señor, solo que en esta segunda etapa de su vida, se sentía en plena comunión con el Creador, no lo dice el que esto escribe, sino él mismo Jones y lo dice de esta manera:

¡¡¡¡¡ LA IGLESIA CATÓLICA, ES LA IGLESIA !!!!!!!

Al analizar las palabras del reverendo Jones (más adelante), veremos que se enmarca perfectamente con la forma de vivir de la antigua Iglesia, la de los primeros siglos.
San Pablo, en el inicio del cristianismo nos explica de una manera asombrosa, qué significa entregarse a los pies de Cristo.

“Un Profeta de nombre Agabo, vino a vernos, tomó el cinturón de Pablo, se amarró pies y manos y dijo : “Esto dice el Espíritu Santo, así amarrarán los judíos al dueño de este cinturón y lo entregarán en manos de extranjeros. Al oir esto, nosotros y los de este lugar rogamos a Pablo que no subiera a Jersusalen. Entonces Pablo contestó ¿Por qué me destrozan el corazón con sus lágrimas? Yo estoy dispuesto por el nombre del Señor Jesús, no solo a ser encadenado, sino a morir en Jerusalen, como no lo convencieron dejaron de insistir y dijeron “hágase la voluntad del Señor”

Hch 21, 10 – 14

Por el mundo, con las tergiversaciones del Evangelio por partes de las sectas protestantes, se ha difundido “el evangelio de la prosperidad”, el cual te predica que eres bendecido por el Señor en tanto tengas posesiones materiales, dinero, vehículos, terrenos, casas, propiedades, etc. Pero esta no es la manera es como la Iglesia primitiva alaba a su Dios y como se siente bendecida por el Señor Jesucristo. Si vamos a los archivos históricos de los primeros cristianos, esos que fueron la primera generación después de los apóstoles, a quienes la Iglesia, la única que tiene dos mil años de existencia, nuestra Iglesia Católica llama “LOS PADRES APOSTÓLICOS”, encontraremos una manera diferente de pedir la “Bendición del Señor”.

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La Iglesia de los padres apostólicos nos enseña otra cosa, totalmente diferente a la que hoy se predica, bueno, al menos la que algunos pastores protestantes predican y nuestros hermanos protestantes creen, no se trata de “siempre pedir”, sino de “siempre servir”. San Ignacio de Antioquía, San Policarpo de Esmirna, San Ireneo de Lyon. La Iglesia de los santos Padres vive tratando de DAR al Señor.

Estos hombres y mujeres que hoy veneramos con orgullo y con amor, cuyo amor por ellos es criticado, atacado y deformado por el odio anticatólico, por esos pastores protestantes que no tienen idea de lo que es un santo, pues bien, estos nos enseñan a ser “bendecido” por Dios. Son seguidores de Cristo dispuestos a “Servir”. Miren su entrega a Cristo en sus siguientes expresiones, antes de entregar su vida en el martirio.

 “Te bendigo por haberme juzgado digno de este día y esta hora, digno de ser contado en el número de tus mártires Has cumplido tu promesa. Dios de la fidelidad y de la verdad, por esta gracia y por todo esto te alabo, te bendigo, te glorifico por el eterno y celestial Sumo sacerdote, Jesucristo tu Hijo amado, por El que está contigo y con el Espíritu te sea dada la gloria ahora y en los siglos venideros. Amén”

Policarpo de Esmirna (a punto de ser martirizado)

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“Dejadme ser pasto de las fieras. Por ellas me será dado llegar a Dios”

“Dejadme ser triturado por los dientes de los leones, por ellos me será dada la presencia de Cristo”
“No me servirá de nada, los atractivos del mundo, ni de los reinos de este siglo. Es mejor para mi, morir para unirme a Cristo Jesús, que reinar hasta los confines de la tierra. Es a El a quien busco, a quien murió por nosotros. A El quiero, al que resucitó por nosotros. Mi nacimiento se acerca”
San Ignacio de Antioquía (A punto de ser devorado por los leones)

Esta era la manera en que los Padres Apostólicos entendían la “bendición” del Señor. SERVIR, ENTREGARSE, DARSE, OFRECERSE a los demás, SERVIR de alimento de los leones, para dar testimonio del Evangelio, SERVIR era la manera de ser “bendecido”. No es que Dios te dé, lo que deseas, sino SERVIR.

SERVIR, NO RECIBIR NI PEDIR. Esto lo comprendió San Francisco de Asís, cuando mil años después de estos primeros cristianos, retoma la bandera de la fe y recita al Amor de los amores, con esa hermosa oración

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Hazme un instrumento de tu paz. Donde haya odio, lleve yo amor. Donde haya injuria, siembre yo perdón. Donde haya duda, siembre yo fe. Que no busque ser amado, sino amar. Que no busque ser comprendido, sino comprender. Que no busque ser entendido sino entender. Porque dando, es como recibimos. Perdonando es que Tu nos perdonas. Y muriendo en Ti, es que volvemos a nacer.

Qué lejos están nuestros hermanos protestantes de la verdadera fe. Qué lejos estamos nosotros, los que poseemos la bendita verdad, cuando solo “pedimos, pedimos, pedimos y pedimos”.

Pv 30, 15 La sanguijuela tiene dos hijas: «¡Dame!» y «¡Dame!».
No pidamos al Señor, porque El sabe perfectamente nuestras necesidades y si pedimos, pidamos por los demás, no por nosotros.

El cristianismo, o mejor dicho, la predicación de la fe cristiana, de nuestro tiempo se ha deformado con el pasar de los años, de los siglos. Las Iglesias protestantes predican con insistencia el “Evangelio de la prosperidad”, el cual te insiste a tiempo y distiempo que, si te va bien, si prosperas, si lo tienes todo, si nada te falta, entonces estás en la Iglesia correcta y entonces, solo entonces, el Señor “te bendice”.

Y muy probablemente, nosotros los católicos nos hemos dejado llevar en ese vaivén de teologías deformadas, falsas y tergiversadas a conveniencia, por mercaderes de la fe. Han insistido tanto en esto, que ellos mismos, los pastores protestantes se están dando cuenta de ello.

Nuestro cristianismo, hermanos, es algo más que “Ser bendecido”.

Las Iglesia protestantes se esfuerzan por decirnos que en “la bendición” está la prueba de que Dios está con nosotros. Y ¿Qué hay de las situaciones difíciles? Y ¿qué hay de los malos momentos? Y ¿Qué hay de cuando sufres o estás a punto de demostrar tu fe en Cristo? Y ¿Qué hay de cuando eres perseguido por la causa de Cristo? Y ¿Qué hay de cuando aparentemente es el que rechaza a Cristo el que parece que ha vencido sobre el que ama a Cristo?
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Todos queremos ser bendecidos, todos queremos recibir, todos quieren que Dios haga algo por ellos, “Bendíceme Señor”, “Bendíceme Señor”, “Luce sobre mi Señor”, “Llueve sobre mi Señor”, “Sáname Señor”, “Dame fuerza Señor”, “Dame la casa sobre el cerro”, “Dame un auto”, “Dame un buen trabajo, Oh Señor de mi vida”, “Dame una buena esposa”, “Dame un buen marido”, “Dame tranquilidad”, “Dame paz, Príncipe de la paz”, “Dame abundancia”, “Dame alegría, Dios mío”, “Dame lo necesario para vivir”, «Dame sabiduría», «Dame tus dones», “Dame…”, “Dame…”, “Dame…”, “Dame…”, “Dame…”


Algunos han ido más allá “Yo declaro que aquí hay sanidad”, “Yo declaro que aquí hay prosperidad”, “Yo declaro que hoy se derramará el Espíritu Santo”, “Yo declaro que hoy habrá milagros”… ellos declaran y el Espíritu Santo “obedece”. ¿ridículo verdad?
Lejos está la oración de San Francisco…

– que no busque ser amado, sino amar

– que no busque ser comprendido sino comprender

– pues dando, es como recibimos.

Y esto ha sido transmitido de generación en generación, al dar un salto descomunal desde el siglo I hasta el siglo XX, pasando por miles de mártires, siguen existiendo los mártires que SIRVEN a Cristo. Y muy orgullosamente, veamos lo que un mártir contemporáneo nuestro decía. 

“Si Dios acepta el sacrificio de mi vida, que mi sangre sea semilla de libertad y la señal de que la esperanza será pronto una realidad… Me cuesta aceptar una muerte violenta que en estas circunstancias es muy posible… mi disposición debe ser la de dar mi vida por Dios cualquiera sea el fin de mi vida. Las circunstancias desconocidas se vivirán con la gracia de Dios. Él asistió a los mártires y si es necesario lo sentiré muy cerca al entregarle mi último suspiro. Pero, más valioso que el momento de morir es entregarle toda la vida y vivir para él… acepto con fe en él (Cristo), mi muerte, por más difícil que sea. Me basta, para estar feliz y confiado, saber con seguridad que en él está mi vida y mi muerte…

“Hermanos cristianos, el que piense que el cristianismo es una clave para no sufrir, está equivocado” “Servir es sacrificarse” Monseñor Oscar Arnulfo Romero

Ahora, les invitamos a ver y escuchar lo que dice Alex Jones, quien vivía feliz como pastor pentecostal, pero por alguna razón muy bien definida, el Señor decidió llevarlo al conocimiento pleno de su Majestad. A Alex Jones, un cristiano auténtico, de esos que habla el catecismo de la Iglesia, al decir que en verdad buscaba a Dios en espíritu y en verdad, que era honesto con su forma de vivir el Evangelio, quiso llevarlo al conocimiento pleno, ya que él, no tenía lo más sagrado LA SAGRADA EUCARISTIA. Le faltaba ese aspecto magnánime de todo cristiano verdadero. Eh aquí su testimonio, contado por el mismo Alex Jones.

La Iglesia católica, la única Iglesia de Cristo, enero de 2020

Eugenio Zolli, el gran rabino de Roma

El rabino intelectual que se convirtió a Cristo en la Iglesia católica.

Datos biográficos

Eugenio Pio Zolli, nació en Ucrania, nacido y educado en el judaísmo, fiel a sus antepasados quienes habían sido rabinos, por dos siglos, un 17 de septiembre de 1881, se erigió como “el gran rabino de Roma” durante la segunda guerra mundial. Su nombre original era Israel Anton Zoller, a los 23 años emigró a Viena y luego pasó a Italia, donde se estableció. Enseñó lengua y literatura hebreas en la Universidad de Padua. Se casó con Emma Majonica, tuvieron una hija. A partir de 1940 fue el gran rabino de Roma. Zolli se dedicó a garantizar la seguridad de los judíos en Roma. Les ayudaba y los trasladaba a zonas menos peligrosas. En este tiempo, conoció al Papa Pio XII.

Exigencia en oro

El 27 de septiembre de 1943, el coronel alemán, Herbert Kappler, jefe de la Gestapo en la Roma ocupada, exigió a la comunidad judía que le entregara 50 Kg de oro y le dio como plazo únicamente 24 horas, bajo pena de deportación a Alemania si acaso no cumplían su exigencia.

Zolli se movilizó inmediatamente. Hizo un llamado a toda la comunidad judía quien, viendo las atrocidades hasta el momento cometidas por los nazis en detrimento de los judíos, no dudaron en creer la exigencia y en temer esa temible deportación. Todos dieron sus valiosas pertenencias, aun y con esto, se recolectaron 35 kg de oro, pero no era suficiente y la comunidad había dado todo lo que tenía. Un panorama sombrío se dibujaba en el horizonte, serían deportados y corrían el riesgo de ser exterminados.

La Iglesia en auxilio del necesitado

Zolli, sin embargo, no se quedó de brazos cruzados, se decidió a pedir ayuda y ni más ni menos que fue a tocar las puertas del Papa Pio XII, rogándole si le fuera posible, completar los 50 kg de oro que exigía el alemán. El Papa, viendo la gravedad del asunto y haciendo vida el mensaje de Cristo:

“Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver». Mt 25

Le prometió la ayuda que solicitaba, aunque por otra parte, entre casas religiosas y párrocos, se lograron conseguir esos 15 kg de oro necesarios, salvando con ello al terrible destino de cientos de judíos en manos de los nazis, a pesar de esto, las deportaciones iniciaron en octubre y solo fueron detenidas por la intervención del Papa Pio XII.

La conversión de un judío

Cristo se le iba descubriendo poco a poco. Sin presionarlo a nada, la Iglesia Católica daba frutos de testimonio evangélico y le demostraba a Zolli, que solo una religión que ama, puede ser la verdadera, y el rabino, lo iba comprendiendo.

Tres años después, Zolli, renunció al cargo de “Gran rabino” pero curiosamente, no dio razones de tal decisión. La comunidad judía de Roma le propuso ser director del Colegio Rabínico, pero Zolli no aceptó. En el interior de Zolli, se efectuaba un profundo cambio de valores, el judaísmo por el cristianismo.

Al fin, Zolli decidió dar el paso de su vida, dejar el judaísmo y convertirse a la fe cristiana, específicamente a la Iglesia católica. Fue bautizado en la Basílica de Santa María de los ángeles, el 13 de febrero de 1945, escogió el nombre de “Eugenio” en honor al nombre secular del Papa Pio XII, cuyo nombre era Eugenio Pacelli, su esposa y su hija, también se convirtieron al catolicismo. Su biógrafa, Judith Cabaud, en octubre de 1944, nos relata que el día de Yom Kippur, tuvo una visión dentro de una sinagoga, en la que Cristo le decía: «estás aquí por última vez: a partir de ahora me seguirás»

El mismo nos escribe:

“Nadie ha tratado de convertirme. Mi conversión ha sido una lenta evolución interior. Desde hace años, y yo mismo lo ignoraba, mis escritos tenían ya un carácter tan cristiano que un arzobispo dijo de El Nazareno: ‘todos podemos equivocarnos, pero por cuanto puedo juzgar, pienso que podría firmar yo mismo ese libro’”.

Su conversión al cristianismo, le trajo serios problemas. La sinagoga de Roma decretó varios días de ayuno como expiación. El paso que había dado, le dejó literalmente en la calle: a los 65 años y sin casa ni sueldo. El futuro cardenal Dezza le ofreció un puesto de docente en el Pontificio Instituto Bíblico, de la Universidad Gregoriana.

Zolli, nos da algunas ideas interesantes, por ejemplo, la conexión que existe entre la Sinagoga y la Iglesia: Para Zolli, “La Sinagoga era una promesa y el Cristianismo es el cumplimiento de esa promesa. La Sinagoga indicaba el Cristianismo; el Cristianismo presupone la Sinagoga”. Por eso, a pesar de la hostilidad que encontró en ambientes judíos, se preocupó por mejorar las relaciones entre hebreos y católicos: es suya, por ejemplo, la primera iniciativa que llevaría a suprimir de la liturgia del Viernes Santo, en 1961, la expresión “pérfidos judíos”: dio como razón que pocos entendían ya su significado original de “judíos incrédulos”.

Zolli, era un intelectual que hablaba alemán y también escribía. En 1945, publicó su libro “Antisemitismo” y en 1946 “Christus”. Escribió y publicó su autobiografía “Before the Dawn” (Antes del alba)

Zolli murió el 02 de marzo de 1956

Así es como, de una manera muy resumida, damos a conocer la vida de un rabino, que fue consolado por Jesucristo y llegó a sus pies a través de su Iglesia, la única Iglesia de Jesucristo, la Iglesia católica. Cuando un protestante te cuestione sobre «¿Para qué tiene riqueza el Vaticano?» puedes darle este ejemplo, para cosas como esta, para salvar la vida de seres humanos.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, octubre de 2020

Pablo de Tarso

La conversión de San Pablo

La Iglesia celebra cada 25 de enero, la fiesta litúrgica de la conversión al cristianismo de Saulo de Tarso, que luego se convertiría en Pablo y que hoy lo conocemos como San Pablo.

Es una fiesta única, pues la Iglesia no celebra la conversión de nadie más. ¿Qué tiene de diferente este hecho histórico para la Iglesia? Podemos afirmar que este hecho es único, no tanto por lo que pasó en este día de su conversión, lo cual nos lo narra el libro de los hechos de los apóstoles, sino lo que representará para el futuro de la Iglesia naciente.

La Iglesia estaba apenas en pañales y los apóstoles eran perseguidos a muerte, su confianza era sometida a una prueba enorme y muy probablemente muchos dudaban. Precisamente uno de los perseguidores más feroces e implacables era este muchacho de Tarso llamado Saulo, quien era poseedor de un celo extraordinario por su dios y lo demostraba persiguiendo a todo lo que, para sus valores aprendidos, fuera contra Dios (Hch 9, 1 – 2).

Por eso perseguía a los cristianos, porque Saulo creía y pensaba que así servía a su creador. Era su deber. Era su misión. Era su razón de ser. Y lo hacía tan bien y tan eficazmente que hasta recibió el beneplácito y el apoyo de las autoridades políticas de su tiempo (Hch 9, 2). Cristo, el verdadero Dios, le mostraría que a pesar de su implacable celo por la ley, era inútil, que en verdad lo que hacía era que “se daba coces contra el aguijón” (Hch 26,14).

Saulo sufre, en el camino a Damasco (Hch 9, 3 – 6), un “cambio de valores” interno, externo y extremo. Todo lo que aprendió, todo lo que creyó, todo lo que defendía con pasión, fue tirado a las cloacas putrefactas de un solo tajo, en un solo acto, su vida dio un giro espectacular y no había retroceso.

Saulo pasa por una oscuridad de 72 horas y ahí, en ese “retiro espiritual” recapacita en todo lo que ha sido su vida, la cual gira de una vez y para siempre. Ananías le visita (Hch 9, 17), recupera la vista y entonces inicia un camino extraño, diferente en sentido contrario al que antes recorría. Deja de ser Saulo y pasa a ser Pablo (Hch 13, 9). Ahora él era el buscado para ser asesinado (Hch 9, 24). A muchos otros les pasará, tal vez no exactamente igual pero sí, al menos parecido. Al reverendo Alex Jones quien era pastor pentecostal y luego por una misteriosa razón, se convirtió al catolicismo, dejando su iglesia para siempre. A San Agustín de Hipona, quien era maniqueo y se convirtió a la Iglesia católica, llamado por Cristo, a Francisco de Asís, dejando sus ínfulas de poder y riqueza, para convertirse al verdadero evangelio predicado en la Iglesia católica.

La conversión de San Pablo es determinante para la Iglesia naciente. Pablo es el autor de 13 cartas a sus hermanos, sea a Iglesias como cuerpos totales (colectivas) o a personas específicas, pero en definitiva, todas son un tesoro guardado por la Iglesia que ahora conforman el Nuevo Testamento.  En ellas pablo nos da un inmenso conocimiento de Cristo.

Indudablemente que los apóstoles predicaron a Cristo por toda la región de tierra santa, pero nadie lo hizo como Pablo, quien aparte de realizar extensos viajes, nos dejó ese enorme legado de sus cartas y con ello sigue evangelizando al mundo entero.

Pablo, después de perseguir a muerte a los cristianos, llegará a expresar frases tan hermosas y tan llenas de sabiduría humana sobre Cristo como las siguientes:

  • Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Fil 4, 13)
  • Todo es basura, en comparación con el conocimiento de Cristo (Fil 3, 8)
  • Imítenme a mí, como yo imito a Cristo (1 Co 11, 1 / 1 Co 4, 16 / Fil 3, 17 / 1 Co 10, 33 / 2 Co 1, 12)
  • Tenemos la fe, la esperanza y el amor, pero la más importante de ellas, es el amor (1 Co 13)

Y por esto es que la fiesta de la conversión de San pablo es tan importante para la Iglesia y para el cristianismo, por eso lo celebramos con alegría.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, enero de 2020

Martirio de los padres jesuitas

El Salvador, país centroamericano, estaba sufriendo por una guerra fratricida que enfrentaba a las fuerzas de izquierda agrupadas en la guerrilla denominada FMLN contra las fuerzas gubernamentales. El 11 de noviembre de 1989, la guerrilla inició la más grande operación militar que llevó la guerra a lugares insospechados, hasta las principales ciudades salvadoreñas. Aprovechando la confusión, 5 días después de iniciados estos combates, el alto mando militar salvadoreño, viéndose abrumado por tan gran despliegue militar de sus enemigos, no sabe qué hacer, están desorganizados y toman decisiones descabelladas en la dirección incorrecta, muestra de su incapacidad y su debacle, por eso, van a dar un golpe a los que ellos, los militares, consideraban, tal ves si no, responsables directos, si, aliados de los grupos guerrilleros. No van a ir a luchar contra sus enemigos en combates con iguales condiciones, sino a asesinar despiadadamente a civiles desarmados.

Se define y se ordena, un día antes, que a las dos de la mañana del 16 de noviembre de 1989, un grupo de militares actuando como escuadrones de la muerte, se introduzca al campus de la Universidad centroamericana José Simeón Cañas, con un objetivo claro: “Eliminar a un ideólogo de la izquierda salvadoreña”, el padre jesuita Ignacio Ellacuría, rector de la universidad. La orden tenía una cláusula que debía ser obedecida religiosamente entre los altos mandos que comandaban la operación. “Sin dejar testigos”. El Padre Ellacuría se había ganado ese apelativo de “aliado” o “ideólogo” de las fuerzas de izquierda, debido a que era un sacerdote sabio, que aplicaba la doctrina social de la Iglesia, que abogaba por la mejor distribución de la riqueza en un país con mucha riqueza, pero con distribuciones de la misma totalmente injustas. Abogaba también por un fin del conflicto armado que ya llevaba 9 años de manera oficial y pedía a las partes en conflicto, el diálogo. Sentarse en una mesa, discutir las diferencias como seres pensantes, dejar de lado las armas y ponerse todos juntos a levantar un país con oportunidades para todos.

El gobierno salvadoreño, veía en esta “ideología“, ideas descabelladas que eran al mismo tiempo, una afrenta a sus intereses, y para ellos dialogar era una traición a la patria.

Ellacuría era el objetivo. El escuadrón militar se dispuso al “combate”, organizaron sus uniformes, sus planes y sus armas y debido a “su profesionalidad”, pudieron ejecutar la operación con un rotundo éxito. No hubo bajas en sus filas, cero muertos, ni siquiera heridos, aunque sí se sabe de un soldado que se tropezó con una rama seca. Fue el único herido, ya que la rama rozó su brazo y lo rasguñó. La resistencia de los sacerdotes, acostumbrados a leer las cartas de San Pablo y las parábolas de Cristo, no les daban armas con poder destructivo, por eso, no tenía ni el armamento ni la planificación militar para detener a un escuadrón con fusiles M16, lanza granadas, lanza fuego, ametralladoras, pistolas y cuchillos. Los ancianos sacerdotes solo tenían como armas diez una biblias, siete rosarios, catorce liturgias de las horas, muchos libros de teología y un cerebro lúcido llenos de ideas para iluminar la realidad del pueblo salvadoreño, pero en el momento de la comparación militar, las armas de los militares eran más poderosas, en tanto violentas.

A las 2 de la mañana de ese fatídico 16 de noviembre, entraron al recinto de la Universidad donde vivían los jesuitas. Con lujo de barbarie fueron acabando con cuanto se les ponía enfrente. Entraron al recinto universitario y se dirigieron a la casa donde dormían los padres jesuitas, ya tenían bien estudiado su plan. Armaron escándalo, dispararon, golpearon el portón, patearon macetas, simulaban un combate con el enemigo. Esos ruidos no fueron ignorados por los sacerdotes, que aunque era de madrugada, despertaron, cualquier cristiano despertaría, por pesado que fuera su sueño, por lo cual el padre Ellacuría se levantó y él mismo les fue a abrir la puerta, diciendo que no destruyeran las cosas. Por la puerta entraron los asesinos, se les abrió la puerta cortésmente, pero el animal no entiende cortesía. Una vez dentro, se transformaron en bestias sedientas de sangre. Uno a uno fueron sacando a los sacerdotes, los obligaron a acostarse boca abajo en el patio, y así, sin escrúpulos, sin temor, sin conciencia, sin una pizca de humanidad, descargaron sus armas de fuego sobre las cabezas de los ancianos sacerdotes. Los cráneos explotaron y la masa encefálica quedó desparramada por el césped, así de salvaje y monstruoso fue, la sangre regó la tierra. Miles de años atrás, el testimonio de los cristianos del circo romano, antes asesinados por bestias salvajes, se volvía a revivir. Pero estas bestias del siglo XX, que crucificaban de nuevo a Cristo eran peores que salvajes, porque los leones del circo romano, no sabían lo que hacían y al final, mataban a los cristianos por hambre, pero estas bestias sí sabían lo que habían, tenían conciencia de lo bueno y de lo malo, podían haberse negado a obedecer una orden tan cruel, cobarde y salvaje, por eso odiaban a monseñor Romero porque una vez les dijo en su cara “y ante una orden de matar que de un hombre, debe de prevalecer la ley de Dios que dice NO MATAR… ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios, una ley inmoral nadie tiene que cumplirla” monseñor Romero, 23 de marzo de 1980   

Cuando “el combate” terminó, los señores vestidos de verde olivo, emprendieron el regreso, contentos por “la misión cumplida” y de que no habían sido heridos en tan cruento “combate”. Al dejar la escena del crimen, cometieron la última de sus fechorías y este sería un elemento que delata su cínica cobardía. Pintaron un letrero, que decía: “El FMLN hizo un ajusticiamiento a los orejas contrarios. Vencer o morir, FMLN”

Como perfectos cobardes, no se hacen cargo de sus acciones, sino que culpan a otros para seguir siendo ante la sociedad “las gloriosas fuerzas armadas” “Las que defienden al pueblo”. Pero la historia los iba a desenmascarar. Quisieron culpar a los grupos de izquierda de sus atrocidades, pero la luz de la verdad que no puede ser otra que la luz de Jesucristo, reveló quiénes eran los responsables.

Y así, 6 sacerdotes fueron masacrados como lo fue Cristo, dando su vida por los valores del evangelio. Pero junto con ellos, también fueron asesinadas una mujer y su hijita de 15 años, porque estaban es ese lugar el día de los hechos. A los asesinos, no les tembló la mano, para disparar sobre dos mujeres indefensas. Elba y Celina.

En El Salvador, a los sacerdotes de la Iglesia católica, la única Iglesia de Cristo, los empezaron matando uno por uno… y terminaron matándolos por medias docenas. Porque satanás persigue a la Iglesia católica y a sus ministros, siempre ha sido así, porque la Iglesia católica se ha encarnado en los problemas de los pueblos en cualquier lugar donde existe. Por eso lleva la marca de la persecución. Pero la sangre se vuelve vida, porque los enemigos de las tinieblas creen que matando a los cristianos, se acaba la fe y la lucha por la justicia, más no saben que Cristo nunca muere, sino que da valor a su pueblo. Se vuelven a hacer vida, las palabras de Tertuliano “La sangre de mártires, es semilla de nuevos cristianos”.

Año tras año, la Universidad UCA conmemora este hecho sangriento, rindiendo honor a los que no huyeron, cuando bien pudieron haberlo hecho, pero se quedaron a sufrir las consecuencias de la coherencia cristiana. Parafraseando a otro mártir salvadoreño, San Óscar Romero, Con este asesinato salvaje, la Iglesia Católica demuestra que está del lado de Dios, pues amar al pueblo, es amar a Dios, ellos “Son el testimonio de una Iglesia encarnada en los problemas de su pueblo” (Homilía del 30 junio 1979)

La Iglesia católica, la única Iglesia de Cristo

Basílica de San Juan de Letrán

Hoy, nuestra Iglesia no celebra a un santo o a un mártir, sino la dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán.

Pero ¿por qué esta celebración? ¿Por qué esta Basílica? ¿Por qué este templo en particular?

“Basílica” es el nombre que en la Iglesia Católica se le da a algunos templos con ciertas características específicas, pero esta designación, sin embargo, solo el Papa puede dar tal distinción a un templo. La Iglesia de San Juan de Letrán, es la primera Basílica que existió, la primera que se nombró y por eso también se le conoce como “la Archi Basílica” y su consagración se celebra este día.

Esta Basílica, sin embargo, tiene mucha historia y algo digno se ser conocido por todos los católicos.

La Basílica de Letrán es un templo venerable, que tiene más de mil años de existencia. Antes que existieran los protestantes esta basílica ya existía y ¿A quién pertenece esta Iglesia? Pues solo puede pertenecer a una Iglesia… la única Iglesia de Cristo, la Iglesia Católica.

En principio, era un palacio, que pertenecía a una familia adinerada italiana, la noble familia romana de los Lateranos que cayó en desgracia en tiempos del emperador Nerón, con lo cual sus posesiones pasaron a ser propiedad del imperio romano. En la época de Constantino, que fue el emperador romano que dejó de perseguir a la Iglesia Católica, este palacio fue obsequiado a la Iglesia, como emperador, podía hacerlo, era la máxima autoridad política de su tiempo. El Papa San Silvestre, convirtió el palacio en templo y lo consagró el 09 de noviembre del año 324.

Ahora hagamos un ejercicio mental. Imaginemos, año 324, ¿Dónde estaban los protestantes? Faltarían más de mil años para que apareciera el primero. ¿Curioso no? A este templo, también se le conoce con el nombre de Basílica del Santísimo Salvador. Cuánta historia en la Iglesia. Los mormones, los anglicanos, los pentecostales, sueñan con un templo de esta antigüedad, de más de 1500 años, pero solo soñarán, porque un templo con tal antigüedad solo puede pertenecer a la única Iglesia de Cristo, la Iglesia Católica.

Esta basílica, contrario a lo que se podría pensar, es la primera Iglesia de Roma, la principal, no es la Basílica de San Pedro que estamos acostumbrados a ver, sino la basílica de Letrán. Muchos católicos pueden pensar que la Basílica de San Pedro, por ser la más grande, las más hermosa, la más espectacular, es la Iglesia principal del catolicismo, pero no es así, esta es la Basílica de San Juan de Letrán. Es la madre de todas las Iglesias Católicas, es LA CATEDRAL DE ROMA, esta es “La Catedral del Papa”, porque el Papa es “El Obispo de Roma” y como bien sabemos, las catedrales son las Iglesias de los Obispos, son sus “cátedras”.

Por eso, en su parte frontal tiene esta leyenda que puede leerse en latín «Omnium urbis et orbis ecclesiarum mater et caput» / «Madre y Cabeza de toda las iglesias de la ciudad y del mundo». Esta basílica junto a la Basílica de San Pablo extramuros, la Basílica de San Pedro y la Basílica de Santa María la mayor, poseen altares Papales, dignos de misas Papales.

En su interior posee dos capillas, una dedicada a San juan Bautista y la otra a San Juan evangelista. En esta basílica se han llevado a cabo sucesos históricos, como 5 concilios de la Iglesia y el tratado entre el Estado Italiano y el Estado Vaticano, hasta el siglo XVIII los Papas eran entronizados aquí.

Lamentablemente su aspecto físico actual no es el de hace 1700 años, pues con los conflictos humanos ha sido destruida a lo largo de los siglos. La actual arquitectura data aproximadamente del siglo IX, y está construida sobre los restos de los antiguos templos.

Por eso, católicos de todo el mundo, sintámonos orgullosos de pertenecer a esta Iglesia milenaria, que posee la verdad revelada desde tiempos inmemorables. Hasta los templos que poseemos nos confirman que la Iglesia católica, es la Iglesia de Cristo, la más antigua, la más sólida, la que ha preservado la fe por más de dos mil años.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, 09 de noviembre de 2019

Datos curiosos

En la época medieval, allá cuando estaban en boga las cruzadas contra los musulmanes que se habían apoderado de los santos lugares, cuando acceder a puestos ministeriales en la Iglesia era cuestión de “poder” y no de servicio, surgieron varios hombres y mujeres que desafiaron con sencillez y humildad esa manera de vivir el evangelio.

La época medieval es un tiempo de oscuridad para la Iglesia, puesto que los obispos parecían más interesados en acumular riquezas que en pastorear al pueblo. Ser Obispo era sinónimo de poder. Cristo siempre supo que esto sucedería, pero su promesa siempre sería verdadera porque su palabra es antigua y es actual. “…y las fuerzas del infierno no prevalecerán contra ella”. Es por eso que Cristo, el Dios de la verdad, envía al mundo a esos santos que desde dentro de “su” Iglesia, la reforman, la edifican, la purifican y la “enderezan” del camino tomado.

La actual Basílica de San Juan de Letrán, fue el escenario histórico donde el Papa recibió en audiencia a algunos de estos personajes que llegaron para “edificar la Iglesia”. En el año 1209, Inocencio III recibió a San Francisco de Asís y aprobó sus estatutos para convertirse en orden religiosa. También en esta Basílica, el Papa recibió a Santo Domingo de Guzmán, entre San Francisco y Santo Domingo, sostuvieron una Iglesia que amenazaba ruina.

Les dejamos un pequelo video de una de las escenas de la película Hermano sol, hermana luna, de Franco Zefirelle, donde se ve al santo de Asís frente al Papa.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, 09 de noviembre de 2019

El aula Pablo VI

Aunque con ellas no haga más que representar algún momento en la vida de Cristo, de la Virgen o de algún santo de la Iglesia, no es extraño escuchar a los protestantes maldecir las obras de arte del Vaticano y con ello dar rienda suelta a sus ofensas y calumnias, y, aunque parezca mentira, con ello, logrando engañar a sus adeptos. Cada palabra que sale de la boca de los pastores, los adeptos, lo reciben como “palabra de Dios” y ya no investigan ni consultan ni cuestionan nada, ya lo dijo el pastor, punto final.

Hablaremos en esta ocasión, de la famosa sala de audiciencias del Vaticano, “el aula Pablo VI”. Esta sala, hace volar la imaginación a los protestantes. La comparan con una serpiente, que es de arquitectura reptiliana, que es diabólico, que dentro hay dos ojos, fosas nasales (de la serpiente, la del génesis, por supuesto), que la forma es sospechosa, subliminal. Es que está claro, los protestantes juzgan y critican desde su condición. Una secta que se reune asiduamente en un garage, una casa o un rancho, no comprende por qué una Iglesia verdadera necesita un salón de audiencias tan grande como 20 veces su dizque iglesia, para recibir a los fieles y es por eso que saca a volar su imaginación para destruir, al menos en su mente, tan grande obra y la destruye, arguyendo todo tipo de ideas descabelladas, siempre y cuando, abonen a su pobre mentalidad protestante.

En el Vaticano existe esta aula magna, en la cual se llevan audiencias generales para auditorios grandes, más de 6 mil personas, esta es el aula Pablo VI. El Papa, recibe a miles de peregrinos semanalmente, probablemente después de una misa o una canonización y como en la plaza de San Pedro, tan majestuosa pero tan falta de un encuentro personal a la vez, pues los recibe en esta sala, se sienta al frente y tras de él, hay una escultura enorme, que, a simple vista no tiene sentido. Son como ramas retorcidas con huecos y aristas, deformes, sin simetría alguna. Al centro de las cuales se diferencia una figura humana que sobresale, puede parecer una figura fantasmal, es el centro de la obra de arte.

Los protestantes aprovechan su desconocimiento para difamar, claro, se difama y se calumnia lo que se desconoce. Los protestantes dicen que esos son demonios que están tras el Papa y que esa es la prueba que en el Vaticano se adora a satanás.

Vale reirse de la ignorancia de los protestantes. Veremos qué clase de escultura es y qué significa.

El aula fue diseñada por el ingeniero italiano Pier Luigi Nervi, por lo cual a esta sala también se le conoce como “Sala Nervi” aunque su nombre es “Aula Pablo VI”. Se inauguró en 1971. Es un gran espacio sin obstáculos para la vista y que posee un techo traslúcido, que deja pasar mucha luz natural, el cual es curvo, de una arquitectura muy moderna. Al frente está adornado con una escultura que domina el ancho del aula, la cual es de bronce de 20 mt x 7 mt de alto, se llama: La Resurrezione, y es creación de Pericle Fazzini

Como dato adicional podemos decir que en el año 2008, se instalaron en la cubierta, 2400 páneles fotovoltáicos donados por una empresa alemana, para ser amigables con el medio ambiente.

La obra de arte a la que temen y odian los protestantes, se llama “La Resurrezione”, representa a Cristo, que emerge de las profundidades del infierno. Efectivamente. Cristo fue al infierno al predicar a las almas encarceladas y desde ese abismo profundo, demoníaco y misterioso, ascendio triunfador. “Esta es la noche, en que Cristo ha vencido la muerte, y del infierno, retorna victorioso”, cantamos en el pregón pascual la Vigilia de la resurreción. Esta escultura se basa en ese hecho, la resurrección, que es el hecho más impresionante de la humanidad. Ningún hombre ha vencido a la muerte, solo Jesucristo, nadie más.

1 Pe 3, 18 – 19 “Cristo murió una vez por nuestros pecados –siendo justo, padeció por la injusticia– para llevarnos a Dios. Entregado a la muerte en su carne, fue vivificado en el Espíritu. Y entonces fue a hacer su anuncio a los espíritus que estaban prisioneros

Y esto mismo confesamos los cristianos católicos en el credo: “…fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos…”

El autor de esta obra maestra nos expresa con su arte, ese trascendental momento, donde Cristo viene del infierno y debido a que lo que hay en el infierno es algo inasible para nosotros, por eso mismo, la escultura es inasible para muchos seres humanos. “El escultor comienza a trabajar en 1970 y tarda casi siete años en completar la obra, la cual fue inaugurada en 1977. El artista concibe el momento de la Resurrección como una auténtica explosión, que sobrecoge el huerto de Getsemaní: «un estallido de la tierra —así describe él mismo la escena— con los olivos por los aires, las piedras, las nubes, saetas… como una enorme tempestad en forma de mundo y Cristo que resurgía sereno de todo esto». Para realizar el prototipo a grandeza natural que debía preceder la fundición en bronce, Fazzini eligió el poliestireno y utilizó llaves eléctricas incandescentes para dar forma a la compleja estructura de la composición” Pericle Fazzini, Bozzetto per la «Resurrezione». Museo vaticano

Si a mucha gente, esta escultura le parece fea, grotesca, inexplicable y horrenda, en parte es porque esa escultura también representa la “oscuridad”. Ahí vemos a Cristo que proviene, que emerge desde las profundidades, de la oscuridad, del infierno, de la muerte.

Cuando Cristo murió, muchas cosas inexplicables sucedieron y muchas no fueron agradables.

Mt 27, 50 – 53  “Entonces Jesús, clamando otra vez con voz potente, entregó su espíritu. Inmediatamente, el velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo, la tierra tembló, las rocas se partieron y las tumbas se abrieron. Muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron y, saliendo de las tumbas después que Jesús resucitó, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a mucha gente”

Los protestantes y los que no entienden este arte, preferirían una resurreción amable, pacífica, sencilla, delicada, bello en armonía y proporción, pero este artista lo manifiesta como una explosión, que puede gustar o no gustar, depende de la comprensión del que lo visualiza.

El aula Pablo VI, no está dedicada a ser un lugar de adoración a Dios, ni de oración, sino de encuentro, bien lo dice el mismísimo Papa Pablo VI en el discurso inaugural de dicha sala: “que los visitantes de este Salón, aunque no pretendan estar dedicados adecuadamente a la adoración a Dios y la oración de los fieles, sean conducidos a pensamientos tan grandes y misteriosos” Pablo VI, 30 de junio de 1971

Por eso no te dejes sorprender por el fanatismo de las críticas de los que desconocen.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, Noviembre de 2019

San Martín de Porres

Fray Martín, es de los primero santos de América. Un mulato, hijo de español, pero de madre indígena. Nacido en Lima, Perú en 1579. Su santidad no solo recae en “la escoba”, como podría creerse debido a la iconografía con que suele representarse, pues la escoba es inseparable de su persona. Aunque ciertamente, la limpieza fue de sus primeras tareas, la cual la realizó con mucho esmero y bondad.

Pero Martín, es algo más que “el santo de la escoba”. Fue “Hermano cooperador” de la orden de los dominicos. Las leyes de ese tiempo, impedían que fuera sacerdote, por su raza y su color.

Martín, vivió en una época políticamente convulsiva. Los españoles habían doblegado los pueblos indígenas de América por lo cual, muchos indígenas guardaban cierto recelo, temor y odio hacia sus conquistadores y su religión. Martín servía a todos, conquistadores y conquistados y más de alguno lo acusó de traidor, pero Martín había comprendido el evangelio, de que todos somos iguales y lo aplicaba a su realidad.

De clase pobre, supo amar a los suyos y desgastó su vida en su servicio. Fue enfermero de toda Lima “Yo te curo, Dios te sana” decía fray Martín, con lo cual se generalizó su don de sanación, se especializó en las hierbas que proveían todo tipo de curaciones a las distintas enfermedades que existían, también fue barbero, así servía a los demás.

Poseedor de otros dones extraordinario. La bilocación fue uno de ellos. Se le vio en África, México, Japón y China, cuando es sabido que nunca salió del Perú.

Su oración era tan profunda, que levitaba en los momentos de comunicación con el Padre.

Sufrió el ataque del demonio que le alababa en muchos éxtasis, pero Martín supo siempre, saber cuándo una aparición era diabólica y cuándo era del Dios de la vida.

Fray Martín murió en cama, rodeado por sus hermanos dominicos, el 3 de noviembre de 1639, antes de esto, el Virrey Luis Jerónimo Fernández lo visitó en su lecho de muerte y besó su mano, con esta acción (que un virrey bese la mano de un mulato, era inusual, pues eran tiempos donde la esclavitud aún era practicada y donde la persona de raza negra, era considerada inferior) se entiende el respeto que Fray Martín había logrado de propios y extraños. El Papa Gregorio XVI lo declaró Beato en 1837 y fue canonizado por Juan XXIII en 1962.

Sus restos descansan en la Basílica y Convento de Santo Domingo, en Lima, Perú, junto a los restos de Santa Rosa de Lima y de San Juan Macías en un lugar que se denomina: “Altar de los santos peruanos”.

La Iglesia católica, la única Iglesia de Cristo, noviembre de 2019