Debate: Parto sin dolor

Esto es «Teología» y aunque no hay dogma al respecto, los Padres de la Iglesia nos transmiten que NO tuvo dolores en el parto. 

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Roberto Campos

  1. Es “relevante” pues TODO en la existencia de Cristo es de provecho para los hijos de Dios.

“Examínenlo todo y quédense con lo bueno” 1 Tes 5, 21 Es relevante porque nos da la oportunidad de indagar y encontrar en toda la historia de la vida de Cristo, desde su concepción, hasta su resurrección, que está plagada de hechos históricos portentosos, grandiosos y gloriosos que nos demuestran que no es un hombre cualquiera, sino que en Él, en sus actos, en su vida y en su mensaje, actúa la mano poderosa del Padre (Jn 6, 32), demostrando con ello, que “todo fue hecho por El y para El” Col 1, 16

Roberto Campos

2. Ninguno de nosotros, existía desde la eternidad, solo Cristo Jn 1, 1 porque Cristo es Dios Jn 20, 28 es igual a Dios Jn 5, 16 – 18 en Él reside toda plenitud divina  Col 2, 9 por tanto, Cristo no es causa de penas físicas, como lo somos nosotros, mortales, pecadores y perversos, a nuestras madres.

Dios dio una orden clara y explícita a Adán y a Eva “Y le dio esta orden: «Puedes comer de todos los árboles que hay en el jardín, exceptuando únicamente el árbol del conocimiento del bien y del mal” Gen 2, 16 – 17 dicha instrucción fue violada y desechada en primer lugar por Eva, luego por su marido Adán.

La sentencia de Dios a Eva, nuestra madre en el pecado, es debido a su “desobediencia” Gen 3, 16 «Multiplicaré los sufrimientos de tus embarazos; darás a luz a tus hijos con dolor»

Pero la Virgen María es obediente a la voz de Dios Padre, a pesar de que no comprendía ni había tenido intimidad con varón alguno, y aun a sabiendas que sería mal vista por la sociedad de su tiempo, corriendo riesgo de muerte, “María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho»” Lc 1, 38

De haber parido con dolor, se hubiese aplicado a María la sentencia dada a Eva, quien fue la mujer de la desobediencia, sin embargo María, es la mujer de la obediencia. Eva parió con mucho dolor y María sin dolor, porque “El nudo atado por la Virgen Eva, fue desatado por la Virgen María” CVII

San Agustín, siglo IV nos dice: “Ni en la concepción se alejó de ti el pudor, ni en tu alumbramiento se hizo presente el dolor”

Roberto Campos

3. El dolor al momento del parto, en la mujer, es consecuencia de la desobediencia (Gen 3, 11) y de la unión carnal con el varón. Un embarazo es consecuencia de la unión carnal entre el hombre y la mujer, el dolor en el parto es el castigo de Dios a la mujer por su desobediencia En Gen 3, 16 Dios le dice a la mujer: «Multiplicaré los sufrimientos de tus embarazos; darás a luz a tus hijos con dolor. Sentirás atracción por tu marido, y él te dominará», por eso, nos dice San Agustín “de tal sentencia está libre la Madre de Cristo, porque ella NO se unió a su marido para que naciera Cristo. No se violó su integridad, permaneciendo por esto intacto el pudor de su virginidad”. María no sufrió los dolores porque la concepción de Cristo no es como la concepción de Caín y Abel.

Cristo, por su parte, asumió “los dolores en la cruz” por voluntad propia (Jn 10, 18) porque Él NO era deudor de la muerte. Con su dolor y sufrimiento, pagó el precio por nosotros “El llevó sobre la cruz nuestros pecados, cargándolos en su cuerpo, a fin de que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Gracias a sus llagas, ustedes fueron curados” 1 Pe 2, 24 pero el dolor de la madre en el alumbramiento no pertenecía a Cristo, por eso no era necesario que pariera con dolor.

Dios preservó a María de los dolores de parto, no así del resto de miserias humanas, como el hambre, la sed, el cansancio, el trabajo, porque estas ayudaban a su santificación diaria.

Hay un dato importante en el evangelio de Lucas, cuando nos narra que “y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre” Lc 2, 7  María, al momento de dar a luz, no necesitó de “parturientas” que eran mujeres las cuales se aprestan al servicio del parto debido a los intensos dolores de la que iba a parir. Ella misma (María, la madre) fue la que, sin ayuda de nadie, “envolvió al niño en pañales y lo colocó en un pesebre”. 

Santo Tomás de Aquino nos dice: “El dolor se crea, por la apertura del seno materno, pero Cristo, pasó por lugares cerrados, por tanto, no abrió el seno materno”

Entró a “un seno cerrado” y salió de “un seno cerrado”. Porque para Dios “nada hay imposible» Lc 1, 47 por tanto, negar esto, es negar que Dios sea capaz de realizarlo.

Cristo entró al seno de la virgen sin violarlo.  “Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús… María dijo al Angel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?». El Angel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra” Lc 1, 31. 34 – 35 Entró y salió sin violar el seno de su madre, de la misma manera que El mismo, siendo adulto, entró y salió de aquel salón, sin abrir las puertas que guardaban a sus discípulos. “Estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «¡La paz esté con ustedes!»” Jn 20, 19

Por esto, creemos que María no tuvo dolores de parto, confirmando con ello que Jesús es el Hijo amado del Padre Jn 10, 36 y que verdaderamente «El Todopoderoso hizo grandes cosas por ella” Cfr. Lc 1, 46

El parto de Jesús fue fuera de lo normal, no como los nuestros, así como su concepción es imposible para la ciencia, así fue su desarrollo y el momento culmen del parto. ¿Cómo es posible esto? Porque «El Todopoderoso ha hecho grandes cosas por mi» Lc 1, 46 ss porque para Dios «nada hay imposible» Lc 1, 47

Biológicamente hablando ¿La concepción de Cristo fue como todos nosotros?. Fue un hecho histórico que viola TODAS las leyes naturales, psíquicas, biológicas, sociales y humanas. Negar los portentos en el nacimiento de Cristo, es negar las Escrituras cuando dice : para Dios “nada hay imposible» Lc 1, 47
Según tu comprensión, Dios puede engendrar a Cristo en el vientre de una mujer sin haber participación de esperma humano, algo imposible para el hombre y la ciencia, pero NO PUEDE eliminar el dolor en el parto. Puede entrar silencioamente pero NO PUEDE salir silenciosamente. Puede entrar sin violar sellos, pero NO PUEDE salir sin violar los ellos virginales.
Tu has preguntado sobre Teología, y para tu información la Teología es el estudio de Dios, la economía de la salvación, el conocimiento que de El se tiene, la forma en que Nos salva y la doctrina que nos salva, esta se apoya en las Escrituras pero también se apoya en la sabiduría que Dios proporciona al ser humano Sab 8, 21 la cual es dada al ser humano por el mismo Dios para comprender sus misterios «te son concedidas la sabiduría y el entendimiento» 2 Cro 1, 12

Refutación sobre la Virgen María

Refutación sobre una publicación sobre la Virgen María

Roberto Campos

Sin ofender, amigos no católicos

María intercede por nosotros. Como toda madre, se preocupa por sus hijos. Lo demostró en las bodas de Caná (Jn 2), ella no hizo el milagro, ciertamente, pero sin su intervención, el milagro no se hubiese llevado a cabo. No debiera haberle importado que se quedaran sin vino, ¿Qué ganaba ella? ¿Qué perdía? Nada. Pero fiel a su naturaleza de santa mujer, como Esther, Isabel, la empujan a velar por el necesitado.

Maria no está muerta, ella está en el cielo con Cristo, porque El Poderoso ha hecho obras grades por ella” (Lc 1, 49) y no podemos igualarla a todos los mortales. ¿Por quién más ha hecho maravillas similares el Señor de la vida?

Roberto Campos

Si la concepción de Jesús, cito palabras textuales de este artículo,  es un “milagro que no se puede explicar”, de la misma manera su nacimiento, es un “milagro que no se puede explicar”. El Dios todopoderoso “desplegó la fuerza de su brazo” (Lc 1), en la persona de Maria “porque no hay nada imposible para Dios»” (Lc 1, 37)

La biblia NO enseña que José y María tuvieron intimidad matrimonial ya que no hay texto que sustente dicha afirmación. A la virgen María bien pueden aplicarse fielmente las palabras del profeta Ezequial (Ez 44, 2), puesto que todas las generaciones le dirán bienaventurada (Lc 1, 489 El Cristo, el Hijo de Dios, Dios hecho hombres pasó por esa puerta que es el vientre de la purísima Virgen María y NADIE más puede pasar por esa puerta. La inasibilidad de las Escrituras es un hecho patente en todos ustedes (2 Pe 3, 16)

Roberto Campos

La doctrina de la Iglesia Católica, EN NINGUN MOMENTO afirma que “María salva”, volviéndose esto una calumnia por la cual perecerán los que la proclaman (Rom 1, 29 – 32), por eso, por su perversidad, están abandonados a los placeres de este mundo y la culpa de sus iniquidades recae en ustedes y sus hijos (Mt 27, 25)

El falso testimonio sobre lo que cree la Iglesia está penado por la palabra de Dios (Dt 5, 20), a pesar de ello no se inmutan en proclamarlo, engañando a los que les creen sus falacias.

Roberto Campos

Otra calumnia sobre la Iglesia basada en el desconocimiento de la fe de la Iglesia católica, atribuyendo a satanás las cosas que desconocen, por eso, no son extrañas las palabras de Cristo (Mt 10, 25), las cuales son confirmadas por su discípulo el apóstol Judas (Jd 1, 10) y con ello se hacen vida las palabras de Pablo de Tarso (1 Co 15, 34). Dicen conocer las Escrituras, teniéndolas enfrente no se ven en el espejo de las mismas.

La Iglesia enseña que SOLO DIOS es poderoso y solo Él puede cambiar el rumbo de la historia con su brazo poderoso. Pablo dice (1 Co 12, 28) que algunos han recibido ese gran don de “hacer” milagros pero no quiere decir literalmenente eso. ¿Es Pablo un ignorante que no sabe que solo Dios hace milagros?

No saben, ignoran, desconocen, olvidan, omiten que por intermedio de los fieles a Cristo, Dios hace milagros (Hch 19, 11)

Roberto Campos

La Iglesia Católica TAMPOCO enseña que María sea “mediadora” entre Dios y los hombres, lo cual es de nuevo el desconocimiento de nuestra fe. Critican y juzgan sin conocer.

Pedir una y otra vez una cita para sustentar sus perversidades, los lleva al abismo sin pretenderlo, ya que basan su hipócrita petición en una premisa TOTALMENTE FALSA que es la “Sola Scriptura”, Herejía y Madre de todas las Herejías.

Todos tenemos derechos a ser “ignorantes” pues no somos capaces de comprender TODO en este mundo, pero lo que sí es verdaderamente penoso, es opinar de cosas que desconocemos, nos hace ser subjetivos y torpes. No esperes de mi una opinión de física cuántica pues soy un ignorante en ese campos, por eso mismo no luzco mi ignorancia, de la misma manera debieran quedarse callados porque hablan de lo que desconocen.

Dejen en paz a la Iglesia católica, aprendan al menos una vez de los fariseos y los doctores de la ley, siguiendo consejos sabios y prudentes (Hch 5, 38 – 39).

La Iglesia católica tiene 2 mil años de existencia y nada ni nadie ha logrado destruirla (Mt 16, 18) pero no quiere decir que no lo han intentado (Jn 15, 20). Desde la antigüedad,  arrianos, pelagianos, donatistas, gnósticos, herejes, blasfemas, comunistas, capitalistas, socialistas, ateos, musulmanes, feministas, LGBT, abortistas, y ahora protestantes, se dan a la tarea de atacar la única Iglesia de Cristo, la que apacienta (Jn 21, 15) aquel que aunque negó a Cristo (Mt 26, 74), fue el encargado por el dueño de la mies, y esto es así, porque hay una promesa del Maestro (Mt 28, 20; Mt 16, 18)… y va por otros 2 mil…

Roberto Campos

Debate : La Iglesia verdadera

  1. Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos” Mt 28, 19

La Iglesia Católica es misionera por naturaleza. Nuestros santos han evangelizado y llevado la buena nueva hasta donde ha sido posible. Solo por mencionar un par de ejemplos.

  • San Francisco de Asis fue a tierras musulmanas a predicar a Cristo, y luego muchos franciscanos, encontrando muchos de ellos, el martirio.
  • Franciscanos y dominicos, aprovechando el impulso conquistador de la potencia de España, vinieron a América a enseñarnos la buena nueva, de hecho, por eso tú y yo, somos cristianos.
  • San Francisco Javier fue a predicar a Japón, y ahora es una Iglesia fuerte y en crecimiento.
  1. “Bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” Mt 28, 19

Es lo que hace la Iglesia desde tiempos inmemoriales al día de hoy

  1. Somos monoteístas, adoramos a un solo Dios, al Dios verdadero, al Señor de los Ejércitos, al rey de Reyes, porque la palabra nos dice “No tendrás otros dioses delante de mí” Ex 20, 3
  2. Celebramos y comemos su Cuerpo y su sangre

“Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman, esto es mi Cuerpo». Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, diciendo: «Beban todos de ella, porque esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos para la remisión de los pecados” Mt 26, 26 – 27

“Haced esto, en memoria mía” (Lc 22, 19)

  1. Respetamos el colegio apostólico, la jerarquía de la Iglesia

Respetamos a “Pedro” como guía espiritual de la Iglesia, como verdadero y único pastor de las ovejas de Cristo, siendo ellos, los apóstoles, los primeros ministros de la Iglesia. Sin ellos, la Iglesia no hubiese crecido.

Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos». «Apacienta mis corderos». «Apacienta mis corderos». Jn 21, 15 – 17

En la Iglesia católica hay diáconos, 1 Tim 3, 8

En la Iglesia hay obispos, Ti 1, 6 – 9

Y todo ministro reservado para el Señor, mantiene el celibato, por amor al Reino de Dios

“En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay otros que decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos. ¡El que pueda entender, que entienda!»” Mt 19, 12

  1. Transformamos la fe en acciones y obras que ayudan a los necesitados. No podemos amar a Dios a quien no vemos, si no amamos a nuestros hermanos a quien sí podemos ver.

“Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver» Mt 25

La Iglesia tiene miles de hospitales, clínicas, comedores de caridad, vestuarios de caridad, leprosarios, orfanatos, etc. Para atender a los necesitados.

  1. La Iglesia Católica tiene el sello de la persecución a lo largo de los siglos, pero eso, ya estaba profetizado.

“Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos, felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. Mt 5

No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena. Mt 10

Se cuentan por miles, los mártires de esta Iglesia Una, santa, católica y Perseguida.

San Ignacio de Antioquía, San Policarpo, Santas Perpetua, Santa Felicita, San Oscar Romero, San Rutilio Grande, San Miguel Pro, San Cosme y san Damian, Santa Inés, San Hermenegildo, Santo Tomás Moro, Santa Ana Line, Santo Tomás Becket, San Andrés Kim, San Carlos Lwanga, Santa María Goreti, Padre James Coyle, San Maximiliano Kolbe, Monseñor Enrique Angelelli, Padre Octavio Ortiz, Padre Cosme Spesotto, Padre Stanley Rother, Religiosas Ita Ford, Jean Donovan, Maura Clark y Doroty Kasel, Padre Ignacio Ellacuría, Monseñor Roberto Joaquín Ramos, Monseñor Juan Gerardi, y miles más.

Por no hacer más grande el comentario, me quedo aquí. Espero basten mis argumentos, no para convencerte de nada, sino para expresarte lo que somos y creemos.

Roberto Campos

Estoy de acuerdo. De hecho, la Iglesia así lo ha entendido y así nos lo transmite. La Iglesia es el germen y el comienzo de este Reino. Sus llaves son confiadas a  Pedro.

“La Iglesia es a la vez visible y espiritual, sociedad jerárquica y Cuerpo Místico de Cristo. Es una, formada por un doble elemento humano y divino. Ahí está su Misterio que sólo la fe puede aceptar” Catecismo de la Iglesia # 779

“La Iglesia es el Cuerpo de Cristo” CIC # 805

Por tanto, está claro, que la Iglesia, la verdadera Iglesia, somos los seres humanos, los que tratamos de confiarnos en las manos del Padre, La Iglesia es el Cuerpo de Cristo.

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En el estricto sentido de la palabra, y ya que ya vimos y estamos de acuerdo de lo que en verdad es “Iglesia”, ciertamente un templo en verdad no es “la iglesia”, en nuestro caso, les llamamos “Iglesia” como un decir popular, para diferenciarlo del supermercado, del colegio, del edificio de gobierno, pero, en el fondo, sabemos perfectamente que solo es el templo. De si habita o no, es difícil decirlo, porque hablamos de “habitar” desde nuestro concepto humano. Vivir, bañarse, jugar, comer, descansar, etc. En nuestro caso, el de la Iglesia católica, Cristo está presente en cada templo, porque se ha quedado misteriosamente en el pan Eucarístico, pero este, es otro tema extenso.

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Hasta cierto punto, tienes también la razón, porque un hombre corrupto que dirige una diz que iglesia, no posee la fuerza del Espíritu Santo, sin embargo, Pablo, cuando se expresa de esa manera en Colosenses, se refiere a “aquellos que no están unidos a la cabeza que es Cristo” Col 2, 19  supongo que hablaba de los fariseos que con cara de “buenas gentes” desvirtuaban la divinidad de Cristo.

Es necesario que podamos diferenciar entre los hombres que son corruptos y pecadores y les agrada ser y seguir siendo así, sin ningún propósito de enmienda, usando su maldad para aprovecharse de los incautos y los que son pecadores pero que se esfuerzan por seguir a Cristo. También nosotros somos pecadores “porque todos han pecado y están privados de la gloria de Dios” Rom 3, 23 si todo el que pecara, no fuera Iglesia, entonces NADIE absolutamente NADIE pudiera llamarse “Iglesia”. El pecado es fuerte y es capaz de vencernos, porque “la carne es débil” Mt 26, 41 y sobre todo “nuestra lucha es contra principados y potestades” Ef 6, 12, que nos hacen caer en la tentación, “hacemos el mal que no queremos y no el mal que tanto queremos” Rom 7, 19. Esos son los seguidores de Cristo, aunque sean pecadores, y aun siendo pecadores, SOMOS IGLESIA, Dios está con nosotros, porque “Dios es fiel” 1 Co 10, 13

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Muy de acuerdo cuando dices que los enemigos del Señor, más que el poder político, fueron los “religiosos”, que como verdaderos hipócritas llevaron a la muerte al Mesías. Eso podemos comprobarlo en páginas como esta, donde aún hay resabios de esos diz que religiosos, donde día tras día, se ofenden, se calumnia, se burla de la fe del otro, por no ser la propia. Son hipócritas, caricaturas de cristianos, que juzgan y critican lo que desconocen Jd 10

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Claro, es uno de los mandamientos dados a los seres humanos, el amor, es el fundamento donde se construye el reino, por algo San Pablo dedica todo un capítulo de su carta a los corintios a este tema y es por eso que San Agustín decía “Ama y haz lo que quieras”, porque el que ama, no calumnia, no ofende ni a Dios ni al prójimo, no miente, no difama. El que ama, resiste, ayuda, colabora, siempre dice la verdad, etc.

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Es un hecho que estas palabras específicas no están escritas en las sagradas Escrituras, pero desechar por ese simple hecho la autenticidad de la Iglesia católica es un tremendo error.

San Ignacio de Antioquía, quién nació aproximada mente entre el año 30 y 35 DC y murió en el 107 DC, sucesor directo de los apóstoles, cuando lo llevaban al martirio, redactó 7 cartas dirigidas a diferentes iglesias, entre ellas llamó «universal» a la Iglesia a la cual pertenecían los seguidores de Cristo. Con esto, solo confirmó lo que Jesucristo profetizó de ella, que se extendería a los confines de la tierra, es decir seria universal.

«Allí donde aparezca el obispo, allí debe estar el pueblo; tal como allí donde está Jesús, allí está la iglesia universal»

San Ignacio de Antioquía, carta a los Esmirnianos, # VIII

Las diferentes tradiciones como los cultos a María, nacen con lo que los cristianos llamamos “Teología”, que tiene su origen en el estudio de las Escrituras. “No todo está en las Escrituras”, pero esto lo veremos cuando veamos mi pregunta.

No por nada el Señor dijo a Pedro ‘Yo te dará las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo» Mt 16, 19

El poder de «atar y desatar» significa la autoridad para absolver los pecados, pronunciar sentencias doctrinales y tomar decisiones disciplinares en la Iglesia. Jesús confió esta autoridad a la Iglesia por el ministerio de los apóstoles (cf. Mt 18, 18) y particularmente por el de Pedro, el único a quien él confió explícitamente las llaves del Reino.

Esto lo ha asimilado la Iglesia desde hace siglos, y que venga una o varias personas, que nacieron hace 30 / 40 años a “enseñarnos” a “rebatirnos” a contradecir esa enseñanza milenaria, es poco creíble y confiable, mucho menos si dice “no asistir a ninguna denominación” porque este tipo de personas, cometen el error de abrir las sagradas  Escrituras y en su equivocada forma de entender el evangelio, “pedir discernimiento” y 3 minutos después, por alguna extraña razón, ya se cree poseedora de dicho “discernimiento” y desarrollando cualquier disparate, ya cree que lo que enseña la Iglesia Católica milenaria, está equivocado. Las Escrituras no son como un periódico que se lee y se interpreta fácilmente, “En ellas hay pasajes difíciles de entender, que algunas personas ignorantes e inestables interpretan torcidamente” 2 Pe 3, 16 es por eso que se necesitan maestros, gente que va delante de nosotros y que tiene más experiencia y más santidad para explicarnos esos pasajes difíciles de entender. Por eso, nosotros nos confiamos en san Agustín, santo Tomás de Aquino, santa Teresa de Ávila, etc. Que son personas entregadas a Dios y por ello, Dios les ha concedido el don del discernimiento, porque Dios da la sabiduría a quien se la pide con santidad Sab 8, 21

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Roberto Campos

Las “Tradiciones”

Hay que tener cuidado en poder diferenciar. El problema crucial de los no católicos es que no saben diferenciar entre lo aceptable y lo rechazable.

Ustedes TODO lo rechazan, generalizan, TODO lo echan en el mismo saco y por eso, no comprenden lo que Dios y sus apóstoles nos transmite.

Las Escrituras (Pablo) no rechaza TODAS las tradiciones, solo pide, sugiera y ordena rechazar las malas tradiciones.

“No se dejen esclavizar por nadie con la vacuidad de una engañosa filosofía, inspirada en TRADICIONES PURAMENTE HUMANAS y en los elementos del mundo, y no en Cristo”  Col 2, 8

Pero si eres cuidadoso, te darás cuenta que les pide que ACEPTEN Y GUARDEN las buenas tradiciones.

“Los felicito porque siempre se acuerdan de mí y GUARDAN LAS TRADICIONES tal como yo se las he transmitido” 1 Co 11, 2

“Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y CONSERVEN FIELMENTE LAS TRADICIONES que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta” 2 Tes 2, 15

El asunto entonces, no es decir tajantemente “Rechazamos esas tradiciones paganas, solo creemos en lo que está escrito en la Palabra”. Eso es ser subjetivo y no conocer las Escrituras o no poderlas discernir. Rechazar las tradiciones y aceptar solo las Escrituras no te hace “fiel a Dios” sino que hace verte como “desconocedor de las mismas” (de las Escrituras)

Pedro

Pedro hasta “levantaba muertos, el Papa de su Iglesia no puede curar un dolor de cabeza”

En ti se cumplen las Escrituras: Jesús les dijo : «Si ustedes no ven señales y prodigios, no creen» Jn 4, 48

El creer en Cristo y en sus discípulos, no se trata solo de “ver milagros”. Dios no es un milagrero que nos va a mostrar su poder para que creamos. Por eso es que hay tanta secta protestante, porque se aprovechan de los incautos, “Pare de sufrir”, “Noche de milagros”, “Ven a traer tu milagro”.

El evangelio es “Servicio”, “Entrega”, estas muy equivocado si porque “no ves milagros” en la persona del Papa, entonces no está Dios en él o en su Iglesia. El papa es el único y verdadero pastor de las ovejas de Cristo, porque Cristo le dijo a Pedro:

Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos». «Apacienta mis corderos». «Apacienta mis corderos». Jn 21, 15 – 17

Pero bueno, en este momento, te vamos a dar la razón. Si la lógica es esa, de que “como no hace milagros, Dios no está en él”, pensemos entonces que “hacer milagros” es signo de que Dios habita en el personaje que los hace. Ok. Entonces en el Papa NO habita Dios. De acuerdo, pero te cuento que ayer 23 de septiembre, en nuestra Iglesia católica, celebramos la fiesta del santo Padre Pio, te voy a mostrar algunos de los milagros hechos a través del Padre Pio.

Emanuel Brunatto

Jugador empedernido, mujeriego. Con una mirada del Padre Pío, le bastó para cambiar su vida desordenada. Fue defensor implacable del Padre Pío

Federico Abresh

Protestante de nacimiento. Practicaba la magia y creyente de la teosofía. Se confesó sin fe con el padre Pío, quien le recitó uno a uno sus pecados. Se convirtió al catolicismo.

Alberto del Fante Masón

Enemigo acérrimo del Padre Pío. Acabó hincado de rodillas ante el confesionario. Su sobrino desahuciado por los médicos, sanó.

Un sacerdote, Fraile Dominico Vestido de turista, hacía cola para confesarse. El Padre Pío le llamó desde el confesionario y le exigió «Si quiere confesarse, póngase el hábito»

Dr. Francesco Ricciardi

Ateo militante. Difamaba a la Iglesia. Con cáncer de estómago, sanado por el Padre Pío. Se convirtió al catolicismo y en defensor del Padre Pío

Marqués Mario de Giacomo

Recibió gracias del Padre Pío. Nombró al fraile heredero de todos sus bienes en 1920

Dra. Tatiana Christochilova

Sanada de un tumor maligno. Dice tatiana «Después de un milagro tan grande, comprendí que no podía pertenecer a una religión distinta de la del Padre Pío»

Dr. Scarparo Sanado de metástasis

Rosatelli

El padre Pío no sabía nada de Rosatelli hasta que este se hincó, esta es su confesión contada por el mismo Rosatelli : – ¿Cuántos años que no te confiesas? / – Cinco Padre / – No es cierto, son doce / – Perdón Padre / – Tu carné de comunista, ¿lo rompes tú? ¿O lo rompo yo?

Italia Betti

Mujer de armas tomar. Comunista. Combatía la enseñanza religiosa en las escuelas. Un día se le ocurrió ir a San Giovanni. Luego mandó una carta a sus camaradas. «Encontré la paz. Salude a mis camaradas»

Wanda Poltawska Polaca.

Enferma de cáncer. Nunca había oído hablar del Padre Pío hasta que fue curada. Monseñor Karol Wojtila suplicó al Padre Pío interseción. Once días después, Wojtila escribió «La señora, el 21 de noviembre recuperó instantáneamente la salud antes de la operación quirúrgica».

Entonces en el Padre Pío, miembro de la Iglesia católica sí habita Dios, y esto es inapelable, según tu lógica y no podrías negarlo.

Y así podríamos mostrar miles de signos y señales en nuestros santos y santas, quienes no tienen ningún poder, sino que Dios actúa a través de ellos.

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Bueno, creo que ambos ya dimos razón de nuestra fe y por lo que se ve, no llegaremos a nada. Yo ya te di mis argumentos filosóficos y bíblicos de mi fe, lamentablemente, no llegaremos a nada, esto es lo malo de estos foros, que nadie cede y nadie puede decir “ahhh está mejor la posición de fulano”.

Si no te importa, German, ahora me gustaría que pasáramos a que me des respuesta a mi pregunta.

La Eucaristía, el verdadero culto a Dios

Sabemos perfectamente que ustedes, los no católicos, rechazan la Eucaristía, que para nosotros los católicos es un “sacramento”, es decir uno de los siete signos sensibles que nos da un efecto interior de fuerza y paz. Muchos además de rechazarlo, ofenden y calumnian. En el amor de Cristo, les voy a dar las bases de nuestra fe con textos bíblicos por supuesto, esperando que al menos uno de ustedes lo lea y se deje tocar por la verdad. No pretendo convencer a nadie, ya que por mucho que escriba o hable, llegar al corazón de cada uno es obra de Dios, no de ningún mortal, simplemente espero que confrontes las Escrituras con las docenas de citas bíblicas que te daré. Solo necesitas “leer”, pero claro, si ni siquiera te gusta leer, nunca entenderás la fe ajena y debes conocerla, pues si la juzgas y criticas, entonces debes conocer lo que juzgas y criticas 1 Pe 2, 15

Introducción

Para los católicos, la Eucaristía es “fuente y cumbre” de toda nuestra vida cristiana. Es la adoración por excelencia, es decir, la mejor forma de adorar a Dios, de verlo, orarle, postrarnos. Expondré a partir de este momento, lo que los católicos creemos respecto a la manera de adorar a Cristo. Sus bases bíblicas y algunas ideas propias que pueden servir de ayuda para una mejor compresión, a quien lo quiera escudriñar y entender, porque nosotros los católicos, debemos dar razón de nuestra fe y nuestra esperanza, a quien nos lo pregunte” (1 Pe 3, 15) que sepa el católico y el no católico, que TODO, dentro de la Iglesia Católica, tiene respuesta en el Espíritu, la revelación y en las sagradas Escrituras, es una verdad apodíctica. “Nuestra predicación no se inspira en el error, ni en la impureza, ni en el engaño” 1 Tes 2, 3 sino en Jesucristo y en dos mil años de preservación de la fe.

No hay otra adoración

El Verdadero Culto a Dios, es el Culto Eucarístico. No es ni la oración, ni la alabanza, ni el ejercer ningún don espiritual. La Santa Eucaristía, es la adoración por excelencia.

Debemos obedecer a Cristo, se supone que esto es “ser cristiano”. Ser cristiano, no solo es tener “fe” en Cristo, sino obedecer su mensaje (Rom 15, 18), y si aun así lo fuera, es decir, si solo bastara con tener fe, pues esa supuesta fe, debe ser demostrada (Stgo 2, 17), debe ser una fe “viva” (Stgo 2, 17) porque de otra manera, fuéramos como los demonios, que también “creen, aunque por eso tiemblan” (Stgo 2, 19). “La fe se demuestra en las obras” (Stgo 2, 18), es decir, la fe se demuestra en atender, creer y practicar lo que el Maestro enseñó (Lc 10, 37). Pero como este tema no es sobre “la fe y las obras” sino sobre la Eucaristía, entraremos de lleno a tratar el tema propiamente dicho de la Eucaristía.

La Eucaristía, prefigurada

En el antiguo testamento, se nos prefigura la Eucaristía. El pueblo israelita, vagaba por el desierto, cansados y hambrientos protestaban contra Moisés “«Ojalá el Señor nos hubiera hecho morir en Egipto, les decían, cuando nos sentábamos delante de las ollas de carne y comíamos pan hasta saciarnos. Porque ustedes nos han traído a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea»” Ex 16, 3

Moisés intercedió por su pueblo ante Dios y el Señor envió un misterioso elemento del cielo que parecía “pan”, lo que se conoce como “maná” (Ex 16, 4) Esto hizo que el pueblo no muriera de hambre en el desierto. El pueblo vio ese elemento en el suelo, lo comió y recuperó las fuerzas Ex 16, 14 – 15 la protesta cesó y así sobrevivieron los 40 años en el desierto, por ese “pan caído del cielo” Ex 16, 35

Por eso, miles de años adelante, los judíos le replicaban a Cristo Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: Les dio de comer el pan bajado del cielo” Jn 6, 31 Y Jesús les decía «Les aseguro que no es Moisés el que les dio el pan del cielo; mi Padre les da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que desciende del cielo y da Vida al mundo»” Jn 6, 32 – 33  Los que creían le dijeron entonces «Señor, danos siempre de ese pan»” Jn 6, 34  a lo que el Señor empieza a actualizar aquel maná de hace miles de años y les dice: “Yo soy el pan de Vida” Jn 6, 35   “Sus padres, en el desierto, comieron el maná y murieron. Pero este es el pan que desciende del cielo, para que aquel que lo coma no muera” Jn 6, 49 – 50

Hay más citas que indicar en este apartado, pero por espacio, lo dejaremos aquí.

El mensaje de Cristo

Durante la estancia de Jesucristo, nuestro Dios hecho hombre, en  esta tierra (Jn 1, 1), muchas cosas nos quiso enseñar (Mt 4, 23 ; Lc 5, 3 ; Mt 7, 29 ; Jn 7, 14; etc.), para que nosotros a su vez, las enseñemos a las nuevas generaciones (Mt 28, 20) es por eso que cuando predicaba, siempre daba un mensaje que a continuación, sería su doctrina (Jn 17, 14. 19 – 20). Entre los muchos misterios que nos predicó, está La Eucaristía, que es lo que nosotros los católicos conocemos como el Cuerpo (Mt 26, 26) y la sangre (Mt 26, 28) de nuestro señor Jesucristo. Un regalo de nuestro Señor, hecho un día antes de su muerte. En Él, se quedó misteriosamente para ser fuerza y alimento del cristiano.

Desprecio de lo desconocido e incomprensible

Sabemos perfectamente que muchos desprecian esta verdad revelada, se creen “sabios” pero hablan y opinan como necios (Rom 1, 22) muchos rechazan este hecho histórico, bíblicamente comprobado, otros, aparte de rechazarla, la profanan, vertiendo palabras mordientes, que sirven para su propia condenación (2 Pe 3, 16) y, por si fuera poco, aplauden y se complacen en quienes lo hacen (Rom 1, 32). Los que no profesan la fe católica, de toda doctrina no aceptada por ellos, piden sustento bíblico. A decir verdad, para algunas prácticas no existen citas bíblicas expresas que las sustenten (lo cual no es sinónimo de que no son correctas, pero ese es otro tema), pero en otros casos, como este, hay docenas de citas bíblicas con que se puede demostrar, pero curiosamente, aun así, se niegan a creer, sin citas, no creen y con citas, tampoco creen, o dicho en palabras de Cristo «¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!» Porque llegó Juan, que no come ni bebe, y ustedes dicen: «¡Ha perdido la cabeza!». Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: «Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores»” Mt 11, 17 – 19  esta gente necesita que un ángel del cielo baje del cielo y les visite en sus sueños, para que crean (Mt 1, 20). Pero en verdad, el rechazo y el desprecio por ellos externado, sabemos perfectamente que lo hacen por ignorancia (Jd 10), ciertamente, ignorancia bíblica (Hch 3, 17) y del Espíritu, es el enemigo, quien les ha seducido con las mieles de su poder, han sucumbido ante el poder y los engaños de “los tronos y potestades, los espíritus del mal que dominan este mundo” Ef 6, 12, por eso no es su culpa, porque leen y no comprenden y no comprenden porque nadie les explica (Hch 8, 31). Pues bien, entonces vamos a “explicar”, vamos a dar las bases de esta doctrina revelada por el mismo Jesucristo, para que, de ahora en adelante, no ignoren que “la Eucaristía”, es doctrina de nuestro Señor Jesucristo, y de ninguna manera “palabra de Satanás” como muchos injurian y vomitan.

El discurso Eucarístico

Es el evangelio de Juan, quien nos transmite el primer mensaje de Cristo respecto a este gran misterio de la Eucaristía. De los labios de Cristo salieron las siguientes palabras, para asombro de propios y extraños:

“Yo Soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo” Jn 6, 51

A esto (todo el capítulo 6) se le conoce como el discurso eucarístico. Y nos lo muestra el evangelio, cuando Cristo ha predicado a una gran multitud (verso 2) y se acercaba el momento de comer. Cristo tiene pena de que la gente esté sin comer, se siente responsable y va a hacer algo al respecto. A continuación se da el milagro de los cinco panes y los dos peces (v. 9), el suceso termina y Cristo y los discípulos, se van a Cafarnaúm (v. 16 – 17), pero “la gente le sigue” (v. 24) y es entonces cuando el Señor da a conocer este gran misterio de fe.

“Ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse. Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la Vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre” v. 26 – 27 Cristo habla de una especie de “pan” que les dará la vida eterna, el que al comerlo, les producirá un efecto diferente al pan normal, con el que se sacia el hambre del cuerpo, este otro “pan” no sirve para saciar el hambre sino para algo más especial. Por eso, la Eucaristía, no es ningún pábulo necesario y la blasfemia que algunos profesan de que “Entra por la boca y sale por el ano”, no es más que una ofensa sacrílega, mordiente, al Cuerpo de Cristo, porque la Eucaristía no tiene ninguna intención de ser alimento para el cuerpo sino para el espíritu. Estas ofensas bien pensadas, salen de los enemigos de Dios, porque son “hábiles para lo malo” Rom 1, 30 y no puedo más que conmiserarme de su sacrilegio. Notemos también que Jesús dice “les dará” tiempo futuro, porque aún estaba en la tierra y no se había realizado la santa cena que sería donde explicaría su misterio.

Cristo sigue hablando a la muchedumbre de este gran misterio:

“Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre” v. 35

“Yo soy el pan bajado del cielo” v. 41

“Yo soy el pan de Vida” v. 48

“El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo” v. 51

El pan que Él dará ¿Es su carne? ¿Cómo puede ser eso?

La gente de entonces que le escuchaba, judíos todos, estaba confundida, tal como hoy, dos mil años después, muchos creyentes lo siguen estando, y  “murmuraban de él, porque había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo” v. 41 El Señor, conociendo sus dudas, pensamientos, cuestionamientos e intenciones, les replica que “No murmuren entre ustedes” v. 43 

Ellos, los judíos, se preguntaban “¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?” v. 52 Hay que reconocer que era un discurso hasta cierto punto perturbador, que jamás habían escuchado decir a ningún otro profeta que se había aparecido en Israel Hch 5, 36 – 37 ¿No te parece, hermano, reconocer en los judíos tus propias interrogantes? ¿No te sientes representado por ellos, al tener tus dudas al respecto? Es muy normal estos cuestionamientos, pues si salidos estos misterios de la propia boca sagrada de Cristo, no le comprendieron, ahora si las escuchas o las lees de nuestros cuerpos mortales e impuros, tampoco lo comprenderás. Este discurso, no era ninguna tramoya de Cristo, sino la verdad que quería revelar.

Sigamos leyendo el evangelio, ahí están las respuestas a tus dudas. Cristo, lejos de retractarse en su enseñanza, les repite esa verdad nada digerible para ellos. “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo” v. 51, pero ellos seguían discutiendo, sin entender. No cabía en sus mentes, semejantes palabras “Los judíos hablaban entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?»” v. 52

Esta forma de hablar, les desorientaba, era un lenguaje nuevo. Piden explicaciones y el Señor les da esas explicaciones, pero simplemente, ellos nunca entenderían, porque en verdad no querían entender.

“Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes” v. 53

Les afirma que deben beber su sangre y comer su carne si quieren vida eterna y que Él los resucitará, quienes le escuchaban eran los que le seguían y si le seguían era porque creían en sus mensajes, al menos hasta este momento “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día” v. 54

“Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida” v. 55

“El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él”  v. 56

Lo recalcó, lo enfatizó una y otra vez, una y otra vez, pero por mucho que lo dijera, no le entendían. 

Y ¿Qué nos dice el evangelio, que sucedió después de tanta explicación? Muchos de sus seguidores, no soportaron tal lenguaje, “se escandalizaron” v. 61, les parecía sorprendente, demagógico, una locura, una blasfemia, un dislate, era inasible para ellos “«¡Es duro este lenguaje! ¿Quién puede escucharlo?»” v. 60

Y porque muchos no pudieron o no quisieron creer, “Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo” v. 66

Sin embargo, Cristo no retrocedió en su mensaje, sigue adelante con la doctrina que debe instaurar, volviendo a ver a sus más allegados seguidores, “Jesús preguntó entonces a los Doce: «¿También ustedes quieren irse?»” v. 67 Muy seguramente los apóstoles también tiene las mismas dudas que los que se han ido, pero ellos deciden quedarse y “creer”, porque saben que Jesús es el Hijo del Dios vivo (Mt 16, 16) y Él no puede mentirles, y aunque no lo comprendan por el momento, saben que Él habla siempre con la verdad.

Y la respuesta de Pedro, queda grabada para la eternidad y es la respuesta de cada católico bien formado.

“«Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eternav. 68

Tenemos aquí dos tipos de grupos, los que no entienden y se van y los que no entienden pero creen y se quedan. ¿De qué grupo eres tú? ¿De los que se retiraron, o de los del grupo de Pedro?

La ultima cena

El suceso donde se da la Santa Eucaristía, nos llega a nosotros por medio de los tres evangelios sinópticos, Mt 26, 26 – 29 ; Mc 14, 22 – 25 ; Lc 22, 14 – 20  San Juan no nos lo describe en su relato, pero nos ha dejado el “discurso Eucarístico” como ya lo hemos visto. Las complicadas y confusas palabras que Jesús pronunció en Cafarnaúm (v. 17) tomaron total sentido en la última cena del Señor. Aquella tarde previa al apresamiento de Cristo, para luego llevarlo a Anás y Caifás (Jn 18, 13), Cristo terminaría de revelar su misterio, pero “solo a los suyos”, es decir, a los más allegados a Él, a los apóstoles Mt 26, 17 aquello que no le habían entendido completamente en Cafarnaúm, y lo hizo de la siguiente manera.

“Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman, esto es mi Cuerpo». Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, diciendo: «Beban todos de ella, porque esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos para la remisión de los pecados” Mt 26, 26 – 27

Lo que Cristo les pasó a sus discípulos fue un jarro conteniendo “vino” verdadero, el fruto de la uva (Mc 14, 25), sin embargo, les dijo que “era su sangre”, y lo confirma diciendo que esa sangre “será derramada, para el perdón de los pecados”. ¿No está totalmente claro el mandato de Cristo? Alguno se preguntará ¿Y por qué hizo esto? ¿Por qué no fue café en vez de vino? ¿Por qué no agua? ¿Por qué no carne pura, en vez de pan sin levadura Ex 12, 15? (Mc 14, 12) Esas son preguntas que solo el Señor tiene respuesta, cuando cada quien regrese a Cristo, puede preguntarle. Son los misterios que los creyentes estamos sujetos a creer, cumplir y obedecer, sin cuestionar ni rechazar. Como un militar obedece las órdenes de su superior.

Este misterio, inasible para todos los creyentes, donde el pan no deja físicamente de ser pan, se ve como pan, sabe como pan, pero en verdad es “la carne” de Cristo Jesús el Señor y el vino, aunque siempre se ve como vino y sabe como vino, pero en verdad es la Sangre de Cristo Jesús el Señor, Él lo dijo, no hay nada que cuestionar. Los que cuestionan esta verdad revelada, se equivocan si creen que con ello cuestionan a la Iglesia Católica y su doctrina, a quien cuestionan sin quererlo ni pretenderlo es a Cristo mismo. “En realidad, ustedes no protestan contra nosotros, sino contra el Señor” Ex 16, 8  San Ambrosio (340 – 397 DC), tratando de que no cuestionemos al Hijo de Dios, nos lo explica de la siguiente manera

“Estemos bien persuadidos de que esto (El pan y el vino) no es lo que la naturaleza ha producido, sino lo que la bendición ha consagrado, y de que la fuerza de la bendición supera a la de la naturaleza, porque por la bendición, la naturaleza misma resulta cambiada… La palabra de Cristo, que pudo hacer de la nada lo que no existía, ¿no podría cambiar las cosas existentes en lo que no eran todavía? Porque no es menos, dar a las cosas su naturaleza primera, que cambiársela”

San Ambrosio de Milán

Es la “Nueva alianza”

Sabemos que desde tiempos antiguos, existe una “vieja” alianza, la cual se llevó a cabo entre Dios y Abraham / Moisés. El pueblo israelita, el elegido, vivía bajo esa “alianza” y se sentía orgulloso de ella, pero se debía establecer una “nueva” alianza.

El profeta Jeremías, nos habló de esa “nueva” alianza, que reemplazaría a la “vieja”.

“Llegarán los días –oráculo del Señor– en que estableceré una nueva Alianza con la casa de Israel y la casa de Judá. No será como la Alianza que establecí con sus padres el día en que los tomé de la mano para hacerlos salir del país de Egipto, mi Alianza que ellos rompieron, aunque yo era su dueño –oráculo del Señor–.” Jer 31, 31 – 32

Cristo se dispone a establecer esa “nueva” alianza, la cual, Él mismo nos lo dice, será sellada con su sangre

“Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes” Lc 22, 20 y Pablo dirá exactamente lo mismo (1 Co 11, 25)

Sus nombres

Debemos saber que Eucaristía significa “acción de gracias”, y es llamada así porque es lo que hace el Maestro “da gracias” cuando la celebró por primera vez (Lc 22, 19). “Fracción del pan” porque el Señor fraccionó el pan de su Cuerpo para dárselo a los discípulos (Lc 2, 19) y porque, después de resucitado, hizo exactamente lo mismo y aunque en un principio no le reconocieron (Lc 24, 16), fue en este momento, al partir el pan, cuando le reconocieron (Lc 24, 30 – 31). “Comunión” porque todos los creyentes, como una sola Iglesia, nos unimos en torno a Él, somos uno (Gal 3, 28), con una sola fe (Ef 4, 5), un mismo sentir (1 Pe 3, 8) y un mismo pensar (1 Co 1, 10), tal como Él lo quería (Jn 17, 11).

La Iglesia incipiente continúa el mandato

Una vez el Señor Jesús ascendió a los cielos Mc 16, 19, la Iglesia cristiana iniciaba el largo camino de expandirse por el mundo, pero antes debía hacerlo entre los suyos. Nos cuentan los primeros hechos llevados a cabo que “Todos se reunían asiduamente para escuchar la enseñanza de los Apóstoles y participar en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones” Hch 2, 42 La “fracción del pan” fue el rito que el Señor hizo en esa última cena que ya hemos visto. Y lo practicaron siempre, siendo obedientes al mandato de Cristo (Lc 22, 19) “El primer día de la semana, cuando nos reunimos para partir el pan…” Hch 20, 7

Los que recibieron el mandato de celebrarlo

“Haced esto, en memoria mía” (Lc 22, 19) dijo el Maestro. Fue un mandato explícito, para que los elegidos (Mt 10, 2 – 4), los que Él quiso (Mc 3, 13), lo siguieran haciendo en su ausencia pero si algún día los apóstoles morían, con ellos moriría el mandato. De ninguna manera, esto debía perpetuarse por la eternidad. 

Pablo recibe el ministerio, quien a su vez lo trasmite

Pablo no estaba el día en que Cristo instituyó la Eucaristía, ni fue parte de los doce sentados a la mesa ese día en que Cristo dejó ese gran misterio para la humanidad. Bien sabemos que Saulo, era un judío, un fariseo, que vivía su adoración a Dios desde la fe judía (Fil 3, 4 – 6). Sabemos también que Pablo fue llamado por el mismísimo Cristo, en el camino a Damasco (Hch 9, 1 – 19). Luego de su conversión, a Pablo le fueron impuestas las manos, el Espíritu Santo descendió sobre él y fue consagrado al servicio del evangelio (Hch 13, 2 – 3).

Saulo, ahora llamado Pablo, consagrado como “ministro” de Dios (1 Tim 1, 12) recibió la tradición de los apóstoles, de celebrar “la fracción del pan” y dice claramente que él la ha trasmitido a la Iglesia (1 Co 11, 23). La transmisión de unos a otros, será vital para la iglesia incipiente.

“Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido, es lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, dio gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía». De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memora mía»” 1 Co 11, 23 – 25

Y San Pablo, continúa hablándonos de este misterio. No se queda en compartirles el misterio, sino que les exhorta a que lo tomen en serio y que se cuiden de no tomar la sangre de Cristo y el Cuerpo de Cristo a la ligera. Les pide y les advierte que lo hagan en serio, es sagrado.

“Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor hasta que él vuelva. Por eso, el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente tendrá que dar cuenta del Cuerpo y de la Sangre del Señor” 1 Co 11, 26 – 27

El Cuerpo y la sangre de Cristo es verdadero y no puede ser profanado. Cristo nos lo dejó y San Pablo nos lo confirma.

Vemos pues, que el rito de la Eucaristía, fue dejado por el mismo Cristo, les dio a los apóstoles el poder de celebrarlo y éstos a su vez, lo transmitieron a la siguiente generación, para que ellos, lo transmitieran a la siguiente.

Posteriormente, la siguiente generación serán a los que Pablo saluda en sus diferentes cartas y de quienes se refiere muy cariñosamente:  Aristarco, Demas y Lucas (File 24), Timoteo (1 Tes 3, 2), Tíquico (Col 4, 7), Marcos (Col 4, 10), Arquipo (Col 4, 17), Acaico (1 Co 16, 17), Urbano y Estaquis (Rom 16, 9), Trisca y Aquilas (Rom 16, 3), Rufo (Rom 16, 13), etc.

La Iglesia primitiva continúa el mandato

Los libros  sagrados terminan al cerrarse el canon bíblico, sin embargo, la sucesión apostólica continua y con ella, el mandato de Cristo en aquella última cena. La Iglesia siguió celebrando el culto por excelencia a nuestro Señor Jesucristo. Obviamente ya no podemos citar textos bíblicos porque el tiempo ha rebasado el primer siglo después de Cristo. Recurrimos entonces a la historia. Como una cosa lógica y obvia, la historia continúa su marcha, los cristianos siguen existiendo y el mandato sigue obedeciéndose. Por favor, no pidan más citas bíblicas, es inepcia total, seguir pidiendo textos bíblicos de lo que la Iglesia en el siglo II o III hacía, puesto que los escritos bíblicos son de los años siguientes a Cristo.

Los Escritos sagrados del nuevo testamento, fueron escritos entre el siglo I y II, el canon bíblico se cerró aproximadamente en el año 354, con los escritos más cercanos a los años de la vida de Cristo.

Ignacio, nacido en Antioquía entre el año 30 – 35 después de Cristo, donde se les nombró por primera vez a los seguidores de Cristo “cristianos” (Hch 11, 26) fue uno de los primeros miembros de la Iglesia primitiva, que se sintió seducido por la predicación de Juan, el discípulo a quien Cristo amaba (Jn 21, 20). Ignacio terminó abrazando la nueva doctrina cristiana y tomó en serio aquello de “toma tu cruz y sígueme” (Mt 16, 24), llegó a ser obispo de Antioquia, de hecho, fue el segundo sustituto de Pedro en el gobierno de la Iglesia aquí en Antioquia, y desde su posición de pastor, predicó el evangelio. Son conocidas siete cartas de San Ignacio mientras era llevado a Roma para su martirio, en el circo romano. La carta a los cristianos de Esmirna, dice

“Respecto a la gracia de Jesucristo que vino a vosotros, que éstos son contrarios a la mente de Dios. No les importa el amor, ni la viuda, ni el huérfano, ni el afligido, ni el preso, ni el hambriento o el sediento. Se abstienen de la eucaristía (acción de gracias) y de la oración, porque ellos no admiten que la eucaristía sea la carne de nuestro Salvador Jesucristo. Así pues, los que contradicen el buen don de Dios perecen por ponerlo en duda.”

San Ignacio de Antioquia, Carta a la Iglesia de Esmirna # VI

Como podemos analizar, Para San Ignacio, la Eucaristía, es de suma importancia, por lo cual podemos afirmar que la Iglesia primitiva le siguió dando, a la Eucaristía, enorme importancia.

Ignacio de Antioquia fue martirizado aproximadamente en el año 107, era el tiempo de la gran persecución a la Iglesia. Fue devorado por los leones y rubricó con su sangre, su fidelidad a Cristo, pero eso, para él, al igual para Pablo que se gloriaba de ser perseguido por amor a Cristo (2 Corintios 11, 23 – 25), era un honor y por eso, al momento de ser llevado al “circo” donde sería devorado, San Ignacio dice:

“Escribo a todas las iglesias, y hago saber a todos que de mi propio libre albedrío muero por Dios, a menos que vosotros me lo estorbéis. Dejadme ser pasto de las fieras puesto que, por ellas me será dado, llegar a Dios.

Soy el trigo de Dios, y soy molido por las dentelladas de las fieras, para que pueda ser hallado pan puro [de Cristo]. Antes atraed a las fieras, para que puedan ser mi sepulcro, y que no deje parte alguna de mi cuerpo detrás”

San Ignacio de Antioquia. Carta a los Romanos, IV

San Justino nacido aproximadamente en el año 100 y martirizado entre el 162 y el 168 DC escribe en el año 155 lo siguiente:

“Cuando terminan las oraciones y las acciones de gracias todo el pueblo presente pronuncia una aclamación diciendo: Amén. Cuando el que preside ha hecho la acción de gracias y el pueblo le ha respondido, los que entre nosotros se llaman diáconos distribuyen a todos los que están presentes pan, vino y agua «eucaristizados» y los llevan a los ausentes”

Es así como vive la verdadera Iglesia de Cristo, sirviendo y soportando en el amor, y lo que le daba la fuerza para seguir adelante, era la Eucaristía, vivirla, celebrarla, compartirla porque es “verdadera comida y verdadera bebida” Jn 6, 55.

Después de san Ignacio, otros seguirán celebrando “el Gran sacramento de nuestra fe”. Juan Crisóstomo, Ambrosio de Milán, Agustín de Hipona, Antonio de Padua, Juan Bosco de Turín, Miguel Pro de México, Francesco Forgione de Italia, Oscar Romero de El Salvador, y hasta llegar a nuestros días.

Iglesias históricas

Debes saber que este gran sacramento de nuestra fe, es decir, la Eucaristía, lo mantienen muchas otras Iglesias históricas, la Iglesia Católica, ha mantenido este “depósito de la fe” 1 Tim 6, 20  y las siguientes Iglesias que se han separado de ella, lo han mantenido porque reconocen que es verdadero y bíblicamente inapelable.

La Iglesia Católica Ortodoxa, La Iglesia Católica Copta, la Iglesia Anglicana, la Iglesia Luterana, la Iglesia Episcopal, mantienen esta verdad revelada, claro, llevan un tesoro en vasijas de barro (2 Co 4, 7), porque han renegado de la institución que ha sido designada por el mismo Jesucristo, para guardar esta fe Mt 16, 18  

¿Símbolo?

Muchos pastores protestantes, enseñan que “el pan” de la última cena es “un símbolo”, y que en verdad Cristo no quiso decir que eso, en verdad “era su cuerpo”, sino que “era una representación” de su cuerpo. De éstos es que hablan las Escrituras cuando dicen las personas ignorantes y poco firmes en su fe tuercen… para su propia condenación” 2 Pe 3, 16

Las Escrituras son claras y explícitas, no muestran ni indican ni siquiera insinúan, que sea solamente una representación. Las Escrituras son apodícticas y muy concretas en este pasaje “esto ES mi Cuerpo” (Mt 26, 26), “Esta ES mi Sangre” (Mt 26, 28). Los pastores protestantes y sus fieles, no aceptan literalmente que ese pan, sea el Cuerpo del Señor y que ese vino, sea la Sangre de la nueva Alianza. Pero sí aceptan literalmente otros pasajes como textuales.

No se dejen llamar maestro Mt 23, 8

No llames padre a nadie Mt 23, 9

El padre de la mentira (Jn 8, 44), les ha cegado el entendimiento, para que viendo no miren, oyendo no escuchen, leyendo no entiendan, explicándoles no acepten, porque “tienen ojos, pero no ven; tienen orejas, pero no oyen, tienen manos, pero no palpan,” Sal 115, 5 – 9 Tienen inteligencia pero no la usan, tiene fe, pero es muerta, tienen corazón, pero es de piedra.

Los que ofenden sin cesar

Es penoso y vergonzoso que haya gente que se dice llamar cristiana, se cree a sí misma, portadora de la luz de Cristo (1 Jn 1, 7 ; 1 Tes 5, 5), y la fe en su dios, que no es Jesucristo, la proclaman ofendiendo la fe ajena, la fe del otro, la fe de aquel que no piensa ni cree como él.

“La maldita hostia”, “La hostia satánica”, “se va al inodoro”, son solo algunas mordientes expresiones de los “que desprecian a Dios, incultos, desleales, injustos, perversos, altaneros, orgullosos, farsantes” (Rom 1, 28 – 32) Satanás les impide ver la verdad revelada (1 Tes 2, 18). Bien dice el apóstol JudasEstos impíos, en cambio, hablan injuriosamente de lo que ignoran” Jd 10 porque efectivamente son eso, impíos, que hablan y critican lo que desconocen, actúan así por pura ignorancia (Hch 3, 17) es por eso que el Señor nos decía “No den las cosas sagradas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen” (Mt 7, 6)

La Eucaristía es esa perla preciosa que guardamos en la fe, que la Iglesia Católica ha conservado desde el siglo I (1 Tim 6, 20)

Conclusión

Y estas son las bases de la sagrada Eucaristía, que es ni más ni menos, el mismísimo Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo. Ya no te podemos dar más citas bíblicas porque no las hay (bueno, sí las hay, pero…), si con estas no crees, una más que podamos darte no harán la diferencia “¿Por qué ustedes no comprenden mi lenguaje? Es porque no pueden escuchar mi palabra” Jn 8, 43 Si no eres de este mundo, sino de Dios, obedecerás su palabra (Jn 17, 6) Las palabras que Cristo nos ha dejado, son de Dios y si las has recibido (Jn 17, 8) estás en camino al Padre. Si has leído esto, ya no tienes excusa de que “no conoces” de dónde sale la creencia de la Eucaristía. Para finalizar, una pregunta.

¿Celebra tu iglesia, la Eucaristía?

Si crees seguir a Cristo, debes preguntarte si tu congregación celebra la Eucaristía, pero no como un símbolo sino como lo que es. El verdadero Cuerpo y Sangre de Cristo. Nosotros los católicos respondemos con un alegre “Sí la tenemos, sí la celebramos, sí la conmemoramos”.

Abre tu corazón de carne, para poder llegar al entendimiento del que vive en “la luz inaccesible” 1 Tim 6, 16

Roberto Campos, año 2015

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La Guardia Suiza

Todos hemos visto un singular grupo de hombres que siempre aparece en las imágenes cuando el Santo Padre realiza alguna actividad en el Vaticano. A estos hombres, por lo general, se les ve custodiando las puertas de la Santa sede, poseen uniformes muy vistosos, alegres y coloridos y parecen muy graciosos, sin embargo, son un grupo policial que tiene una sagrada y enorme misión: Cuidar al Papa.

Pero no hay que engañarse. Esa apariencia, ese uniforme colorido, no desvela lo que en verdad son, un cuerpo militar de élite, cuyos miembros están dispuestos a dar su vida por el Santo Padre. Su apariencia es muy pintoresca, pero su papel no es decorativo. Es el ejército más pequeño del mundo, cuenta con aproximadamente 100 soldados.

Origen

La guardia suiza, tiene su origen en el siglo XVI, creada en 1506 por el Papa Sixto IV a raíz de los problemas violentos que se daban en Europa en esa etapa de la historia. Recordemos que la Iglesia siempre ha tenido un papel fundamental en el acontecer mundial.

Es memorable la defensa del Papa Clemente VII, cuando en 1527, la guardia suiza se enfrentó a las tropas del emperador Carlos V de Alemania, integradas por miles de soldados. Carlos V ordenó el saqueo de Roma y con ello, dar un escarmiento al Papa por apoyar, en un problema regional, a los franceses. Los guardias suizos lucharon férreamente, haciendo un círculo defensor alrededor del Papa y lograron que escapara por un pasadizo. De 189 soldados, murieron 147, pero salvaron al Papa.

Este hecho heroico fue recordado por el Papa Francisco en el año 2013, cuando reunido con ese ejército les dijo:

En esta fecha recordáis el sacrificio de los Guardias suizos dedicados a la denodada defensa del Papa durante el «saqueo de Roma». Hoy no estáis llamados a ese gesto heroico, sino a otra forma de sacrificio, también arduo: poner vuestras energías jóvenes al servicio de la Iglesia y del Papa

Papa Francisco, 06 de mayo de 2013

Aunque se les ve con lanzas medievales, tienen entrenamiento en armas modernas, como fusiles y pistolas. Uno de los requisitos para ser “Guardia Suizo” es ser católico. También eso de Guardia “Suiza” no solo es un nombre, en efecto son suizos, de hecho, otro de los requisitos para ser parte de ese cuerpo, es que deben poseer la nacionalidad suiza. Pero ¿Por qué suizos? Porque cuando el cuerpo fue creado, los suizos gozaban de la fama de valerosos y experimentados guerreros.

¿Por qué un ejército militar en el Vaticano? ¿Por qué cuidar al Papa?

Este es un ejército que aunque muy poco o casi nada ha entrado en combate, por las excepciones en sus orígenes al defender al Papa Clemente, si tiene una gran misión. Vigilar, dar seguridad y protección al Santo Padre.

Recordemos que en este mundo hay miles de locos y fanáticos que dieran su vida por atentar contra la vida del santo Padre, creyendo con ello, que sirven a Dios. Las Sagradas Escrituras están plagadas de ejemplos en los cuales fanáticos arremeten contra los hijos de Dios. Esteban fue apedreado por proclamar a Cristo, Saulo, era incansable perseguidor, antes de su conversión. A todos, a Pedro, a Santiago, a Tomas, los perseguían por predicar a Cristo, de hecho, todos son mártires. Y esto no ha cambiado con el correr de los siglos. Siempre hay fanáticos que están dispuestos a morir por atentar contra la Iglesia. Son muy conocidas las amenazas de fanáticos musulmanes para atentar contra la vida del Papa.

Estas amenazas de gente inculta y violenta, llegaron a su clímax, el 13 de mayo de 1981, donde un turco, estuvo a punto de asesinar a Juan Pablo II en la mismísima plaza de San Pedro, pero la Virgen María, nuestra señora de Fátima, lo cubrió con su amor de madre, según recordaría el Papa. Por esto y por muchas razones más, el papa usa un “papamóvil” en todas sus visitas pastorales y la guardia suiza, debe estar en avanzada, cuidando a cada instante la vida del sucesor de Pedro.

En el Vaticano, los guardias van armadoscon una alabarda (una especie de lanza) y espada ropera, aunque al prestar servicio portan armas modernas (pistolas, ametralladoras y subfusiles y fusiles de asalto, y explosivos) para cuyo uso están entrenados al máximo nivel. Los Guardias Suizos prestan labores de vigilancia, protección y control de accesos a los visitantes.

Es importante entonces conocer el por qué existe este grupo de defensa en el Vaticano, para dar razón de nuestra fe a todo aquel que nos pregunte.

La Iglesia católica, la única Iglesia de Cristo, 2020

Les compartimos en esta publicación, el tema “The last stand” de la banda de rock, Sabaton, la cual se caracteriza por sus temas de contenido histórico. Este tema, precisamente retoma el hecho del sacrificio de la guardia suiza por defender al Papa, hecho sucedido en el siglo XVI. Disfrútenlo.

San Ignacio de Antioquía

Hoy la Iglesia celebra la fiesta litúrgica de San Ignacio de Antioquía, obispo y mártir.

San Ignacio es considerado uno de los padres apostólicos, nació entre el año 30 y 35 después de Cristo y fue martirizado en el año 107. Como podemos observar, casi es contemporáneo de Cristo, solo nació 30 años después, es prácticamente del mismo tiempo.

Ignacio conoció a Cristo de primera mano, es decir, escuchó predicar a quienes le conocieron (a Cristo) en persona. Ignacio recibió el evangelio del mismísimo Juan, el apóstol más querido por Jesús aunque también conoció a Pablo de Tarso quien también le predicó sobre Jesús.

Para este tiempo, el apóstol Pedro gobernaba la Iglesia de la ciudad de Antioquía, y San Ignacio fue su sucesor.

San Ignacio reviste una gran importancia en la historia y en la Iglesia puesto que fue el primero en nombrar a la Iglesia cristiana como “Católica”. Los pobres protestantes, adolecen de algo que se llama “ignorancia”, cuestionan que la Iglesia Católica fue fundada por el emperador Constantino pero este emperador nació en el año 272 después de Cristo y la madre de Constantino ya profesaba la fe de la Iglesia cristiana existente, la única existente, es decir, la Iglesia Católica. Se confunden porque Constantino convocó el Concilio de Nicea en el año 325, el cual otorgó legitimidad al cristianismo en el Imperio romano por primera vez y así se dejó de perseguir a la Iglesia cristiana, pero, como veremos, fue Ignacio de Antioquía, quien le nombró por primera vez “Católica” y eso fue casi 200 años antes de que naciera Constantino. De San Ignacio es que conocemos los primeros años de la sucesión apostólica, de su puño y letra.

Es autor de siete cartas que redactó en el transcurso de unas pocas semanas, mientras era conducido desde Siria a Roma para ser ejecutado.

Entre las cartas de San Ignacio se encuentran la carta de San Ignacio a los Efesios (la Iglesia de Éfeso), la carta de San Ignacio a los esminiotas (la Iglesia de Esmirna). Al igual que San Pablo, San Ignacio escribe a los Efesios y aparte de ello, escribe a la Iglesia de Esmirna.

La doctrina de la Iglesia Católica se remonta desde dos mil años, por eso, no es mentira decir que “tenemos dos mil años de existencia”. San Ignacio recoge en sus cartas parte de la doctrina que aun hoy predicamos los católicos. Esto dice Ignacio en sus cartas:

Obediencia jerárquica

Reunidos en una misma obediencia, sometidos al obispo y al presbiterio, vosotros seáis santificados en todas las cosas” Carta a los Efesios # 2

Pongamos, pues, esmero en no resistir al obispo, para estar sometidos a Dios” Carta a los Efesios # 5

La virginidad de María

“Al príncipe de este mundo le ha sido ocultada la virginidad de María, y su alumbramiento, al igual que la muerte del Señor: tres misterios sonoros, que fueron realizados en el silencio de Dios” Carta a los Efesios # 19

Sobre los que tergiversan la fe, nótese de cómo desde Cristo, la Iglesia Católica ya viene batallando contra los que tergiversan la fe, contra los que la tuercen, es decir contra los protestantes. Nótese también en este mismo párrafo, que San Ignacio ya habla de la Eucaristía, como algo primordial en la fe.

Pero observad bien a los que sostienen doctrina extraña respecto a la gracia de Jesucristo que vino a vosotros, que éstos son contrarios a la mente de Dios. No les importa el amor, ni la viuda, ni el huérfano, ni el afligido, ni el preso, ni el hambriento o el sediento. Se abstienen de la eucaristía (acción de gracias) y de la oración, porque ellos no admiten que la eucaristía sea la carne de nuestro Salvador Jesucristo, cuya carne sufrió por nuestros pecados, y a quien el Padre resucitó por su bondad” carta a los Esmirnianos, # VI

Y aquí habla de la Iglesia Católica, recuerden que “Católico” significa “Universal” de hecho, era la única Iglesia que existía ¿A quién más se podría referir San Ignacio?

«Allí donde aparezca el obispo, allí debe estar el pueblo; tal como allí donde está Jesús, allí está la iglesia universal», carta a los Esmirnianos, # VIII

Estas cartas de San Ignacio, bien podrían ser parte del canon bíblico, pero la Iglesia Católica, por medio del Papa San Dámaso I, en el siglo IV, por alguna razón, no juzgó oportuno incluirlas en el canon bíblico, de haberlo hecho, nuestro nuevo testamento tuviera estas cartas de San Ignacio y los protestantes también predicaran de estas cartas, es decir, que si los protestantes no predican sobre estas cartas es porque la Iglesia católica no las incluyó.

Regresando a la vida de San Ignacio, como la persecución de la Iglesia cristiana estaba en su apogeo, Ignacio sufrió esa misma persecución. Fue condenado a ser parte del “circo” romano, es decir a ser espectáculo para los anticristianos, para ser devorado por los leones. Una escena, que si nos la planteamos, debió ser cruel, terrible, inimaginable para nuestros tiempos, de cómo las fieras se abalanzaban sobre los cristianos y les devoraban mientras estaban vivos. San Ignacio sufrió este destino, por eso, en la iconografía, lo encontramos con leones que le asechan.

San Ignacio, es de los primeros mártires de la Iglesia, no sufre por su destino, no pide a Dios que lo salve, no llora por su trágico final, sino, como enamorado de Cristo, sabe que de Él es la vida y hacia Él se conduce

“Dejadme ser pasto de las fieras, por ellas me será dado, llegar a Dios” CIC # 2,473

No me servirá nada de los atractivos del mundo ni de los reinos de este siglo. Es mejor para mí morir (para unirme) a Cristo Jesús que reinar hasta las extremidades de la tierra. Es a él a quien busco, a quien murió por nosotros. A él quiero, al que resucitó por nosotros. Mi nacimiento se acerca…” CIC # 2,474

«…para ser trigo de Dios, molido por los dientes de las fieras y convertido en pan puro de Cristo».

Y esto contrasta totalmente con la “teología de la prosperidad” que predican muchos protestantes donde el mensaje es “Dios, dame una casa” “Dios, dame un buen trabajo”, “Dios dame prosperidad”, “Dios, dame un buen coche”, “dame, dame, dame”… la Iglesia primitiva sabía qué significaba estar con Dios. Sabía que ser cristiano era servir como trigo y ser triturado, y eso mismo predica hoy nuestra Iglesia Católica. Monseñor Romero, 1900 años después, dirá en su testamento espiritual, antes de su propio martirio:

“Mi disposición debe ser dar mi vida por Dios, cualquiera que sea el fin de mi vida. Las circunstancias desconocidas se vivirán con la gracia de Dios. Jesucristo asistió a los mártires y, si es necesario, lo sentiré muy cerca al entregarle mi último suspiro. Pero más valioso que el momento de morir,  es  entregarle  toda  la  vida,  vivir para El. Me basta estar feliz y confiado, saber con seguridad que en El está mi vida y mi muerte”

¿No te sientes orgulloso de ser católico? Lo que se predicó hace dos mil años, es lo que hoy mismo, se predica.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, octubre de 2021

Octubre de 2019

Los días que no existen

Muy curiosamente el día de la muerte de Santa Teresa de Ávila, coincide con una excepción sorprendente en la historia.

Santa Teresa murió en la noche del 04 de Octubre al 15 de Octubre. Esa es la noche que le tocó entregar su alma al Creador de la historia. Sí, la noche del 04 al 15. No es ninguna equivocación. Fue la noche del 04 (cuatro) al 15 (quince) de octubre de 1582, pero ¿Qué pasó? ¿No sería la noche del 04 al 05? ¿O del 14 al 15? ¿A qué se debe semejante situación? ¿Será que no conocían las matemáticas nuestros antepasados del siglo XVI?

Debes saber que oficialmente, los días 05, 06, 07, 08, 09, 10, 11, 12, 13 y 14 de octubre de 1582 no existen. Sorprende conocer este dato y es importante conocerlo, porque aparte de enterarnos de esta excepción única en la historia, nos da otro elemento importante en el cual nuestra Iglesia, la Iglesia Católica, juega un papel importante en la historia de la humanidad. Esta situación se explica de la siguiente manera.

Sucede que desde que Dios puso al hombre en la tierra le dio el mandato de ordenar todo lo que existía (Gen 1, 28). Le dio potestad para ordenar las cosas de acuerdo a su conveniencia. Dios dispuso sobre él una capacidad intelectual que no se podía comparar a ninguno de los animales existentes sobre la faz de la tierra, por eso, el ser humano puede razonar, crear, comparar, construir, destruir, hacer, deshacer y rehacer objetos y situaciones de acuerdo a su conveniencia.

En base a esto, desde la antigüedad, se dio la necesidad de medir el tiempo y así surgió la creación del segundo, el minuto y la hora, pero también había que crear tiempos más grandes y nombres para ellos, y así surge el día, la semana, el mes, el año.

El hombre se planteó que era necesario que las diferentes estaciones del año, siempre cayeran exactamente en los mismos meses del año, es por eso que tuvieron que medir el año solar y así lograrían su objetivo. Parece ser que los egipcios dieron los primeros pasos en la “medición del tiempo”

Pero pasemos rápido en el tiempo, para no hacer tan largo esta historia. El calendario utilizado en los países católicos era el implantado por el emperador Julio César. Este famoso político que llegó a ser dictador en la Roma de antes de Cristo. Julio César, el mismo que formó familia con Cleopatra, instauró el calendario en el que se establecía que un año solar tenía 365 días más seis horas, es decir 365.25 días, aunque la equivalencia exacta es de 365.242189 días. La diferencia es de 0.007811 días, una diferencia minúscula, sin embargo, nos daremos cuenta que con el pasar de los años, las décadas y los siglos, se convertirá en una diferencia sustancial.

Este calendario, llamado “Calendario Juliano”, se usó en Europa desde el año 46 antes de Cristo hasta el hasta el siglo XVI, después de Cristo. 16 siglos se usó y esa diferencia ínfima de 0.007811 días se convirtió en un desfase de 10 días. Durante los 1,628 años en que el calendario Juliano estuvo vigente, el año solar se desfasó aproximadamente 10 días.

Es indiscutible, que en este tiempo, una de las autoridades sociales más relevantes, era la Iglesia, y con ella, el Papa, por lo cual era un asunto en el que debía actuar. El Papa, asesorado por estudiosos en este campo, muestra su preocupación para que las fiestas litúrgicas, sobre todo, la pascua, se celebren en el tiempo exacto, por eso, desea que se corrija ese error en el calendario vigente, dice el Papa Gregorio XIII: “ha mostrado que todos los defectos del calendario pueden ser corregidos de una manera constante y que dure hasta el fin de los siglos, de modo que el calendario no esté sujeto a ningún otro cambio en el futuro”

La Iglesia se dispuso a realizar este cambio, sin embargo, era necesario e indispensable consultar a entidades formales, universidades y eruditos, ya que este cambio afectaría a todo el mundo, dice la bula “hace pocos años fue enviado a los Príncipes cristianos y a las más célebres universidades, a fin de que una cosa que es común a todos se hiciese con el consejo de todos; y habiéndonos ellos expresado estar de acuerdo, como sinceramente esperábamos, Nos hemos, con este su consenso, hicimos venir a esta Alma Urbe, para la reforma del calendario, a los hombres más entendidos sobre la materia, que ya hace mucho tiempo fueron escogidos entre las principales naciones de la Cristiandad

La Universidad de Salamanca, envió a la Santa Sede, dos informes respecto a esta diferencia, por lo cual la máxima autoridad, el Papa, dispuso que se instaurara un nuevo calendario con la corrección al mismo. La idea, como ya hemos dicho, era celebrar la pascua en el tiempo correcto y con este desfase, se estaba celebrando en fechas que no eran las indicadas. El Papa reformó el calendario a través de la bula Inter Gravissimas, la cual dice:

 “Sea restablecido en su lugar, prescribimos y ordenamos que del mes de Octubre del año 1582 sean removidos diez días, desde el 3 de las Nonas (día 5) hasta la víspera de las Idus (día 14) inclusive, y que el día que siga al 4 de las Nonas (04 de Octubre), donde se acostumbra celebrar a San Francisco, sea los Idus de Octubre (15), y que en él se celebre la fiesta de los santos mártires Dionisio, Rústico y Eleuterio”

“Que el jueves, 04 de octubre de 1582 esté seguido por el viernes, 15 del mismo mes.”

La “Bula” es un documento pontificio, usado incluso hoy día, en la cual el Sumo Pontífice trata de temas de fe, de asuntos administrativos y lo autentica para ser cumplido por la cristiandad.

Y debido a esto, es que esos diez días no existen. La Iglesia entonces, con ayuda de los eruditos de esa época, corrigió este error en la forma de medir el tiempo. Aunque muy probablemente se puede decir que fueron los eruditos los que se dieron cuenta del error y acudieron a la Iglesia para formalizar el reacomodo del tiempo. Esta corrección fue implementada en los países católicos y a partir de ese momento, el calendario cambió y por eso se conoce con el nombre de “Calendario Gregoriano”, que es el calendario con el cual nos regimos aun ahora en el año 2021.

Cabe mencionar que los protestantes calumnian a la Iglesia Católica de que “va contra la ciencia” cuando es totalmente lo contrario, la Iglesia, apoya la ciencia y este es un ejemplo de ello, es más, los protestantes se rigen por este calendario sin saber que es un calendario modificado por un Papa de la Iglesia Católica. ¿Irónico no?

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo

Octubre 2019

Santa Teresa de Jesús

«Nada te turbe, nada te espante. 
Todo se pasa. Dios no se muda. 
La paciencia todo lo alcanza. 
Quien a Dios tiene, nada le falta. 
Sólo Dios basta.»

Nació en España el 28 de marzo de 1515. Miembro de una familia numerosa (12 hijos), supo vivir conforme al evangelio. Sus padres fueron Alonso Sánchez de Cepeda y Beatriz Dávila y Ahumada.

Nació en Ávila, por lo cual, también se le conoce como Santa Teresa de Ávila,

Una religiosa de una mística extraordinaria, que a sus 18 años, entró a la orden carmelita buscando a Dios en la oración y la vida contemplativa, pero terminó reformando la orden, es decir, haciendo cambios profundos para hacer esa vida, más efectiva, más disciplinada y acercarse así, más efectivamente a Dios. Fundó 15 conventos con la nueva reforma, y fue tan profunda y tan beneficiosa, que influyó también los conventos de los varones. Obviamente esta obra no sería posible sin la persecución a su persona. Entre muchas otras cosas, como incomprensiones y críticas, fue denunciada ante la Inquisición española, pero Dios dispuso también que tuviera defensores. Realizó a lo largo de su vida varios escritos, desbordando en ellos, su piedad y su mística cristiana.

En su obra literaria podemos mencionar:

  1. Libro de la vida
  2. Camino de perfección
  3. Castillo interior
  4. Las constituciones
  5. Las fundaciones
  6. Poesías
  7. El manuscrito
  8. Desafío espiritual, etc.

Teresa, falleció en la noche del 04 al 15 de Octubre de 1582. Este es un dato muy curioso. Efectivamente, falleció en la noche del 04 (cuatro) al 15 (quince) de octubre de 1582, no es ninguna equivocación. Fueron 10 días que se suprimieron al calendario. Oficialmente no existe el día 05 de octubre de 1582 ni el 06, ni el 07… ni el 14, por eso salta al 15 de octubre. (Lo veremos en una publicación posterior)

En 1614 fue declarada beata, en 1622 canonizada por el Papa Gregorio XV y debido a su sabiduría, el 27 de septiembre de 1970 fue declarada Doctora de la Iglesia por el Papa Pablo VI, siendo la primera mujer en recibir esa máxima distinción.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, octubre de 2021

Juan XXIII, Papa

Angelo Giuseppe Roncalli, es el nombre secular del Sumo Pontífice que escogió por nombre Juan XXIII y que revolucionó la Iglesia, dejando una enorme huella en ella.

Nació en Sotto il Monte en 1881, diócesis de Bérgamo, Italia, hijo de Giambattista Roncalli y Mariana Mazzola, en una pobreza normal para la época. Apenas rondaba los once años, cuando entra al seminario de Bérgamo. Tenía mucho aprecio por la espiritualidad franciscana, tanto que el 1 de marzo de 1896, el padre espiritual del Seminario de Bérgamo, don Luigi Isacchi, lo admitió en la Orden Franciscana Seglar, cuya regla profesó el 23 de mayo de 1897. En 1901 pasa al seminario mayor de San Apollinare. Fue ordenado sacerdote en 1904. Prosiguió sus estudios y se graduó de Doctor en Teología. Monseñor Radini Tedeschi, viendo excelentes cualidades humanas en el padre Roncalli, lo nombró su secretario cuando fue elevado a la silla episcopal en Bérgamo.

En 1925 Pío XI lo nombró Visitador Apostólico para Bulgaria, elevándolo al episcopado. Eligió como lema episcopal “Oboedientia et pax” y fue ordenado Obispo el 19 de marzo de 1925 en Roma, luego marchó a Sofía, capital de Bulgaria, el 25 de abril. El 6 de diciembre de 1944 Pío XII lo nombró Nuncio Apostólico en París. El 12 de enero de 1953 fue creado Cardenal y el 25 promovido al Patriarcado de Venecia. A la muerte del papa Pio XII, en el cónclave del 28 de octubre de 1958, Angelo Giuseppe Roncalli, es elegido para ocupar la silla de Pedro. Juan XXIII ocupó fue Sumo Pontífice únicamente 5 años, sin embargo, dejó una huella profunda, que jamás se olvidaría.

Al ascender al puesto más alto de la Iglesia, el Papa Juan XXIII sorprendió a todo el mundo, al convocar a un concilio Ecuménico. Cien años antes se había llevado a cabo el concilio Vaticano I, en 1869, Juan XXIII, convocaba al “Segundo”, y esto cambiaría drásticamente a la Iglesia Católica. Un Concilio es un acontecimiento extraordinario en la Iglesia. Se convocaron a cientos de obispos de los cinco continentes, para trabajar en llevar a la Iglesia al nuevo milenio.

Se dice rápido y se escribe, pero cuando pensamos en la logística para llevar a cabo una reunión de esta magnitud, nos quedamos sin palabras. Alojamiento de los participantes, reuniones, mesas de trabajo, deliberaciones, elaboración de documentos, confrontación con las sagradas Escrituras, revisiones, borradores, declaraciones, horarios, debates, etc. Era un trabajo inmenso.

Este es un detalle que sobresale en el “Papa Bueno” como fue conocido. El Concilio Vaticano II, hizo una verdadera revolución en la Iglesia, y con ello, “nuevos aires” entraron a ella. Esto fue lo que dijo Roncalli cuando se le preguntó ¿Qué pretendía con el concilio? El Papa se acercó a su ventana, la abrió y dijo – “Que entre aire fresco a la Iglesia” -. El Concilio Vaticano II precisamente hizo esto “Dejó entrar aire fresco a la Iglesia”, una Iglesia que se asfixiaba en su pompa, en su verticalidad, en su desinterés, cosas que era necesario cambiar. Indudablemente la promesa de Cristo se hacía de nuevo realidad “Las fuerzas del infierno no prevalecerán contra ella” Mt 28, 20

Una Iglesia que necesitaba reencontrase a sí misma y cambiar algunas cosas porque el tiempo estaba cambiando.

Los cambios drásticos que el Concilio trajo consigo, para bien de la Iglesia fueron, entre otros.

  • Le dio una nueva frescura a la liturgia
  • La misa dejó de hacerse en latín, se usó la lengua vernácula de cada lugar donde se realizara (Lengua vernácula es la lengua propia del lugar)
  • El ministro dejó de celebrar la Eucaristía de espaldas al pueblo
  • Permitió que nosotros los laicos, pudiéramos acceder a cantar en las Eucaristías
  • Permitió que nosotros los laicos pudiéramos acceder a leer la Palabra de Dios en las Eucaristías
  • Permitió la creación de ministros extra ordinarios de la comunión
  • Le dio protagonismo a nosotros los laicos, quienes dejamos de ser entes que solo se sentaban y escuchaban hablar en latín.
  • Sentó las bases para las conversaciones con las Iglesias históricas, dando impuso al ecumenismo
  • Recalcó la importancia que los ministros de la Iglesia “sacerdotes, obispos”, se acercaran al pueblo, que dejaran de ser “monarcas” y “jefes” y se convirtieran en pastores, hermanos, cercanos que conocieran los sufrimientos y angustias del pueblo de Dios. 

A pesar de lo bueno que el Concilio trajo consigo, también hubieron voces disonantes, como la del obispo francés monseñor Marcel Lefebvre, quien se opuso radicalmente a las conclusiones del Concilio, fue tanta su molestia que terminó por ser obispo cismático, separándose de la Iglesia católica. Lefebvre fundó en 1970 la “Hermandad sacerdotal San Pio X” y “consagró” obispos sin autorización del Sumo Pontífice, lo cual le hizo acreedor de excomunión canónica. Actualmente ya con Lefebvre muerto, el Vaticano se encuentra en conversaciones con la Hermandad sacerdotal Pio X para reintegrarlos a la Iglesia.

El Concilio Vaticano II

Todo el arduo trabajo del Concilio se resume en los siguientes documentos de invaluable valor evangélico para la cristiandad católica, los cuales todo católico debe tener en su biblioteca personal, para poder dar razón de su fe.

Constituciones

  • Constitución Dogmática Lumen Gentium — Sobre la Iglesia
  • Constitución Dogmática Dei Verbum — Sobre la divina revelación
  • Constitución Dogmática Sacrosanctum Concilium— Sobre la Sagrada Liturgia
  • Constitución Pastoral Gaudium et Spes — Pastoral Sobre la Iglesia en el mundo actual

Decretos

  • Decreto Christus Dominus ———– Sobre el ministerio pastoral de los Obispos
  • Decreto Presbyterorum Ordinis —–  Sobre el ministerio y la vida de los presbíteros
  • Decreto Optatam Totius ————— Sobre la formación sacerdotal
  • Decreto Prefectae Caritatis ———– Sobre la adecuada renovación de la vida religiosa
  • Decreto Apostolicam Actuositatem  — Sobre el apostolado de los laicos
  • Decreto Orientalium Ecclesiarum — Sobre las Iglesias orientales católicas
  • Decreto Ad Gentes Divinitus ——– Sobre la actividad misionera de la Iglesia
  • Decreto Unitatis Redintegratio —— Sobre el ecumenismo
  • Decreto Inter Mirifica —————- Sobre los medios de comunicación social

Declaraciones

  • Declaración Dignitatis Humanae — Sobre la libertad religiosa
  • Declaración Gravissimum Educationis — Sobre la Educación Cristiana
  • Declaración Nostra Aetate — Sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas

Con esta “Palabra de Dios, revelada a la Iglesia”, Cristo sigue asistiendo a su única Iglesia, fundada sobre Pedro, el único y verdadero pastor de las ovejas de Cristo.

El Papa Juan XXIII tiene también dos documentos magistrales en su pontificado, las encíclicas

Mater et Magistra y Pacen in terris.

El santo Padre, murió la tarde del 3 de junio de 1963, antes de que finalizara su sueño, el Concilio Vaticano II, a su muerte fue elegido Sumo Pontífice Giovanni Battista Montini , Pablo VI quien continuó y finalizó el sueño de Juan XXIII. Declarado Beato por Juan Pablo II el 03 de septiembre de 2000 y canonizado por el Papa Francisco el 27 de abril de 2014.

Recordamos entonces al “Papa Bueno” que renovó la Iglesia y sobre todo, que gracias a ese gran acontecimiento, nosotros los seglares podemos participar de una manera más activa en el gran sacramento de nuestra fe, la Eucaristía.

Dios te tenga en su gloria, “Papa Bueno”.

La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, Octubre de 2020

¿Quién es mi prójimo?

Porque tuve hambre y me diste de comer

Porque tuve sed y me diste de beber

Porque estuve desnudo y me vestiste

Porque estuve en la cárcel y fuiste a verme

Porque fui calumniado y creíste en mí

Porque fui intimidado y me apoyaste

Porque fui amenazado y me diste valor

Porque fui golpeado y me defendiste

Porque lloré a mis muertos y lloraste conmigo

Porque dudé de la justicia de Dios y me devolviste la fé

Porque la Guardia me perseguía y me escondiste

Porque la Fuerza Armada me acechaba y les reprendiste

Porque el presidente mentía y le dijiste “mentiroso”

Porque fui maltratado y curaste mis heridas

Porque quemaron mi rancho y abriste tu casa

Porque me cortaron las manos y me ofreciste las tuyas

Porque me cercenaron los ojos y fuiste mi luz

Porque arrancaron la piel de mi cuerpo y lo denunciaste con valor

Porque fui decapitado y gritaste por mí

Porque fui torturado y tu llegaste a mi cruz

Porque fui desaparecido y me buscaste

Porque fui mutilado y te indignaste

Porque fui ametrallado y corriste hacia mí

Porque fui asesinado y me enterraste

Porque fuimos silenciados y fuiste la voz de los sin voz

ROBERTO CAMPOS

MARZO DE 2011