La gente tenía sed de la santa misa que ofrecía el padre Pio. Las personas no solo querían asistir a las misas sino que anhelaban un puesto cerca del altar donde se llevaba a cabo el gran sacrificio de nuestra fe. Las personas llegaban desde muy lejos y dormían a la intemperie, a la par o cerca de la pequeña Iglesia de San Geovanni Rotondo, en el frío invierno ¡¡de Italia!!, para asistir a sus misas. Esto es importante recalcarlo. No era el invierno del trópico, de Centroamérica, donde las temperaturas rondan los 20 grados centígrados o tal ves los 15 o los 12 cuando mucho, estamos hablando del frío europeo, donde la temperatura puede bajar hasta los 5 o 10 bajo cero, con nevadas y vientos mortales.
Las puertas de la iglesia las abrían a las 5 menos 15 am y la gente entraba en tromba, atropellándose a ocupar las primeras bancas, hay videos, donde se aprecia a la gente saltando las bancas para llegar a las primeras. Así era la sed de Dios, provocada por un frailecito franciscano.
Iniciamos con esta publicación, una serie de artículos para descubrir a un extraordinario santo de nuestra Iglesia: El Padre Pío. Es una de esas joyas de la Iglesia, que si bien es cierto es venerado a nivel mundial, también es poco conocido para muchos católicos y esa es la intención de estos artículos, dar a conocer al “Santo de los estigmas”, su poderoso testimonio de entrega al Único Dios y Señor de la vida, Jesucristo. Empezamos
——————
PADRE PIO
Parte I
Mt 5, 15 – 16 “Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa” dice el Maestro, pues bien, ese es el caso de Francesco Forgione, un niño italiano que decidió entregarse a Cristo desde que era niño y ha llegado a ser precisamente “una lámpara” entre nosotros y debemos recoger ese testimonio y colocarlo muy en alto, para que ilumine a los que seguimos las huellas, a los que somos parte de esta Santa Madre Iglesia, Santa Católica, Apostólica, Romana y perseguida… esta, es su historia.
Francesco Forgione, infancia
Franceso Forgione, nace en Pietrelcina, Italia, el 25 de mayo de 1887, región de Apulia, su principal ciudad es Foggia. Manfredonia es una ciudad y una diócesis en la provincia de Foggia. Aquí se llevan a cabo los acontecimientos que se van a describir.
Francesco Forgione, como un niño normal, le encantaba el juego y era travieso, pero a diferencia de sus amigos, tenía un apego mayor a las cosas de Dios. Visitaba la Iglesia, la parroquia de su localidad. Cada día se encariñaba con Dios y con la Virgen y Dios decidió escogerlo. Desde niño veía a la Virgen María en apariciones místicas, pero no le daba mucha importancia, pues, en su mentalidad de infante, creía que era normal, que todos la veían. Así fue creciendo, con su amor por Cristo y recibiendo visitas celestiales que marcaron su vida, sin embargo, no solo tenía visitas celestiales, también el demonio en forma de perro, lo perseguía aunque no tendría permiso para lastimarlo, le causaba mucho miedo, pánico, como es normal en un niño de tan corta edad. El demonio sabía quién sería este niño en la adultez.
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, septiembre de 2020
El convento
Con el tiempo, Francesco Forgione se convirtió en adolescente y decidió entrar al convento de los frailes franciscanos. A Francesco, le impactó mucho un personaje, Fray Camilo, quien con su sotana y su barba, le animaron a entregarse al Señor. Cursó su aspirantado, su noviciado y empezó a profesar los votos dentro de la orden, hasta llegar a la consagración definitiva. Fray Pio, como fue llamado desde que entró al convento franciscano, fue ordenado sacerdote, esto fue en el año 1910. Su ministerio sacerdotal, lo llevó a cabo en San Giovanni Rotondo, ciudad italiana (ver imagen).
Fray Pio será conocido como el “santo de la obediencia”, una característica extraordinaria en su vida. Obediente a Dios, a la Virgen, a la Iglesia, al Papa, a su Obispo, a su congregación, a sus superiores.
El confesionario del Padre Pío
Como sacerdote, inició su trabajo pastoral, fue desde un inicio incansable. Como fraile de un convento, se dedicó a salvar almas para Cristo, ese era su principal trabajo. El confesionario, era su lugar de trabajo. Pasaba 1 hora, 2 / 3 / 4 horas confesando y conforme fueron pasando los años y su fama de santidad se fue difundiendo, ese trabajó aumentó considerablemente. Llegó a confesar 10 horas seguidas, 12, 15… un día le contabilizaron 18 horas continuas en el confesionario, liberando almas de sus pecados. Dieciocho horas, es una bestialidad. Escuchando infamias, pecados, horrores, barbaridades, pero era su trabajo, dar las absoluciones, para esto había sido consagrado.
Llegaba tanta gente, que hubo que organizarse para imponer orden. Las filas eran inmensas, todos quieren confesarse con el Fraile de los estigmas. Para llegar a confesarse con el padre Pío, había que llegar una semana antes, y pedir un número, con ese número, debías esperar tu turno. A veces se esperaba mucho más. Espectacular. Solo así se podía contener a los mares de penitentes que llegaban a San Giovanni Rotondo.
El Padre Pío es un sacerdote fuera de serie. En el confesionario, según el penitente, llegó a negar absoluciones porque descubría, de acuerdo a sus dones extraordinario, que el penitente no estaba arrepentido del todo, pero esto ayudaba al penitente, en verdad no negaba la absolución, solo la retardaba.
¿A qué pastor protestante, el Dios de Jesucristo lo ha premiado con dones tan extraordinarios como el don de sanación, el don de lenguas, el don de profecía, el don de bilocación, el don de levitación o incluso, ese grandioso don especial de los estigmas?
Algunos levantarán la mano.
Sí, mi pastor tiene el don de sanación, el Dios altísimo se lo ha dado
Por supuesto, mi pastor posee el don de hablar en lenguas. Dios es fiel
Claro que sí. Dios está en mi iglesia porque mi pastor tiene el don de profecía
Más allá de esto, nadie proclamará una palabra, ni levantará su mano, porque los dones siguientes no requieren solo de fe, sino de testimonios que den pruebas de ello.
Efectivamente. Cualquiera puede decir que tiene el don de sanación, basta con ver en las redes sociales, la enorme cantidad de supuestos milagros obrados por pastores sobre pobre gente incauta que es sorprendida en su poca fe o que es participe de la estafa de las sectas protestantes. “Dios hizo crecer mi pie derecho”, “Dios sanó mis huesos” dicen, cuando en verdad son simples estafas de vividores del evangelio. No es que el verdadero Dios no haga esos milagros, sino que es aprovechado por estos mercaderes de la fe para hacerlos ver donde no están, todo por amor al dinero porque “La raíz de todos los males, es el amor al dinero” 1 Tim 6, 10 hasta la falsedad y la mentira.
Cualquiera puede decir que posee el don de lenguas, hasta yo, el que escribe, siendo que jamás he hablado en lenguas, pero para engañar a los incautos, podría pronunciar palabras incomprensibles para dar testimonio de que lo tengo. “Barrabasha alquei humna yerowua”, “Ashamafacia quiqueyo lo tu terque mayo”. Claro, me escudo en que tú no hablas en lenguas para decirte que por eso no comprendes.
Pero cuando se habla del don de levitación, debe haber alguien que pueda dar testimonio de semejante portento.
Pero cuando se habla del don de bilocación, debe haber alguien que lo vio en ese lugar simultáneo.
Ya no digamos el extraordinario don de los estigmas de Cristo. Deben verse, tocarse, palparse.
Es claro que ante semejantes estafas, Dios no está con ellos y más claro es que el verdadero Dios de la vida, está en la Iglesia Católica porque aquí sí podemos dar pruebas inapelables de que estos dones han sido regalados a hombres y mujeres de nuestra Iglesia.
Son varios los casos, pero en esta ocasión, en los siguientes artículos, vamos a hablar de un don extraordinario dado a un hombre que vivió para amar a Cristo. El padre Francesco Forgione, franciscano capuchino, mejor conocido como el padre Pío de Pietrelcina. Sacerdote católico que el Señor le regaló los estigmas por 50 años. Solo dentro de la Iglesia, tenemos estos extraordinarios ejemplos de santidad.
Hoy que estamos próximos a celebrar su fiesta litúrgica, recordaremos a este santo sacerdote.
Viva el padre Pío.
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, septiembre de 2021
Ayer viernes, el Señor fue juzgado (Jn 18, 31) azotado (Jn 19,1), escupido (Mt 26, 67), burlado (Jn 19, 2), torturado (Jn 19, 2), abofeteado (Jn 19, 3) y crucificado (Jn 19, 6). Ayer mismo a la hora nona, él expiró y entregó su espíritu (Jn 19, 30). Cuando esto sucedió, la cortina del tempo se rasgó (Mt 27, 51), ese templo que los judíos tenían por sagrado, era afectado por la muerte del Hijo de Dios, en quien no creyeron (Hch 2, 22 – 24). Hubo un terremoto (Mt 27, 52) y muchos “resucitaron” (Mt 27, 52)
Una vez muerto, el Señor Jesucristo fue a predicar a las almas encarceladas en el purgatorio (1 Pe 3, 18 – 19), porque el cuerpo es el que muere, más no el espíritu (Rom 8, 9 – 10).
Pero eso no es todo. En este día, esta noche, o mejor dicho, en la madrugada del sábado para el domingo, sucederá un suceso que cambiará la historia de la humanidad. Un suceso único. Extraordinario. Jamás imaginado. Un suceso que sorprenderá a propios y extraños. Jesús había dicho “Destruyan este templo y lo reedificaré en tres días (Jn 2, 19), pero nadie le comprendió lo que quiso decir. Efectivamente el viernes murió (primer día), el sábado completo, lo pasó en el sepulcro (segundo día) y en la madrugada del domingo (tercer día) salió del sepulcro por su propio pie y fuerza divina.
La gran noche es esta, donde el Señor de la vida, a quien le han arrebatado la vida, la recupera. Porque en verdad, no se la quitaron, Él la entregó voluntariamente y así, El la recuperó (Jn 10, 17 – 18).
Este día, entonces, celebramos ese gran acontecimiento, que cambia la historia de la humanidad. Esta celebración es la que se conoce en la Iglesia como “La Gran Vigilia Pascual”, en la noche del sábado santo. Por efectos de comodidad para los fieles, en nuestras iglesias se celebra la gran vigilia pascual en día sábado por la noche, puesto que sería complicado que la gente acuda a la vigilia el domingo a las 4 de la madrugada.
La Vigilia Pascual, es una Eucaristía, pero es especial. A diferencia de una misa normal, que posee dos liturgia, la de la palabra y la Eucarística, la Vigilia Pascual posee cuatro liturgias.
La del fuego, la de la Palabra, la bautismal y la Eucarística.
La del fuego inicia con la fogata fuera del templo, la procesión hacia él y el hermosísimo canto del pregón pascual. En él, se relata brevemente la historia de salvación de la humanidad, desde Adán y Eva hasta la resurrección de Cristo.
Les compartimos un enlace de este hermoso canto a Jesucristo, si tú eres protestante y estás leyendo esto, por favor, disponte a escucharlo, porque en él, se relata la historia de la salvación y es enteramente hacia nuestro señor Jesucristo. NO EXISTE OTRO CANTO MÁS HERMOSO QUE ESTE : El Pregón Pascual.
La de la palabra, son las diferentes lecturas que se llevan a cabo, que en total, son siete lecturas, cada una con su salmo correspondiente, luego la epístola de San Pablo con su salmo y para finalizar, el Evangelio. Algunas parroquias disminuyen la cantidad de lecturas, por efectos particulares de cada una de sus realidades parroquiales.
La bautismal es la bendición del agua, bautizos de neo catecúmenos, si es que los hay y renovación de las promesas bautismales.
La Eucarística, es desde el ofertorio hasta el final.
Ningún católico, que se llame a sí mismo “católico” puede quedarse en casa en esta celebración. Es la liturgia más importante del año. Si lo deseas, no vayas a misa durante todo el año (aunque claro, es pecado no asistir a misa todos los domingos), pero esta liturgia, de la Vigilia Pascual, no te la debes perder.
Esta es la noche que nos aprestamos a vivir, con fe, con esperanza, con alegría.
!!!!Cristo resucitará¡¡¡¡
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, abril de 2020
Este día se ha designado a nivel mundial para conmemorar a la mujer, su existencia. Ese ser humano fuerte y frágil a la vez, que pisa esta tierra y que es capaz de albergar la vida y desarrollarla para que el hombre, siga existiendo.
Muchas mujeres lo celebrarán rezando el rosario a la mujer más grande que ha pisado esta tierra, la Madre María. Otras lo celebrarán asistiendo a misa y otras trabajando abnegadas en su hogar, cuidando de sus pequeños tesoros, trabajando arduamente en sus casas sin que eso sea considerado trabajo y no les paguen, pero ellas no necesitan sueldo para amar y servir a sus seres queridos.
Otras, sin embargo, lo celebrarán marchando en las diferentes capitales del mundo manchando edificios, sobre todo Iglesias Católicas, gritando consignas a favor del aborto, pidiendo a la Virgen que “aborte a Cristo” y se haga “feminista”, insultando sacerdotes, obispos, al Papa, denigrando a la Iglesia, como si la Iglesia fuera su enemiga. A estas queremos hablarles y cuestionar su corazón de madre, de mujeres, de hijas, esposas y hermanas.
Queremos decirles a las mujeres que hoy marchan y se ensañan contra la Iglesia, que nuestra Iglesia católica, la única Iglesia de Cristo, fundada hace más de dos mil años, solo predica el mensaje de Cristo y Cristo es el personaje que ha dignificado a la mujer en la historia. En primer lugar, necesitando a una de ellas para ser efectiva la salvación de la humanidad, la Virgen María, la que desde su fidelidad dijo “Sí” aun y cuando esto, le podría traer incomprensiones, ataques y la muerte. María, la mujer fiel, amante y abnegada a la que todos debemos respeto por ser la madre de nuestro Señor. La que se contrapone a la desobediencia de Eva y eleva la dignidad del sexo femenino. No debiera ser María, ni la Iglesia el blanco de sus ataques.
Debieran estas pobres mujeres protestar contra el Islam, que sí es una religión que desprecia a la mujer, la considera un objeto, un animal, una propiedad que se puede maltratar, golpear, insultar, humillar por un machismo enfermizo, que no va con el desarrollo del siglo XXI ni con el plan del verdadero Dios.
Cristo, en su divinidad, ha dado dignidad a la mujer en toda su grandeza.
En tiempos del antiguo testamento, Moisés, Abraham, Isaías, Habacuc, Nabucodonosor, David, salomón, la mujer no era digna de muchas cosas. No podía entrar al templo, le era vedada la lectura de las sagradas Escrituras, era denunciada por adulterio, era lapidada, no le estaba permitida, ni siquiera la opinión en cosas “de hombres”.
Cristo, viene a este mundo y dignifica a la mujer. Eleva la dignidad de la mujer, ese ser despreciado y lo coloca a la altura del hombre. Cuenta la sagrada Escritura que…
“Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, dijeron a Jesús: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices? Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo. Como insistían, se enderezó y les dijo: «El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra». E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo. Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, e incorporándose, le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?». Ella le respondió: «Nadie, Señor». «Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante». Jn 8
Los ancianos, los hombres hipócritas, creyéndose limpios e impolutos, le llevaron a una mujer sorprendida en adulterio, curiosamente solo le llevan a la mujer y no a su acompañante de adulterio, quizá él mismo estaba entre los acusadores, como la hipocresía más vil… ¿Era adúltera? Claro que lo era… ¿era culpable? ¡Lo era!, la sentencia era justa, la sentencia era lícita, la lapidarían y solo cumplirían la ley de Moisés, no harían nada ilegal, solo “cumplirían la ley”… era un caso totalmente definido, estaba absolutamente claro cuál sería su desenlace… de hecho, lo que habían puesto frente a Jesús, era a “una mujer muerta”, “un cadáver viviente”, solo era cuestión de tiempo para que se cumpliera la ley, pero el Maestro del amor, les botó “su caso”, y de una manera extraordinariamente espectacular, el Maestro no quiso ver la verdad de la culpabilidad, se decidió por a ver por encima de los despojos humanos, se decidió a ver por encima del pecado que nos consume… Cristo se decide por “el amor”, “el perdón” y lanzó su veredicto inobjetable
“El que esté libre de pecado, el que nunca haya cometido un error en su vida, el que sea blanco, puro, intachable como la nieve, ese que se acerque, el que sea digno, el que esté limpio, el que se crea justo a los ojos del Altísimo, ése que lance la primera piedra, su santidad le da el derecho de segar la vida de esta mujer pecadora. Venga pues, ese santo, que tire la primera piedra”.
Jesús no solo resucitó al hijo de la viuda de Naím, ni a Lázaro en aquel cuarto día, sino también a este “cadáver viviente”, Cristo resucitó a esta mujer a una vida nueva, un borrón y cuenta nueva. El cristianismo empuja a proteger al ser humano, independientemente de sus pensamientos políticos y sociales, incluso de su culpabilidad.
Jesús no fue “imparcial”, como hacen los hipócritas, que quieren quedar bien con Dios y con el diablo. Se puso del lado de la que estaba a punto de ser lapidada y esto, salva la vida a la mujer.
Eso mismo hace la Iglesia. Grita por la mujer que quiere ser asesinada desde el infame aborto o desde la infame “muerte asistida”, palabras bonitas, para un destino igual de perverso.
Las mal llamadas “feministas”, se lanzan contra la fe y podemos ver en ello, una estrategia más del maligno, que se abalanza contra la Iglesia, la que defiende la dignidad, la verdad de Jesucristo y la creación.
Mujeres que manifiestan su inconformidad a este mundo perverso, Si van a protestar machando edificios, háganlo en los burdeles donde se denigra a la mujer por dinero. Protesten contra el crimen organizado que trafica con mujeres para convertirlas en esclavas sexuales. Protesten contra los medios de comunicación que muestra sus anuncios comerciales con mujeres semidesnudas para vender un simple chocolate. Protesten contra el Islam, que tiene en la mujer a una pertenencia más. Protesten contra los salarios injustos que pagan menos a una mujer que a un hombre aunque los trabajos sean en iguales condiciones y con las mismas responsabilidades. Protesten contra el regueton, que tanto insulta y ofende a las mujeres y aún hay mujeres que lo bailan alegremente… pero no protesten contra la Iglesia católica, porque es de las pocas instituciones que defienden el género femenino.
Templos católicos atacados y quemados durante protestas femninistas
La Iglesia tiene el altísima estima a las mujeres, pues es la enseñanza del Maestro. La Iglesia sabe que la mujer no solo es necesaria para la humanidad, sino “indispensable”. La Iglesia ama y defiende el feminismo, pero bien entendido, no segado por un odio visceral contra Cristo.
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, marzo de 2020
Las sectas protestantes se ensañan en ir inventando cosas para descalificar a la Iglesia Católica y lo que es peor, difamarla de que aquí, adoramos a satanás, dios de la mentira. Para ello, los pastores protestantes recurren a difamaciones, calumnias y a cualquier elemento que les pueda parecer sospechoso, que unido a su ignorancia, lo vuelven una razón más para odiar a la Iglesia católica.
Uno de estos elementos es “la cruz invertida” que se asocia con el Papa ya que en alguna ocasión, el Papa Juan Pablo II usó una silla papal con este símbolo, en una Eucaristía, luego, también podemos mencionar algún escudo, una escultura, etc. Veamos.
Los satanistas se identifican con este símbolo, la cruz invertida, como muestra de su rechazo a Cristo y que su dios, le ha vencido, pero este símbolo satanista, no existe desde siempre, baste recordar que las iglesias satánicas empiezan a tener una mínima incidencia en la sociedad en el siglo XVIII y es hasta el siglo XX que crean formalmente las primeras iglesias satánicas, con lo cual se comprueba que el uso de la cruz invertida es relativamente reciente. La cristiandad, por el contrario, ha usado ese símbolo desde miles de años atrás y con otro significado, es falso entonces lo que aseguran los protestantes. De hecho, muchos satanistas usan poco o nada este símbolo, debido a su origen cristiano y prefieren otros símbolos que son de su propia creación, como los pentagramas, el sigilo de Baphomet, el 666, etc.
Origen
Lo que los protestantes desconocen y de ahí su distorsión de las cosas es que la tradición nos cuenta que Pedro, el que fue constituido por el mismo Cristo como “pastor de sus ovejas” (Juan 21, 15), el mismo que tiene las llaves del reino de los cielos (Mateo 16, 19) y el mismo sobre el cual, se fundó la Iglesia (Mateo 16, 18), ese mismo fue perseguido por predicar a Cristo y al final de su vida, siendo obispo de Roma, fue apresado y bajo el mandato de Nerón, ejecutado. La forma que eligieron para acabar con su vida, fue de la misma manera en que fue asesinado el Maestro, crucificado.
La sagrada tradición dice que al momento de ser crucificado, Pedro pidió una última voluntad, que fuese crucificado “cabeza abajo”, porque no se consideraba digno de morir igual que lo había hecho Cristo, el Dios de la vida. Su deseo fue cumplido y Pedro fue crucificado de esta manera.
“¡Oh hermano mío Timoteo! ¡Si hubieses sido testigo de los últimos momentos de estos mártires! ¿Cómo oír sin llorar la publicación de aquellas sentencias en las que se decretaba la muerte de Pedro por crucifixión y la de Pablo por degollación?”. San Dionisio, obispo de Corinto a Timoteo
“Y al fin, después de haber venido a Roma, fue crucificado cabeza abajo, porque él había pedido que él pudiera sufrir de esta manera” Orígenes
“De manos de Nerón, Pedro recibió la corona del martirio, siendo clavado a la cruz, con su cabeza hacia el suelo y sus pies hacia arriba, asegurando que él no era digno de ser crucificado del mismo modo que lo había sido su Señor” San Jerónimo de Estridón
Pues bien, sabemos por tradición histórica que Pedro es el primer Papa y que su primacía en el colegio apostólico se ha transmitido de generación en generación hasta nuestros días. Ahora en el 2019, “Pedro” no es otro que el Papa Francisco, el pastor de las ovejas de Cristo y por eso, decimos que el ministerio del Papa, sea quien sea que esté en funciones es el “ministerio petrino”, haciendo referencia a Pedro, el apóstol.
Cuando Pedro habla, el pueblo escucha porque habla el que ha sido considerado como el primero entre los apóstoles. Cuando el papa habla, decimos que es “la cátedra de Pedro”, cuando el Papa tiene una silla papal, decimos que es “la silla de Pedro”, pues bien, como Pedro fue crucificado de esa manera, no es entonces difícil pensar y asociar que la cruz invertida se debe a la manera en que murió Pedro y por ello, por ser el Papa el sucesor de Pedro, es que podemos asociar una cruz invertida con el Papa y de ninguna manera eso tiene algo que ver con el anticristo. Los únicos que lo verán y serán reacios a aceptar estos hechos puntuales y las pruebas bíblicas son los protestantes que se empeñan en saborear la mentira como fuente de su alimento, pero todo católico instruido debe saber que la cruz invertida se debe a esto, a la crucifixión de Pedro.
No te dejes engañar, por fanáticos desinformados de la fe de la Iglesia, solo la verdad te hace libre.
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, noviembre de 2019
Juan Bosco es un santo relativamente joven. Nacido en el siglo XIX, 1815 para ser exactos. Es de los santos que el Señor envía cuando los momentos son críticos.
Nacido en Turín, Italia, en tiempos de mucha pobreza. Nacido en una familia humilde pero trabajadora. Su madre Margarita, le enseño la fe en Jesucristo, como todas las madres de hoy enseñan a sus hijos las bases de la fe.
Dios dispuso hablar a Juanito en sueños, tal como lo hizo con José el hijo de Jacob, con José el esposo de María, con el Padre Pío el capuchino de los estigmas.
Entre los sueños más importantes está aquel en el cual los lobos se convertían en mansas ovejas y aquel en el cual la barca estaba punto de naufragar y solo dos columnas importantes evitaron su hundimiento: La Eucaristía y la Virgen María. San Juan Bosco supo que Dios lo llamaba a algo importante y se dispuso a seguirle con determinación.
Don Bosco traía consigo un amor excepcional por los jóvenes a quienes dedicó su vida y su obra. Les animó a ser honrados, a amar a Dios, a dar lo mejor de sí. Les defendió de los abusadores empleadores quienes en estos tiempos, hacían trabajar a los jóvenes 10 / 12 / 14 horas diarias. Don Bosco creó los talleres para que aprendieran un oficio y dejaran de ser abusados por empresarios inescrupulosos que solo buscaban su propio bienestar a costa de la opresión de estos muchachos.
Con los talleres nacieron los oratorios y luego, crecieron en número, y amaron a Dios. Tempranamente Don Bosco y su obra dieron el primer santo a la Iglesia: Santo Domingo Savio quien dijo “Prefiero morir antes que pecar” y Dios le concedió el deseo de su corazón.
Dos Bosco dio con sus muchachos, sacerdotes a la Iglesia y luego obispos y cardenales. Ahora, también hay muchas religiosas salesianas que dan su vida por el evangelio. La obra de Don Bosco es enorme. Hoy día se cuentan por cientos los centros de estudio salesianos donde se forman buenos cristianos y honrados ciudadanos. Los salesianos son miles alrededor del mundo, trabajando por la evangelización y la justicia social.
Don Bosco murió de cansancio por predicar a Cristo el 31 de enero de 1888 y así, nos dio su ejemplo eterno para seguirle en alegría.
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, 31 enero de 2022
Quien canta alabanzas, no sólo alaba, sino que también ama a aquel a quien canta.
San Agustín de Hipona, Comentarios a los salmos, 72, 1
¿Tú, hermano católico, escuchas música protestante? ¿Crees que escuchar música protestante es lo mismo que escuchar música católica? ¿Crees que no hay diferencia? ¿Crees que los católicos NO tenemos música para nuestro Dios?
NO es lo mismo hermano. Las protestantes cantan lo que creen, lo que sienten, lo que aman y está bien de acuerdo a su creencia. Pero debes saber que esas alabanzas introducen su «teología» la forma en que ellos entienden a Dios y recuerda que su «teología» NO ES nuestra Teología, y por si fuera poco, se burlan de nosotros creyendo que nosotros NO tenemos música y alabanzas a nuestro Dios.
Los católicos no tenemos por qué «copiar» los cantos protestantes, tenemos nuestra propia música.
¿Conversión hacia la «verdadera fe»? Por favor.
¿Nuestra música NO tiene poder de Dios ni toca el corazón? Ni protestantes y ni muchos católicos, lamentablemente, no tiene idea del tesoro que tenemos en cuanto a música.
Lo primero que hay que saber esque la Iglesia ha tenido en el canto una forma de adorar a Dios, desde tiempos ancestrales. Basta con escuchar el canto gregoriano, ese canto que nos eleva el espíritu y que muy pocos católicos conocen o escuchan. Pero por otra parte, también tenemos muchos cantautores en nuestro idioma, que alaban a nuestro Dios de acuerdo a la Teología Católica y de acuerdo a las normas litúrgicas que se exigen para ser parte del Gran Sacramento de nuestra fe, la Eucaristía.
Por eso te ofercemos en este artículo, varias opciones de cantautores verdadramente católicos, para que dejes de escuchar música y cantautores protestantes, que solo envenenan tu espíritu. Busca su repertorio que es extenso, solo te coloco un par de estos hermanos cantautores.
Disponte a escuchar lo que te conviene.
Kairoi
Jesed
P. Cesareo Gabarain
José Antonio Olivar / Jesús Luck
José Antonio Olivar / José Iturralde
Martín Valverde
P. Carmelo Endorzaín
Francisco Palazón
P. Joaquín Madurga
Neil Velez
Hna. Glenda
Luis Enrique Ascoy
P. Zezinho
J. Pedro Martins
Antonio Alcalde
Albert Taulé
P. Fernando M. Viejo
P. Juan Manuel Eleskano
Moisés Alejandro Sáenz
Luis Alfredo Díaz
Pues bien, con estos cantautores deleitate, hermano católico, entre todos ellos, hay un basto, enorme, inmenso repertorio de música, alabanzas de meditación, adoración, convivencia, gozo, y para cantar en la Eucaristía, etc. y luego hay otros que no te he mencionado porque no los conozco.
NO TENEMOS NADA QUE MENDIGAR A NADIE
…al contrario, tenemos mucho para darles a todos. ¡¡¡DISFRUTA HERMANO!!!
Hoy es 01 de enero y este día la Iglesia celebra la fiesta litúrgica de la Virgen María como “Theotokos”.
Theotokos (en griego antiguo, Θεοτόκος, en latín, Deīpara o Deī genetrix) es una palabra griega que significa Madre de Dios (literalmente, ‘la que dio a luz a Dios’). Theotokos es el título que la Iglesia cristiana primitiva le dio a María en referencia a su maternidad divina, título que se definió dogmáticamente en el Concilio de Éfeso de 431
“María es Madre de Dios”, ha proclamado la Iglesia desde antiguo y desde ese tiempo viene defendiendo la divinidad de Jesucristo, desde tiempos milenarios. Efectivamente. Defender estos dogmas marianos, contrario a lo que se puede pensar, y contrario a lo que los protestantes piensan, es defender la mismísima divinidad de Jesucristo. Quien ataca los dogmas marianos, ataca a Cristo mismo porque los dogmas de la Virgen María giran en torno a la divinidad de nuestro señor Jesucristo.
Pero ¿de qué manera?
Por ejemplo, en el siglo V surgió un obispo de nombre Nestorio, quien puso en duda la legitimidad de este título dado a la Virgen María. El “nestorianismo” fue una doctrina religiosa dentro del cristianismo que consideró a Cristo radicalmente separado en dos naturalezas, una humana y una divina, completas ambas de modo tal que conforman dos entes independientes, dos personas unidas en Cristo, que es Dios y hombre al mismo tiempo, pero formado de dos personas distintas. Esto niega las Sagradas Escrituras. Porque Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre.
Nestorio afirmaba que era correcto decir que María es “madre de Cristo” (Khristotokos) pero que era incorrecto decir que era “madre de Dios” (Theotokos). Con esto, sin pretenderlo, Nestorio negaba que en Cristo se fundieran las dos naturalezas, la humana y la divina o lo que es peor, que negara una de ellas.
La Iglesia siempre estuvo al tanto de estas desviaciones y con los grandes teólogos de ese tiempo, logró definir que lo que afirmaba Nestorio era erróneo. El Concilio de Éfeso en el año 431, proclamó solemnemente que María es madre de Dios.
Por eso, no es erróneo decir que María es “Madre de Dios”, porque Jesucristo no son dos seres divididos sino uno solo, con dos naturalezas.
“Si la Madre fuera ficticia, sería ficticia también la carne (…) y serían ficticias también las cicatrices de la resurrección” nos dice San Agustín (Siglo IV)
San Cirilo de Alejandría (370-444), por su parte, le admiraba que “Haya personas que se hagan esta pregunta: ¿hay que llamar a María Madre de Dios? Ya que si nuestro Señor Jesucristo es Dios ¿cómo la Virgen que lo trajo al mundo no sería la Madre de Dios? Es la creencia que nos han transmitido los santos Apóstoles, aun cuando ellos no hayan usado este término. Es la enseñanza que hemos recibido de los santos Padres. La Virgen es verdaderamente Madre de Dios pues ella concibió de forma sobrenatural a Cristo, el Salvador, que participa también de su carne y sangre y que, en el plano humano, procede de la misma sustancia que su Madre y que nosotros mismos. Al mismo tiempo, El es, en el plan divino, consustancial a Dios su Padre, es decir que su sustancia es del Padre y no «como» la del Padre.
Pero, si lo tratamos de comprender literalmente, ¿Cómo es posible que Dios tenga “madre”? la maternidad divina de María se refiere sólo a la generación humana del Hijo de Dios y no a su generación divina, María es Madre del Verbo encarnado, que es Dios
Celebremos a la Madre María, como madre de Dios, pues en su vientre se formó el Dios hacedor de todo. María, la carne de Cristo es la carne de María y la sangre de María, es la misma sangre de Cristo, solo el que no comprenda cosas elementales, nunca podrá entenderlo.
En Cristo habitan las dos naturalezas, la humana y la Divina. Sin embargo, esas dos naturalezas están inmersas en una sola persona, Cristo. No es que Cristo sea “dos personas” la persona humana y la persona Divina, Cristo es “uno solo”, ese día nació “uno solo” (Lc 2, 11), María concibió a “uno solo” (Lc 1, 31), María dio a luz a “uno solo” (Lc 2, 7), los magos adoraron a “uno solo” (Mt 2, 11), llevaron al templo a “uno solo” (Lc 2, 22). Este error fue lo que el obispo Nestorio, en el siglo V predicaba, que Cristo era dos personas y que María solo era madre de Cristo como humano. Sin embargo, sabemos que decir que María es madre del Hijo eternamente también sería un error, porque ciertamente María no existe (en carne y hueso) desde la eternidad, ella no es eterna, ni divina, pero sí existe (en el plan de Dios), sí fue pensada desde la eternidad por Dios Padre para que fuera madre de Dios Hijo, todo concebido en un plan perfecto por el Único perfecto. A la Virgen María, perfectamente se aplican los versos del libro de los proverbios: “El Señor me creó como primicia de sus caminos, antes de sus obras, desde siempre .Yo fui formada desde la eternidad, desde el comienzo, antes de los orígenes de la tierra” Prov 8, 22 – 23 porque el Altísimo piensa en todo desde siempre.
Se suele confundir entre el tiempo y la eternidad. Ella es madre de Dios, cuando su Hijo entra en el tiempo humano a hacerse hombre como nosotros. Dios quiso tener madre (Gal 4, 4), no la necesitaba, pero Él así lo quiso “necesitarla” fue su Divina voluntad, porque María es verdadera madre de Cristo.
Cuando María dio a luz a Jesús, dio a luz en el tiempo a quien desde toda la eternidad era Dios. María, tal como toda madre humana, no es solamente madre del cuerpo humano sino de la persona, María dio a luz a una persona, Jesucristo, quien es ambos al mismo tiempo Dios y hombre, entonces Ella es la Madre de Dios.
Dios se hizo hombre sin dejar de ser Dios (Fil 2, 6 – 7)
Pero los católicos no decimos que “María es madre del Creador”. María es madre de Dios, no porque lo haya concebido y engendrado en la eternidad, sino que lo concibió y lo engendró en el tiempo humano, hace 2 mil años de la era moderna (Lc 1)
¿Hay que llamar a María Madre de Dios? Si nuestro Señor Jesucristo es Dios ¿cómo la Virgen que lo trajo al mundo, no sería la Madre de Dios?
Isabel LLENA DEL ESPÍRITU SANTO, exclama eso que a muchos les cuesta creer, porque se necesita un discernimiento venido de lo alto:
¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Lc 1, 43
La Escritura nos narra este hecho apodíctico. El suceso se lleva cabo no en una situación común, donde la mujer, Isabel, de repente dice esas palabras, ni fue un pensamiento, ni un sueño, NO. Antes de que Isabel pronuncie esas apodícticas palabras, “se llena” del Espíritu del Altísimo, el Paráclito la desborda, la inunda con su sabiduría y sin dicha inspiración, no hubiese podido expresar esas palabras, solo cuando está LLENA DEL ESPÍRITU SANTO puede expresar esas palabras. Como exactamente nos dice San Pablo: “Nadie puede decir: «Jesús es el Señor», si no está impulsado por el Espíritu Santo” 1 Co 12, 3
Roberto Campos
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, enero 2022
Hoy, la Iglesia celebra a San Esteban, el primer mártir de la Iglesia. Es esta característica una de las sobresalientes de la naciente Iglesia, el martirio. Así inicia la larga lista de cristianos que entregarán su vida por el evangelio, como el Maestro.
Hch 7, 56 – 58 “Entonces exclamó: «Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios»… y tapándose los oídos, se precipitaron sobre él como un solo hombre, y arrastrándolo fuera de la ciudad, lo apedrearon”
Se le conoce como “protomártir” por el hecho se ser el primero. Esteban es el primero, pero luego le seguirá una lista enorme, Pedro, Tomás, Santiago, Pablo, San Ignacio de Antioquía, santo Tomás Moro, San Policarpo, Santa Felicita, San Maximiliano Kolbe, Monseñor Angelelli, Padre Guadalupe Carney, Monseñor Romero, Padre Cosme Spessotto, Padre Rutilio Grande, Padre Ernesto Barrera, Padre Miguel Pro, Santo Tomás Becket, monseñor Juan Gerardi, etc.
Así coronan con su sangre, su vida de servicio y entrega a Cristo, debemos respetar su memoria.
La Iglesia Católica, la única Iglesia de Cristo, 27 de diciembre de 2019