Santos

Aquí encontrarán los testimonios de fe. Las vidas que nos precedieron y que son como antorchas puestas, como dijo el Maestro, en lo alto, para que iluminen a los que vamos caminando hacia Él. Los santos nos demuestran que se puede seguir a Cristo, que no es una quimera. “Ser santo cuesta, lo que no cuesta, es intentarlo”, es mi pensamiento personal.

Ser santo no es “crear un personaje para encenderle velitas” como piensan torcidamente los protestantes. Ser santos, es poner un ejemplo de vida de que, dentro de sus limitaciones y dificultades, pudo cumplir la voluntad de Dios.