LOS SIGNOS DE SU SANTIDAD LA ÚNICA Y MONUMENTAL EQUIVOCACIÓN DE MONSEÑOR ROMERO Algo que caracteriza a monseñor Romero es la lucidez para juzgar las complejas situaciones que le tocó vivir. Esta lucidez le llevaba a la verdad y esta verdad hace que se le conozca como un profeta. Anunció el reino de Dios, ySigue leyendo «V. Una vida para imitar»
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IV. El sepelio
LOS SIGNOS DE SU SANTIDAD LA FIESTA DE LA SAN BENITO “La San Benito”. Esta es una colonia residencial de muy alto nivel, quizá, en esos tiempos, la colonia de más alto nivel. En esta residencial, viven los salvadoreños que les ha sonreído el dinero. Acomodados, con más de lo que necesitan para vivir. CasasSigue leyendo «IV. El sepelio»
II. La fidelidad de un hijo de Dios
LOS SIGNOS DE SU SANTIDAD “Lo entregaste todo, de una sola vez, y solo buscaste, Evangelio y paz, y te jugaste la vida, como Aquel de Nazareth”[1] SU FIDELIDAD A PESAR DE LAS AMENAZAS Monseñor Romero, a lo largo de su ministerio arzobispal, fue incomprendido por las personas que estaban en las esferas de poder,Sigue leyendo «II. La fidelidad de un hijo de Dios»
I. Calumnias y más
LOS SIGNOS DE SU SANTIDAD Para nosotros los católicos, los santos que veneramos con cariño y respeto, cuyas imágenes tenemos en nuestros templos, son los que se asemejan a Jesús, en su bondad, en su entrega, en su fe, en su amor y hasta en su martirio. ¿Qué es más fácil y más lógico? ¿ImitarSigue leyendo «I. Calumnias y más»
Nota
NOTA IMPORTANTE Este libro nació como simple expresión de las ideas que se fueron plasmando en el papel a partir del año 2010 en adelante. Les llamaba simplemente “reflexiones” y en ellas plasmaba el testimonio sagrado de un hijo de Dios que ha sido inspiración de millones de cristianos en el mundo. Mi compatriota, miSigue leyendo «Nota»
Portada
“…todos los que predican a Cristo son voz, pero la voz pasa, los predicadores mueren, sólo queda la Palabra. La Palabra queda y este es el gran consuelo del que predica: mi voz desaparecerá pero mi palabra que es Cristo, quedará en los corazones que lo hayan querido recoger” 17 de Diciembre de 1978 RobertoSigue leyendo «Portada»